Gracias a la nueva Ley, que fue aprobada por unanimidad en el Congreso,
todos los menores de 21 años tienen derecho a seguir la Enseñanza
Media en forma gratuita, y se establecen mecanismos para que, quienes
han desertado, recuperen lo perdido.
El Presidente de la República, Ricardo Lagos, promulgó
frente al Congreso Pleno, reunido de manera extraordinaria, la reforma
constitucional que establece la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza
media, normativa que aumenta a 12 años la escolaridad mínima.
"He querido llegar hasta acá a promulgar esta reforma histórica
como una forma de testimoniar el agradecimiento al Poder Legislativo,
pero, más importante, como una forma de testimoniar que aquí
se expresa la voluntad de la nación entera a través de
su Parlamento y el poder ejecutivo, conscientes de que, frente a tareas
de esta envergadura, Chile es uno. La patria nos convoca a todos y todos
legislamos pensando en lo mejor para Chile", afirmó el Mandatario.
Acompañado por el Ministro de Educación, Sergio Bitar,
y por los ex Presidentes Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle,
el Jefe de Estado afirmó que "esta reforma encarna los sueños
de los ex Presidentes Aylwin y Frei, a quienes agradezco su presencia
en este acto. La continuidad de la política educacional es la
raíz que permite a Chile dar este nuevo paso".
En este sentido, expresó que "la ley que promulgamos hoy
es un factor de progreso. Es cada vez más claro que las limitaciones
de nuestra educación son un cuello de botella para los chilenos
y para la sociedad en su conjunto".
Durante su intervención, destacó los principales logros
educacionales de la última década. "Entre 1990 y
el 2001, la cobertura de enseñanza media aumentó del 77
al 85%, reduciendo simultáneamente la tasa de deserción;
la matrícula en enseñanza media aumentó en un 18%,
llegando hoy a 850 mil jóvenes". Agregó que "en
1970 la escolaridad media alcanzaba a 5,7 años, en 1992 a 7,5
años y el censo del 2002 nos dice que hoy la escolaridad media
es de 8,5 años". Subrayó además que hoy se
invierte "13 veces más que en 1990 para que los alumnos
y sus profesores tengan escuelas dignas".
Del mismo modo, afirmó que los tres grandes ejes sobre los cuales
se sostiene la educación en Chile son la calidad, la equidad
y la eficiencia. En este sentido, consignó que esta reforma constitucional
se construyó de acuerdo a cinco bases fundamentales: el programa
liceo para todos, la creación de la subvención diferenciada
para promover la retención de los alumnos en el sistema, la política
de educación de adultos, el aporte de la JUNAEB para evitar la
deserción y, por último, el programa de becas indígenas
y las políticas de interculturalidad bilingüe.
Finalmente, el Presidente Lagos reiteró su confianza en el pleno
éxito de esta iniciativa, que supone para el Estado una inversión
del orden de los 36 mil millones de pesos. "Por eso nuestro optimismo
hoy tiene la mejor causa, la confianza en el futuro de la patria a la
cual ustedes han contribuido al aprobar esta reforma que cimenta las
bases con las cuales este país entra al siglo XXI".