| POLÍTICAS DE JUVENTUD EN AMÉRICA LATINA:
EVALUACIÓN Y DISEÑO
INFORME DE VENEZUELA
Prefacio
I. Aspectos metodológicos
II. La juventud venezolana.
Inserción e incertidumbre
III. Aspectos sociodemográficos
IV. El problema educativo.
Matrícula, segmentación y expectativas
V. El bloqueo laboral. Exclusión
y precarización
VI. La desintegración familiar.
Hogar, pareja y procreación
VII. La desmovilización
política. Democracia, percepciones de la vida pública y asociacionismo
VIII. La conflictividad y el malestar
juvenil
IX. Tiempo libre juvenil. Práticas y
demandas
Referencias bibliográficas y
documentales
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IX. TIEMPO LIBRE JUVENIL.
Prácticas y Demandas
1. Tiempo libre juvenil (25)
Es conveniente desde un principio dejar constancia que, tanto el
estatuto teórico-metodológico, el tratamiento técnico-instrumental, así como el manejo
institucional del Tiempo Libre, constituyen campos de la mayor controversialidad y debate
intelectual y político. Es por ello que su referencia en ENJUVE, menos que inscribirse
exclusivamente en alguna de las opciones teóricas y/o políticas que polemizan, lo que ha
tratado más bien es recoger, sin agotarlos, algunas elementos, conceptos y proposiciones
consensualmente identificados en la variedad de posiciones examinadas y exponerlas en el
estudio con una orientación esencialmente descriptiva. En el curso de la vida social
contemporánea, el tiempo ha sido delimitado en dos amplios lapsos. En primer lugar, aquel
plazo temporal en el que se realizan las actividades que comprenden los compromisos
formales de la sociedad -la producción, el trabajo, la educación, entre otros-. En
segundo lugar, el plazo en el que tienen lugar las actividades a las cuales los individuos
pueden orientarse en la búsqueda y el logro de satisfacciones y de esparcimiento, a
través de prácticas liberadas de las obligaciones establecidas por las anteriores. La
base en que se sustenta este último lapso temporal consiste en la posibilidad de disponer
de medios que aseguren el esparcimiento, el aprendizaje no formal, la creatividad, el
descanso y, en definitiva, todas aquellas actividades que, siendo elegidas
discrecionalmente por el individuo, contribuyan, a la conformación de su personalidad.
Se trata, entonces, de una delimitación socialmente establecida entre
el tiempo de las obligaciones y el Tiempo Libre. De tal manera que, éste último, no debe
ser entendido ni en contraposición al tiempo de trabajo y de las obligaciones, puesto que
ambos se encadenan alternativamente, ni tampoco como un plazo vacío de contenidos
-ocioso-, sino referido a actividades determinadas por la elección libre, en búsqueda de
satisfacciones adecuadas a su circunstancia y, sobre todo, en beneficio de la
construcción y el desarrollo de la personalidad. A partir de las propuestas y
recomendaciones surgidas de foros intelectuales, políticos, de cooperación internacional
y de organismos como la Organización Internacional del Trabajo. OIT, la Organización
Mundial de la Salud. OMS, entre otros, han venido conformándose un generalizado acuerdo
en torno al modo como normativamente debería estructurarse el tiempo, especialmente en
las sociedades modernas. De esa forma, ha quedado establecido que el curso de la vida
cotidiana debe distribuirse a partir de tres grandes segmentos temporales, a saber, una
tercera parte destinada a los procesos de regeneración física y de satisfacción de las
necesidades fisiológicas -sueño, comida, aseo, etc.-; otra tercera parte dirigida al
cumplimiento de actividades obligatorias o imperativas de la vida social -Trabajo y
Educación, principalmente-; y la tercera parte restante en la que tiene lugar,
justamente, el Tiempo Libre. Se ha intentado armonizar de esta manera, importantes
aspectos relacionados con la productividad económica -rendimiento, eficiencia, valor
agregado, rentabilidad, entre otros- con los requerimientos y exigencias en planos como la
salud -física y mental- la sociabilidad y, en general, con el mejoramiento de la calidad
de vida de la población.
Sin duda que el problema sobre los lapsos o unidades temporales y sobre
el significado y la valoración de la libertad -ambas cuestiones implícitas en el
concepto de Tiempo Libre- constituyen un terreno de amplia y diversificada controversia.
Pero lo fundamental, en este momento, es derivar un lineamiento operativo acerca del
contenido concreto del Tiempo Libre. Al respecto, las recomendaciones apuntan al hecho de
que, en la composición del Tiempo Libre, debe operar una proporcionalidad en la cual se
equilibren el Descanso o Reposo, la Diversión o Esparcimiento y el Desarrollo de la
Personalidad, con un tercio, aproximadamente, para cada uno de estos componentes. De tal
manera, luego del diseño y de las pruebas correspondientes para operacionalizar esta
variable, se confeccionó un formato de preguntas constituido por las nueve opciones
resultantes de la prueba piloto que, reunidas en grupos de tres, correspondientes a cada
uno de los grandes contenidos del Tiempo Libre. A diferencia de la población infantil -en
la que, aun cuando el uso del tiempo adopta pautas de dirección exterior en sus procesos
de crianza y de iniciación social básica, especialmente en la familia y la escuela,
éste se encuentra fuertemente incidido por factores lúdicos- y distinguiéndose de la
población adulta -cuyo esquema de relaciones tiene lugar durante una temporalidad
claramente formalizada entre el Tiempo Libre y las obligaciones sociales, familiares y
laborales, por lo general, autodirigidas-, en los jóvenes tienden a configurarse
situaciones de gran tensión entre el comportamiento orientado por la tolerancia y la
distensión semejantes a las de la infancia, y la exigencia de conductas que rigen para el
mundo adulto.
Es así que, en los jóvenes concurren, de modo simultáneo y
dilemático, las necesidades de internalización del papel que las obligaciones adultas
tienen -especialmente, las de carácter ocupacional social, familiar, educacional y
laboral-, así como los requerimientos de esparcimiento y aprendizaje -actividades
lúdicas, convivencia social, cultivo de la autoestima- propios de la etapa en que se
encuentran. Al examinar los resultados de ENJUVE en lo concerniente a la disponibilidad de
Tiempo Libre en la actual generación juvenil, llama la atención la elevada cifra de
jóvenes que manifestó poseerlo. En efecto, más del 90% (91.7% / 3.691.081) de ellos
afirmó tener Tiempo Libre, lo que refleja claramente la abrumadora mayoría de jóvenes
que disponen de este plazo temporal. La minoría restante (8.0% / 322.119) expresó no
disponer de Tiempo Libre por causas específicamente asociadas al carácter inexorable con
que le es requerido, en el hogar, el imperativo de los ingresos o del trabajo doméstico.
Es, por tanto, aquel grupo de jóvenes cuya jornada, laboral o doméstica, se mantiene
interminable desde el punto de vista del tiempo social, dado que sus obligaciones y
actividades parecieran ser sólo interrumpidas por el tiempo requerido para la
regeneración física y por las necesidades fisiológicas. En la desagregación por causas
de esta situación de indisponibilidad de Tiempo Libre, se pudo apreciar que son los
jóvenes varones los que no lo poseen por encontrarse más fuertemente impelidos al logro
de ingresos, mientras que la extinción radical del Tiempo Libre producida por las
obligaciones domésticas, se centra especialmente en la población juvenil femenina.
25. -Las
cifras que se presentan, referidas a las actividades de Tiempo Libre, se calcularon sobre
el total de respuestas registradas en cada una de las actividades y no sobre el total de
jóvenes, considerando que estos últimos podían seleccionar tres actividades tanto en la
práctica como en la demanda. Es por ello que no se presenta cifras absolutas sino,
exclusivamente, porcentajes.
(Prefacio) (Aspectos
metodológicos) (Trayectoria técnica) (Objetivos generales y específicos) (Cobertura poblacional y geográfica) (Diseño de la muestra) (Análisis
de los resultados) (La juventud venezolana: inserción e
incertidumbre) (Aspectos sociodemográficos) (El problema educativo) (Nivel
educacional de la juventud) (Matrícula educativa actual
de la juventud) (La separación de los estudios: sus
causas) (Expectativas y condiciones de asistencia
educativa) (El bloqueo laboral) (El desempleo juvenil) (La
iniciación laboral) (Los jóvenes trabajadores) (Capacitación para el trabajo) (Los
jóvenes sin ocupación: ni estudian ni trabajan) (La
desintegración familiar) (Sexualidad, prevención y
procreación) (La desmovilización política) (Percepciones de la vida pública) (Asociacionismo juvenil) (La
conflictividad y el malestar juvenil) (Salud) (Tedio juvenil y fantasía suicida) (Tiempo
libre juvenil) (Contenido del tiempo libre en los jóvenes)
(La demanda de actividades en el tiempo libre) (Referencias bibliográficas y documentales) |
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