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Fecha de actualización:
2/12/2008

 

 
 

POLÍTICAS DE JUVENTUD EN AMÉRICA LATINA:

EVALUACIÓN Y DISEÑO

INFORME DE VENEZUELA

 

Prefacio

 

I. Aspectos metodológicos

 

II. La juventud venezolana.  Inserción e incertidumbre

 

III. Aspectos sociodemográficos

 

IV. El problema educativo.   Matrícula, segmentación y expectativas

 

V. El bloqueo laboral.  Exclusión y precarización

 

VI. La desintegración familiar.  Hogar, pareja y procreación

 

VII. La desmovilización política.  Democracia, percepciones de la vida pública y asociacionismo

 

VIII. La conflictividad y el malestar juvenil

 

IX. Tiempo libre juvenil.  Práticas y demandas

  

Referencias bibliográficas y documentales

 

 

IX. TIEMPO LIBRE JUVENIL. Prácticas y Demandas

 

1. Tiempo libre juvenil (25)

 

Es conveniente desde un principio dejar constancia que, tanto el estatuto teórico-metodológico, el tratamiento técnico-instrumental, así como el manejo institucional del Tiempo Libre, constituyen campos de la mayor controversialidad y debate intelectual y político. Es por ello que su referencia en ENJUVE, menos que inscribirse exclusivamente en alguna de las opciones teóricas y/o políticas que polemizan, lo que ha tratado más bien es recoger, sin agotarlos, algunas elementos, conceptos y proposiciones consensualmente identificados en la variedad de posiciones examinadas y exponerlas en el estudio con una orientación esencialmente descriptiva. En el curso de la vida social contemporánea, el tiempo ha sido delimitado en dos amplios lapsos. En primer lugar, aquel plazo temporal en el que se realizan las actividades que comprenden los compromisos formales de la sociedad -la producción, el trabajo, la educación, entre otros-. En segundo lugar, el plazo en el que tienen lugar las actividades a las cuales los individuos pueden orientarse en la búsqueda y el logro de satisfacciones y de esparcimiento, a través de prácticas liberadas de las obligaciones establecidas por las anteriores. La base en que se sustenta este último lapso temporal consiste en la posibilidad de disponer de medios que aseguren el esparcimiento, el aprendizaje no formal, la creatividad, el descanso y, en definitiva, todas aquellas actividades que, siendo elegidas discrecionalmente por el individuo, contribuyan, a la conformación de su personalidad.

Se trata, entonces, de una delimitación socialmente establecida entre el tiempo de las obligaciones y el Tiempo Libre. De tal manera que, éste último, no debe ser entendido ni en contraposición al tiempo de trabajo y de las obligaciones, puesto que ambos se encadenan alternativamente, ni tampoco como un plazo vacío de contenidos -ocioso-, sino referido a actividades determinadas por la elección libre, en búsqueda de satisfacciones adecuadas a su circunstancia y, sobre todo, en beneficio de la construcción y el desarrollo de la personalidad. A partir de las propuestas y recomendaciones surgidas de foros intelectuales, políticos, de cooperación internacional y de organismos como la Organización Internacional del Trabajo. OIT, la Organización Mundial de la Salud. OMS, entre otros, han venido conformándose un generalizado acuerdo en torno al modo como normativamente debería estructurarse el tiempo, especialmente en las sociedades modernas. De esa forma, ha quedado establecido que el curso de la vida cotidiana debe distribuirse a partir de tres grandes segmentos temporales, a saber, una tercera parte destinada a los procesos de regeneración física y de satisfacción de las necesidades fisiológicas -sueño, comida, aseo, etc.-; otra tercera parte dirigida al cumplimiento de actividades obligatorias o imperativas de la vida social -Trabajo y Educación, principalmente-; y la tercera parte restante en la que tiene lugar, justamente, el Tiempo Libre. Se ha intentado armonizar de esta manera, importantes aspectos relacionados con la productividad económica -rendimiento, eficiencia, valor agregado, rentabilidad, entre otros- con los requerimientos y exigencias en planos como la salud -física y mental- la sociabilidad y, en general, con el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

Sin duda que el problema sobre los lapsos o unidades temporales y sobre el significado y la valoración de la libertad -ambas cuestiones implícitas en el concepto de Tiempo Libre- constituyen un terreno de amplia y diversificada controversia. Pero lo fundamental, en este momento, es derivar un lineamiento operativo acerca del contenido concreto del Tiempo Libre. Al respecto, las recomendaciones apuntan al hecho de que, en la composición del Tiempo Libre, debe operar una proporcionalidad en la cual se equilibren el Descanso o Reposo, la Diversión o Esparcimiento y el Desarrollo de la Personalidad, con un tercio, aproximadamente, para cada uno de estos componentes. De tal manera, luego del diseño y de las pruebas correspondientes para operacionalizar esta variable, se confeccionó un formato de preguntas constituido por las nueve opciones resultantes de la prueba piloto que, reunidas en grupos de tres, correspondientes a cada uno de los grandes contenidos del Tiempo Libre. A diferencia de la población infantil -en la que, aun cuando el uso del tiempo adopta pautas de dirección exterior en sus procesos de crianza y de iniciación social básica, especialmente en la familia y la escuela, éste se encuentra fuertemente incidido por factores lúdicos- y distinguiéndose de la población adulta -cuyo esquema de relaciones tiene lugar durante una temporalidad claramente formalizada entre el Tiempo Libre y las obligaciones sociales, familiares y laborales, por lo general, autodirigidas-, en los jóvenes tienden a configurarse situaciones de gran tensión entre el comportamiento orientado por la tolerancia y la distensión semejantes a las de la infancia, y la exigencia de conductas que rigen para el mundo adulto.

Es así que, en los jóvenes concurren, de modo simultáneo y dilemático, las necesidades de internalización del papel que las obligaciones adultas tienen -especialmente, las de carácter ocupacional social, familiar, educacional y laboral-, así como los requerimientos de esparcimiento y aprendizaje -actividades lúdicas, convivencia social, cultivo de la autoestima- propios de la etapa en que se encuentran. Al examinar los resultados de ENJUVE en lo concerniente a la disponibilidad de Tiempo Libre en la actual generación juvenil, llama la atención la elevada cifra de jóvenes que manifestó poseerlo. En efecto, más del 90% (91.7% / 3.691.081) de ellos afirmó tener Tiempo Libre, lo que refleja claramente la abrumadora mayoría de jóvenes que disponen de este plazo temporal. La minoría restante (8.0% / 322.119) expresó no disponer de Tiempo Libre por causas específicamente asociadas al carácter inexorable con que le es requerido, en el hogar, el imperativo de los ingresos o del trabajo doméstico. Es, por tanto, aquel grupo de jóvenes cuya jornada, laboral o doméstica, se mantiene interminable desde el punto de vista del tiempo social, dado que sus obligaciones y actividades parecieran ser sólo interrumpidas por el tiempo requerido para la regeneración física y por las necesidades fisiológicas. En la desagregación por causas de esta situación de indisponibilidad de Tiempo Libre, se pudo apreciar que son los jóvenes varones los que no lo poseen por encontrarse más fuertemente impelidos al logro de ingresos, mientras que la extinción radical del Tiempo Libre producida por las obligaciones domésticas, se centra especialmente en la población juvenil femenina.

 

25. -Las cifras que se presentan, referidas a las actividades de Tiempo Libre, se calcularon sobre el total de respuestas registradas en cada una de las actividades y no sobre el total de jóvenes, considerando que estos últimos podían seleccionar tres actividades tanto en la práctica como en la demanda. Es por ello que no se presenta cifras absolutas sino, exclusivamente, porcentajes.

 

 Contenido del tiempo libre de los jóvenes

(Prefacio) (Aspectos metodológicos) (Trayectoria técnica) (Objetivos generales y específicos) (Cobertura poblacional y geográfica) (Diseño de la muestra) (Análisis de los resultados) (La juventud venezolana: inserción e incertidumbre) (Aspectos sociodemográficos) (El problema educativo) (Nivel educacional de la juventud) (Matrícula educativa actual de la juventud) (La separación de los estudios: sus causas) (Expectativas y condiciones de asistencia educativa) (El bloqueo laboral) (El desempleo juvenil) (La iniciación laboral) (Los jóvenes trabajadores) (Capacitación para el trabajo) (Los jóvenes sin ocupación: ni estudian ni trabajan) (La desintegración familiar) (Sexualidad, prevención y procreación) (La desmovilización política) (Percepciones de la vida pública) (Asociacionismo juvenil) (La conflictividad y el malestar juvenil) (Salud) (Tedio juvenil y fantasía suicida) (Tiempo libre juvenil) (Contenido del tiempo libre en los jóvenes) (La demanda de actividades en el tiempo libre) (Referencias bibliográficas y documentales)

 

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