La Integración de los jóvenes en el Sector Informal: La Experiencia de
Kenya
Ahmed K. Ferej, Universidad de Moi, Eldoret, Kenya.
Esta ponencia aborda el tema de la transición de los jóvenes al trabajo, particularmente
en el sector informal de la economía en Kenya. En el presente, este sector es el
responsable de incorporar la mayor proporción de nuevos integrantes que ingresan al
mercado de trabajo. Para entender este proceso esta ponencia examina el desarrollo del
sector informal en Kenya y las últimas tendencias de su evolución, el acceso al sector y
las características de los jóvenes que ingresan a él; el proceso de formación en el
sector y las implicaciones que tienen la educación y la formación.
Un estudio realizado en Kenya por la OIT en 1972 confirmó la existencia de una economía
paralela dominada por pequeños negocios que incorporaban una gran cantidad de personas
que de otra manera sería registradas como desempleadas por las encuestas económicas.
Este sector, al que se ha denominado el sector informal para distinguirlo del sector
moderno, es descripto cómo "...todas las actividades menores que normalmente son
semiorganizadas y no reguladas y usan tecnologías simples de trabajo intensivo...
emprendido por artesanos, comerciantes y operarios en lugares de trabajo tales cómo
patios abiertos, puestos de mercado, solares sin construir, casas residenciales y
veredas... sin registro en el Registro de Compañías, pueden o no tener licencias de
autoridades locales para desarrollar una variedad de negocios". El sector informal ha
sido eficiente al utilizar materiales de desecho como neumáticos viejos, metal de
desecho, etc. para producir bienes y proveer servicios que de lo contrario serían
importados o demasiado caros para sectores de bajos recursos. Estos pequeños negocios
usualmente son iniciados por individuos con poco capital y con casi ningún apoyo del
gobierno o de Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Un informe gubernamental atribuye
el notable crecimiento del sector informal a "...la facilidad de ingreso y salida del
sector y poca inversión de capital... ausencia de registro y otras formalidades legales
además de un traslado gradual del trabajo de agricultura de subsistencia al sector
informal a medida que la economía está cada vez más orientada por el mercado". El
desempleo y subempleo es otra fuerte razón para pasar a ser trabajador independiente en
el sector informal.
Mientras el gobierno y las ONG están satisfechas por la habilidad del sector informal
para absorber el exceso de fuerza de trabajo en el país, existe preocupación respecto a
cómo la mayoría de las empresas se estancan en el fondo y no muestran signos de crecer y
convertirse en empresas medianas y grandes.
Algunas de las dificultades que los negocios pequeños e informales enfrentan son causadas
por la estructura legal, otras por la falta de capital para desarrollar negocios, mientras
que otras están relacionadas con la falta de destrezas para manejar negocios. En los
Papeles de la Sesión No. 2 de 1992 el gobierno indicó que su rol en el desarrollo del
sector será el de facilitador más que el de interventor.
Esto se debe a que existe preocupación de que al intentar intervenir para ayudarlo a
'crecer', su dinamismo, rudeza y capacidad de innovación puedan ser afectados. El entorno
que el gobierno ya ha creado o propone establecer incluye bonificaciones en inversiones
para empezar nuevas fábricas afuera de las ciudades de Nairobi y Mombasa, exoneración a
ciertos impuestos para la adquisición de maquinaria importante para pequeñas empresas
ubicadas en áreas rurales, desarrollando incentivos de mercado para impulsar los
subcontratos con pequeñas empresas y reducir los daños de empresarios que trabajan en
lotes o espacios públicos. Estas medidas no son exactamente nuevas, sin embargo es dudoso
que lleguen a beneficiar a empresarios que recién comienzan y no tienen ningún tipo de
crédito.
Varias ONG y bancos locales han intentado ayudar a pequeños empresarios de este sector
a acceder a créditos para iniciarse o expandir sus negocios.
La población de Kenya fue proyectada a 27,5 millones en 1995 con una tasa de crecimiento
anual de 2.7%. Se estima que alrededor de un 60% de la población de Kenya tiene menos de
veinte años. El número total de empleados en el sector formal creció sólo 3,1% en 1967
mientras que el sector informal creció un 18% en 1966 y 13% en 1998, es decir 2.986.900
personas. Eso quiere decir que cada vez hay más gente que sale del sistema educativo que
ingresa a un sector informal que está creciendo rápidamente e incluye al 63,6% de la
fuerza laboral. Los otros que ingresan a la zona más alta del sector informal incluye a
trabajadores jubilados (la edad de jubilación en Kenya es 55 años) y trabajadores
reclutados de otras áreas.
Las estadísticas muestran que la mayor cantidad de jóvenes en cada nivel del sistema
educativo no encontrará un lugar en el próximo nivel y no encontrará trabajo en el
sector formal. Conociendo ésta realidad el sistema educativo de Kenya fue rediseñado en
1985 con el objetivo de ofrecer a los jóvenes que egresan de cada uno de los tres niveles
con los conocimientos y habilidades suficientes para ingresar al trabajo independiente. El
sistema educativo no tiene cupos para que cada joven que egresa de primaria entre a
secundaria, por eso se da una dura competencia para salir bien en los exámenes nacionales
que son ofrecidos al final de cada ciclo para asegurar la elegibilidad para el ciclo
siguiente. La presión para tener buenos resultados en las materias a examinar ha forzado
a las escuelas a concentrarse solamente en aquellas materias que son valoradas para pasar
al próximo nivel. Por ejemplo, Inglés, Matemáticas y las Ciencias en vez de las
materias de formación profesional que fueron introducidas para ofrecer a los estudiantes
habilidades para ingresar al mundo laboral. Otro problema que enfrentan las escuelas ha
sido la dificultad de construir talleres apropiados y equiparlos con las herramientas
adecuadas así cómo procurar materiales requeridos para los ejercicios prácticos. Ya que
la mayoría de los costos de desarrollo son proporcionados por los padres, las
desigualdades se hicieron rápidamente evidentes entre las diferentes regiones del país e
incluso dentro de la misma región.
Los fracasos del nuevo sistema de educación para preparar a los estudiantes para el mundo
laboral hace del sistema de aprendices dónde los jóvenes aprenden habilidades para
desarrollar diferentes oficios, un asunto crucial para las posibilidades de empleo. Dos
sistemas de aprendices fueron desarrollados en Kenya como resultado de la presencia de los
Ingleses y los artesanos Indúes. Los Ingleses intentaron usar el sistema educativo para
formar trabajadores con habilidades mientras que los Indúes, sin querer e informalmente,
formaron trabajadores con habilidades a través de una capacitación en el trabajo. Una
contribución importante al sistema informal de aprendices es la oportunidad de grandes
cantidades de jóvenes de obtener una capacitación en oficios con pocos costos tanto para
el aprendiz como para el empleador y sin ningún costo para los contribuyentes. Sería
imposible para capacidad actual del sistema de capacitación incorporar a todos los
jóvenes que están obteniendo su capacitación a través del sistema informal de
aprendices.
En 1973 el gobierno promulgó unas leyes para formalizar el sistema de capacitación de
aprendices a través de un Programa Nacional de Capacitación Industrial para la
capacitación de aprendices de oficios. Este programa de aprendices de tres a cuatro años
de duración contaba con capacitación en el trabajo y capacitación teórica en
Institutos gubernamentales y Centros de Formación Profesional Industrial. La ley también
ofrecía pautas de salarios para los aprendices.
Los requisitos de entrada fueron establecidos en un mínimo de dos años de secundaria.
Los estudiantes serían examinados en aspectos prácticos y teóricos del oficio. Para
impulsar a las industrias a entrenar a sus empleados, aquellos que ofrecieran formación a
sus empleados serían resarcidos con un reembolso económico al final del año y no
tendrían ninguna obligación de retener a los empleados al final de los cuatro años de
formación. En la actualidad muy pocos jóvenes obtienen su capacitación a través de
este sistema y muchos de ellos igual terminan en el sector informal ya que las industrias
no están obligadas a retenerlos al final de su formación.
El sistema formal de aprendices ha sido criticado porque los contenidos ofrecidos por los
institutos técnicos son usualmente transplantados de afuera sin ser adaptados a las
necesidades y condiciones locales. A ello se debe que los estudiantes suelan estar
preparados en operaciones y procesos que no existen en las pequeñas empresas, menos aún
en el sector informal o en el trabajo independiente. La mayoría del aprendizaje en el
sistema de aprendices se da en el lugar de trabajo. Por eso es que la Ley de Formación
Industrial obliga a la asistencia a los colegios de formación profesional alrededor de
seis meses al año. El proceso de aprendizaje para el aprendiz incluye observar y trabajar
en ciertas tareas. La amplitud y profundidad de los conocimientos y habilidades del
Maestro de Oficio así cómo de los compañeros de trabajo determinaran en una gran medida
los conocimientos y habilidades que el aprendiz adquiera. Aquellos que son entrenados en
pequeñas empresas serán más capaces de hacerse cargo de una variedad de trabajos ya que
estas organizaciones deben llevar a cabo distinto tipo de trabajos para sobrevivir. Ya que
la falta de capital hace que aquellos que fueron aprendices que están empezando su propio
negocio empiecen en un entorno simple con pequeñas herramientas y equipo, aquellos que
adquirieron sus habilidades en el sistema informal de formación serán favorecidos.
También aprender a administrar un negocio está por fuera de los requerimientos
inmediatos en la mayoría del entrenamiento de los aprendices, el que simplemente observen
lo que está sucediendo en el ambiente de trabajo puede enseñar a muchos de ellos algunas
de las habilidades que se requieren para adquirir conocimientos empresariales. Esta
posibilidad resulta más fácil para aquellos que trabajan en un pequeño negocio ya que
están más cerca de las actividades de administración y tienen más posibilidades de
observarlas e, incluso, de tener la oportunidad de llevar a cabo negociaciones de trabajo
en nombre de los dueños.
La importancia de los conocimientos empresariales también ha sido tenida en cuenta en el
sistema formal de capacitación. El proyecto de Educación Empresarial (EE) fue
establecido en 1989 y ha sido responsable de organizar la formación de recursos humanos
de nivel alto en educación empresarial y en el desarrollo del material curricular.
Además, el proyecto EE ha sido responsable de llevar a cabo en el país varios
talleres y seminarios para orientar a los educadores en el rol de la educación
empresarial. Pequeños Centros de Negocios han sido establecidos en todos los Institutos
de Formación Profesional para guiar a aquellos que desean empezar su propio negocio y
para guiar a aquellos que ya tienen negocios en el desarrollo de estrategias de
crecimiento.
El Ministerio de Investigación de la Capacitación Técnica y Tecnología Aplicada
(MICT&TA) es responsable del desarrollo tanto del sector informal como de la
formación técnica en general. A pesar de que hasta la fecha ha habido poco contacto
entre los Institutos de Formación Profesional (IFP) y el sector informal, hay evidencia
de que hay grandes oportunidades para un beneficio mutuo en ambos sectores. Al proveer
programas de capacitación flexibles en sus Institutos de Formación Profesional, el
MICT&TA puede tener un efecto multiplicador de la calidad de la capacitación en el
sector informal con la introducción de flexibilidad en los horarios, la oferta de cursos,
la acumulación de créditos académicos y los exámenes, cambios que pueden hacer que el
programa sea atractivo para los estudiantes de este sector. Otro incentivo podría ser el
hacer más fácil la obtención de préstamos de desarrollo para los operadores y
aprendices del sector informal que ya han sido entrenados. También los estudiantes de los
IFPs pueden buscar pasantías en el sector informal y obtener un entorno de negocios en
vivo y en directo para así poder adquirir tanto habilidades técnicas como empresariales
al mismo tiempo que ofrecen una nueva fuente de ingreso y reconocimiento para el sector
informal.
La actual iniciativa del gobierno para articular la política oficial relacionada con este
tema es la de colaborar con el Banco Mundial en la implementación del Proyecto de
Tecnología y Formación para la Micro y Pequeña Empresa (PTFMPE). El acuerdo fue firmado
en 1994 y es financiado con un crédito de 24 millones de dólares proporcionado por el
Banco Mundial. El objetivo del proyecto incluye: ofrecer actualización de habilidades a
alrededor de 60.000 empresas, aumentar el acceso de pequeños empresarios a la
tecnología, información de marketing e infraestructura de empleados, mejorar el ambiente
de las políticas e instituciones relacionados con la temática. El Programa de
Certificado de Formación fue iniciado en 1997 y a mediados de 1998 alrededor de 4000
certificados habían sido otorgados en diversos tipos de capacitación que iban desde
habilidades técnicas hasta habilidades de administración empresarial. Se espera que el
proyecto del Banco Mundial una al sector informal de capacitación con el sistema formal.
Ya hay varios jóvenes del sector informal que han obtenido su formación a través de
este sistema. Debe destacarse que la mayoría de la formación técnica que se ha
realizado hasta ahora fue llevada a cabo por Maestros Artesanos o entendidas privadas de
formación antes que IFPs. Mientras más jóvenes con un nivel de educación formal cada
vez mayor entren en el sector informal será más fácil integrar la capacitación del
sector informal con aquella que es ofrecida por las entidades de formación formal como
son los IFPs.