OIT Cinterfor/OITCinterfor

 

 
English

Búsqueda avanzada
SID

Jóvenes,  formación y  empleo

 

  Novedades
  Sobre este sitio
  Observatorio de experiencias

Documentos y publicaciones
Emprendimiento juvenil
   Evaluación de impacto
  Jóvenes en el medio rural
Juventud y género
Jóvenes y sindicatos
  Legislación
  Eventos
  Enlaces
  Mapa del sitio
Página principal


 Coloque su dirección de correo electrónico para recibir las novedades del sitio.

Enviar la página a un amigo

 

Fecha de actualización:
2/12/2008

 

 

 

La Integración de los jóvenes en el Sector Informal: La Experiencia de Kenya

Ahmed K. Ferej, Universidad de Moi, Eldoret, Kenya.



Esta ponencia aborda el tema de la transición de los jóvenes al trabajo, particularmente en el sector informal de la economía en Kenya. En el presente, este sector es el responsable de incorporar la mayor proporción de nuevos integrantes que ingresan al mercado de trabajo. Para entender este proceso esta ponencia examina el desarrollo del sector informal en Kenya y las últimas tendencias de su evolución, el acceso al sector y las características de los jóvenes que ingresan a él; el proceso de formación en el sector y las implicaciones que tienen la educación y la formación.

Un estudio realizado en Kenya por la OIT en 1972 confirmó la existencia de una economía paralela dominada por pequeños negocios que incorporaban una gran cantidad de personas que de otra manera sería registradas como desempleadas por las encuestas económicas. Este sector, al que se ha denominado el sector informal para distinguirlo del sector moderno, es descripto cómo "...todas las actividades menores que normalmente son semiorganizadas y no reguladas y usan tecnologías simples de trabajo intensivo... emprendido por artesanos, comerciantes y operarios en lugares de trabajo tales cómo patios abiertos, puestos de mercado, solares sin construir, casas residenciales y veredas... sin registro en el Registro de Compañías, pueden o no tener licencias de autoridades locales para desarrollar una variedad de negocios". El sector informal ha sido eficiente al utilizar materiales de desecho como neumáticos viejos, metal de desecho, etc. para producir bienes y proveer servicios que de lo contrario serían importados o demasiado caros para sectores de bajos recursos. Estos pequeños negocios usualmente son iniciados por individuos con poco capital y con casi ningún apoyo del gobierno o de Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Un informe gubernamental atribuye el notable crecimiento del sector informal a "...la facilidad de ingreso y salida del sector y poca inversión de capital... ausencia de registro y otras formalidades legales además de un traslado gradual del trabajo de agricultura de subsistencia al sector informal a medida que la economía está cada vez más orientada por el mercado". El desempleo y subempleo es otra fuerte razón para pasar a ser trabajador independiente en el sector informal.

Mientras el gobierno y las ONG están satisfechas por la habilidad del sector informal para absorber el exceso de fuerza de trabajo en el país, existe preocupación respecto a cómo la mayoría de las empresas se estancan en el fondo y no muestran signos de crecer y convertirse en empresas medianas y grandes.
Algunas de las dificultades que los negocios pequeños e informales enfrentan son causadas por la estructura legal, otras por la falta de capital para desarrollar negocios, mientras que otras están relacionadas con la falta de destrezas para manejar negocios. En los Papeles de la Sesión No. 2 de 1992 el gobierno indicó que su rol en el desarrollo del sector será el de facilitador más que el de interventor.
Esto se debe a que existe preocupación de que al intentar intervenir para ayudarlo a 'crecer', su dinamismo, rudeza y capacidad de innovación puedan ser afectados. El entorno que el gobierno ya ha creado o propone establecer incluye bonificaciones en inversiones para empezar nuevas fábricas afuera de las ciudades de Nairobi y Mombasa, exoneración a ciertos impuestos para la adquisición de maquinaria importante para pequeñas empresas ubicadas en áreas rurales, desarrollando incentivos de mercado para impulsar los subcontratos con pequeñas empresas y reducir los daños de empresarios que trabajan en lotes o espacios públicos. Estas medidas no son exactamente nuevas, sin embargo es dudoso que lleguen a beneficiar a empresarios que recién comienzan y no tienen ningún tipo de crédito.

Varias ONG y bancos locales han intentado ayudar a pequeños empresarios de este sector a acceder a créditos para iniciarse o expandir sus negocios.

La población de Kenya fue proyectada a 27,5 millones en 1995 con una tasa de crecimiento anual de 2.7%. Se estima que alrededor de un 60% de la población de Kenya tiene menos de veinte años. El número total de empleados en el sector formal creció sólo 3,1% en 1967 mientras que el sector informal creció un 18% en 1966 y 13% en 1998, es decir 2.986.900 personas. Eso quiere decir que cada vez hay más gente que sale del sistema educativo que ingresa a un sector informal que está creciendo rápidamente e incluye al 63,6% de la fuerza laboral. Los otros que ingresan a la zona más alta del sector informal incluye a trabajadores jubilados (la edad de jubilación en Kenya es 55 años) y trabajadores reclutados de otras áreas. 

Las estadísticas muestran que la mayor cantidad de jóvenes en cada nivel del sistema educativo no encontrará un lugar en el próximo nivel y no encontrará trabajo en el sector formal. Conociendo ésta realidad el sistema educativo de Kenya fue rediseñado en 1985 con el objetivo de ofrecer a los jóvenes que egresan de cada uno de los tres niveles con los conocimientos y habilidades suficientes para ingresar al trabajo independiente. El sistema educativo no tiene cupos para que cada joven que egresa de primaria entre a secundaria, por eso se da una dura competencia para salir bien en los exámenes nacionales que son ofrecidos al final de cada ciclo para asegurar la elegibilidad para el ciclo siguiente. La presión para tener buenos resultados en las materias a examinar ha forzado a las escuelas a concentrarse solamente en aquellas materias que son valoradas para pasar al próximo nivel. Por ejemplo, Inglés, Matemáticas y las Ciencias en vez de las materias de formación profesional que fueron introducidas para ofrecer a los estudiantes habilidades para ingresar al mundo laboral. Otro problema que enfrentan las escuelas ha sido la dificultad de construir talleres apropiados y equiparlos con las herramientas
adecuadas así cómo procurar materiales requeridos para los ejercicios prácticos. Ya que la mayoría de los costos de desarrollo son proporcionados por los padres, las desigualdades se hicieron rápidamente evidentes entre las diferentes regiones del país e incluso dentro de la misma región.

Los fracasos del nuevo sistema de educación para preparar a los estudiantes para el mundo laboral hace del sistema de aprendices dónde los jóvenes aprenden habilidades para desarrollar diferentes oficios, un asunto crucial para las posibilidades de empleo. Dos sistemas de aprendices fueron desarrollados en Kenya como resultado de la presencia de los Ingleses y los artesanos Indúes. Los Ingleses intentaron usar el sistema educativo para formar trabajadores con habilidades mientras que los Indúes, sin querer e informalmente, formaron trabajadores con habilidades a través de una capacitación en el trabajo. Una contribución importante al sistema informal de aprendices es la oportunidad de grandes cantidades de jóvenes de obtener una capacitación en oficios con pocos costos tanto para el aprendiz como para el empleador y sin ningún costo para los contribuyentes. Sería imposible para capacidad actual del sistema de capacitación incorporar a todos los jóvenes que están obteniendo su capacitación a través del sistema informal de aprendices.

En 1973 el gobierno promulgó unas leyes para formalizar el sistema de capacitación de aprendices a través de un Programa Nacional de Capacitación Industrial para la capacitación de aprendices de oficios. Este programa de aprendices de tres a cuatro años de duración contaba con capacitación en el trabajo y capacitación teórica en Institutos gubernamentales y Centros de Formación Profesional Industrial. La ley también ofrecía pautas de salarios para los aprendices.
Los requisitos de entrada fueron establecidos en un mínimo de dos años de secundaria. Los estudiantes serían examinados en aspectos prácticos y teóricos del oficio. Para impulsar a las industrias a entrenar a sus empleados, aquellos que ofrecieran formación a sus empleados serían resarcidos con un reembolso económico al final del año y no tendrían ninguna obligación de retener a los empleados al final de los cuatro años de formación. En la actualidad muy pocos jóvenes obtienen su capacitación a través de este sistema y muchos de ellos igual terminan en el sector informal ya que las industrias no están obligadas a retenerlos al final de su formación.

El sistema formal de aprendices ha sido criticado porque los contenidos ofrecidos por los institutos técnicos son usualmente transplantados de afuera sin ser adaptados  a las necesidades y condiciones locales. A ello se debe que los estudiantes suelan estar preparados en operaciones y procesos que no existen en las pequeñas empresas, menos aún en el sector informal o en el trabajo independiente. La mayoría del aprendizaje en el sistema de aprendices se da en el lugar de trabajo. Por eso es que la Ley de Formación Industrial obliga a la asistencia a los colegios de formación profesional alrededor de seis meses al año. El proceso de aprendizaje para el aprendiz incluye observar y trabajar en ciertas tareas. La amplitud y profundidad de los conocimientos y habilidades del Maestro de Oficio así cómo de los compañeros de trabajo determinaran en una gran medida los conocimientos y habilidades que el aprendiz adquiera. Aquellos que son entrenados en pequeñas empresas serán más capaces de hacerse cargo de una variedad de trabajos ya que estas organizaciones deben llevar a cabo distinto tipo de trabajos para sobrevivir. Ya que la falta de capital hace que aquellos que fueron aprendices que están empezando su propio negocio empiecen en un entorno simple con pequeñas herramientas y equipo, aquellos que adquirieron sus habilidades en el sistema informal de formación serán favorecidos. También aprender a administrar un negocio está por fuera de los requerimientos inmediatos en la mayoría del entrenamiento de los aprendices, el que simplemente observen lo que está sucediendo en el ambiente de trabajo puede enseñar a muchos de ellos algunas de las habilidades que se requieren para adquirir conocimientos empresariales. Esta posibilidad resulta más fácil para aquellos que trabajan en un pequeño negocio ya que están más cerca de las actividades de administración y tienen más posibilidades de observarlas e, incluso, de tener la oportunidad de llevar a cabo negociaciones de trabajo en nombre de los dueños.

La importancia de los conocimientos empresariales también ha sido tenida en cuenta en el sistema formal de capacitación. El proyecto de Educación Empresarial (EE) fue establecido en 1989 y ha sido responsable de organizar la formación de recursos humanos de nivel alto en educación empresarial y en el desarrollo del material curricular. Además, el proyecto EE ha sido responsable de llevar a cabo  en el país varios talleres y seminarios para orientar a los educadores en el rol de la educación empresarial. Pequeños Centros de Negocios han sido establecidos en todos los Institutos de Formación Profesional para guiar a aquellos que desean empezar su propio negocio y para guiar a aquellos que ya tienen negocios en el desarrollo de estrategias de crecimiento.

El Ministerio de Investigación de la Capacitación Técnica y Tecnología Aplicada (MICT&TA) es responsable del desarrollo tanto del sector informal como de la formación técnica en general. A pesar de que hasta la fecha ha habido poco contacto entre los Institutos de Formación Profesional (IFP) y el sector informal, hay evidencia de que hay grandes oportunidades para un beneficio mutuo en ambos sectores. Al proveer programas de capacitación flexibles en sus Institutos de Formación Profesional, el MICT&TA puede tener un efecto multiplicador de la calidad de la capacitación en el sector informal con la introducción de flexibilidad en los horarios, la oferta de cursos, la acumulación de créditos académicos y los exámenes, cambios que pueden hacer que el programa sea atractivo para los estudiantes de este sector. Otro incentivo podría ser el hacer más fácil la obtención de préstamos de desarrollo para los operadores y aprendices del sector informal que ya han sido entrenados. También los estudiantes de los IFPs pueden buscar pasantías en el sector informal y obtener un entorno de negocios en vivo y en directo para así poder adquirir tanto habilidades técnicas como empresariales al mismo tiempo que ofrecen una nueva fuente de ingreso y reconocimiento para el sector informal.

La actual iniciativa del gobierno para articular la política oficial relacionada con este tema es la de colaborar con el Banco Mundial en la implementación del Proyecto de Tecnología y Formación para la Micro y Pequeña Empresa (PTFMPE). El acuerdo fue firmado en 1994 y es financiado con un crédito de 24 millones de dólares proporcionado por el Banco Mundial. El objetivo del proyecto incluye: ofrecer actualización de habilidades a alrededor de 60.000 empresas, aumentar el acceso de pequeños empresarios a la tecnología, información de marketing e infraestructura de empleados, mejorar el ambiente de las políticas e instituciones relacionados con la temática. El Programa de Certificado de Formación fue iniciado en 1997 y a mediados de 1998 alrededor de 4000 certificados habían sido otorgados en diversos tipos de capacitación que iban desde habilidades técnicas hasta habilidades de administración empresarial. Se espera que el proyecto del Banco Mundial una al sector informal de capacitación con el sistema formal. Ya hay varios jóvenes del sector informal que han obtenido su formación a través de este sistema. Debe destacarse que la mayoría de la formación técnica que se ha realizado hasta ahora fue llevada a cabo por Maestros Artesanos o entendidas privadas de formación antes que IFPs. Mientras más jóvenes con un nivel de educación formal cada vez mayor entren en el sector informal será más fácil integrar la capacitación del sector informal con aquella que es ofrecida por las entidades de formación formal como son los IFPs.

 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
  webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad