2. Salud
Al continuar en el análisis de aquellos aspectos en los cuales
aparecen reflejadas situaciones de malestar y Conflictividad juvenil, tiene lugar el
encuentro con el problema de la salud en los jóvenes. Los hallazgos de ENJUVE, tienden a
confrontar las creencias generalizadas en la sociedad, en torno a la escasa o nula
existencia de trastornos en la salud de la población juvenil. Esta imagen, apoyada en
factores físicos como el vigor, la fuerza y, en general, inmunidades y fortalezas
genéricas durante este período vital, supone, por tanto, que sería en otros segmentos
de la población donde ocurren perturbaciones de la salud. En contraposición a esta
creencia se pudo comprobar que alrededor de un tercio (35.9% / 1.446.116) de los jóvenes
venezolanos ha estado sometido, recientemente, a la necesidad de buscar asistencia por
enfermedades, lesiones u otros trastornos de salud.
El origen de esta situación, revelada por las cifras, probablemente
esté asociado, en primer término, a la elevada y dramática participación de la
población juvenil en la generalidad de los accidentes de tránsito. Seguidamente, es
posible suponer que la adopción de conductas generadoras de riesgos, tales como consumo
de alcohol, drogas y otras sustancias, expone a los jóvenes, en mayor grado que a otros
grupos de población, a sufrir trastornos directos o derivados de estos comportamientos.
También es posible vincular los requerimientos de asistencia en la salud de los jóvenes,
a los frecuentes problemas orgánicos estrechamente asociados a la función reproductiva y
a las enfermedades de contagio sexual. Conviene asimismo, señalar que en los actuales
marcos de pobreza en las condiciones de vida, se incrementa la predisposición a
enfermedades provenientes de males tales como la desnutrición, las endemias y otros
signos reveladores de una sensible reducción de la salud de los jóvenes y de sus
índices de calidad de vida. Ahora bien, al situar los resultados en orden a la
orientación de los jóvenes en el momento de necesitar algún tipo de asistencia en
materia de salud, se derivan al menos dos grandes y generales constataciones. Por una
parte resulta positivo que sólo un 12% (174.773) de los jóvenes demandantes de este tipo
de recurso, se abstuvo de consultarse formalmente o de obtener la asistencia profesional
adecuada y aun cuando pudiera agregarse a este grupo aquellos que solicitaron dicho apoyo
en farmacias (4.6% / 67.346) o en algún otro lugar (0.8% / 13.073), la cifra, sin
embargo, modifica poco la tendencia cuantitativa observada. Lo anterior permite concluir
que en la gran mayoría de los jóvenes -independientemente a las limitaciones y
restricciones que estructuralmente le son impuestas- existe una importante conciencia
acerca del modo de actuar cuando presentan situaciones que afectan su salud, puesto que
sólo uno (1) de cada seis (6) aproximadamente, ante dicha situación, no acude en busca
de atención profesional o lo hace indebidamente.
La segunda derivación objetiva de los datos obtenidos, refleja
cabalmente la importancia que poseen los centros públicos de atención sanitaria y
médica en la salud de los jóvenes. En efecto, cerca de la mitad (49.8% / 726.594) de los
casos de la consulta juvenil se canaliza en centros e instituciones de salud pública; si
a ello se añaden los casos de consulta en servicios médicos adscritos al centro de
trabajo (4.6% / 68.100) y los del sindicato o gremio (1.0% / 14.930), se acumula un monto
de 55.4% de jóvenes que acuden a los servicios de salud mantenidos por el Estado o por
instalaciones adscritas a los diversos circuitos de la seguridad social. Mientras que
sólo el 26.1% (381.300) de los jóvenes venezolanos que presentan trastornos de salud,
enfermedades y/o lesiones son asistidos en centros clínicos o consultorios de atención
privada. Al resumir globalmente la actitud de los jóvenes en situaciones de
requerimientos de salud, se puede apreciar que, por cada once (11) jóvenes sometidos a
estas circunstancias, seis (6) acuden a centros públicos o adscritos a la red de
seguridad social, tres (3) a clínicas o consultorios privados y sólo dos (2) no buscan
atención o lo hacen de modo inadecuado.