3. La demanda de actividades en el tiempo libre (ver gráfico 81)
Los resultados anteriores revelan, por una parte, una relativa
desproporcionalidad entre los componentes normativos del Tiempo Libre juvenil y, por otra,
una elevada concentración en las cifras de la Diversión o Esparcimiento y del Descanso,
en detrimento del Desarrollo de la Personalidad. Es por ello, que resulta de gran utilidad
examinar, ahora, los hallazgos obtenidos en la esfera de las demandas juveniles de
actividades para ocupar su Tiempo Libre y el modo cómo éstas se distribuyen. El hecho
que de inmediato surge es que las aspiraciones y requerimientos de los jóvenes no
muestran los valores que orientan su práctica actual del Tiempo Libre. Por el contrario,
se pueden apreciar muy significativos desplazamientos de los índices correspondientes en
cada rubro lo que, a su vez, estaría revelando un estado de insatisfacción de amplia
cobertura entre lo que hacen en su Tiempo Libre y lo que, realmente, desearían hacer.
La demanda de esparcimiento
Al analizar el renglón de la Diversión o Esparcimiento en la esfera
de las demandas juveniles de actividades para el Tiempo Libre los hallazgos resultan
bastante alentadores, en virtud de que el 44.7% correspondiente a la práctica de la
Diversión, se reduce a 35.3% en el caso de su demanda. Esta diferencia de nueve (9)
puntos entre práctica actual y aspiraciones, indica que los jóvenes estarían dispuestos
a colocar en torno a una tercera parte, aquella porción de su tiempo dedicada a las
actividades lúdicas de distracción y recreación. Probablemente, este resultado guarde
relación con la calidad y los recursos de las modalidades de esparcimiento que estén a
su disposición, dado que, aunque el aspecto correspondiente al deporte se mantiene igual
en cuanto a practica (14.1%) y demanda (13.9%), el renglón de las actividades de
distracción (T.V., radio, música), baja de una práctica del 25.5% a una demanda de
15.4%.
La demanda de descanso
Mientras que la práctica del Descanso entre los jóvenes arrojó un
monto próximo al 40% la cifra de su demanda se reduce a cerca de una cuarta parte
(26.5%). Esta distancia de 12 puntos, aproximadamente, entre la práctica de Descanso y su
demanda estaría confirmando, con gran claridad, la ocurrencia de, al menos, tres
situaciones. En primer término, la aspiración por parte de los jóvenes de proporcionar
a su Tiempo Libre contenidos prácticos de mayor dinamismo y actividad; luego, la
comprobación de que, en la sobrerepresentación de la práctica del Descanso, se solapan
situaciones de vacuidad, tedio y aburrimiento; por último, la propensión hacia la
búsqueda de una distribución equilibrada de su Tiempo Libre, ubicando al Descanso en un
monto próximo y, hasta menor, a la tercera parte de aquel. De gran interés resultó lo
que, en este mismo sentido, se obtuvo por parte de las jóvenes mujeres puesto que, del
42.5% que declaró dedicarse al Descanso en su Tiempo Libre, la cifra en la demanda baja
al 27.3%, elevando a 15.2% puntos la expectativa de reducir ese tiempo ampliamente
intervenido por la pasividad.
La demanda de actividades para el desarrollo de la personalidad
Los hallazgos obtenidos acerca de la demanda de actividades para el
Desarrollo de la Personalidad constituye el más alentador de los resultados, en virtud
del considerable impacto que este componente del Tiempo Libre tiene en las aspiraciones de
los jóvenes venezolanos. En efecto, el número de jóvenes que manifestó deseos de
incorporar, a su Tiempo Libre, prácticas asociadas a su crecimiento y promoción
personal, se sitúa en un porcentaje mayor a la quinta parte (21.7%). Esta cifra, aún
siendo menor a los valores obtenidos por la demanda de los otros dos -Descanso y
Diversión- constituye el único rubro en el cual se incrementa, notablemente, la demanda
sobre la práctica, lo que estaría revelando la firme disposición de los jóvenes a
disminuir el tiempo que dedican al descanso, al no hacer nada, al esparcimiento y a las
diversiones, en aras de mayores posibilidades y oportunidades para el despliegue de
actividades que redunden en beneficio del desarrollo de su personalidad. Efectivamente, al
comparar en este rubro las cifras correspondientes a la práctica (8.0%) y a la demanda
(21.7%), se observa una diferencia de cerca de 14 puntos en favor de esta última. En el
caso de las jóvenes mujeres dicha diferencia se eleva a 16.1%. De esta manera, queda
claramente establecido que, en la actual generación juvenil, la demanda de actividades
que favorezcan el crecimiento y la promoción de su personalidad en el Tiempo Libre, es
aproximadamente tres veces mayor a lo que le ofrecen sus actuales circunstancias de vida,
lo cual, además, constituye una tendencia más o menos constante en cada uno de los
subgrupos juveniles determinados por género, edad y nivel de vida.