III. ASPECTOS SOCIODEMOGRAFICOS
Ante la demostrada vulnerabilidad que la actual generación juvenil
venezolana presenta, se plantea la urgente definición de un marco de política y el
establecimiento de líneas de intervención de manera impostergable. Veamos las cifras.
Según cifras oficiales de la Oficina Central de Estadística e Informática. OCEI, para
1993 la población venezolana alcanzaba un monto de 20.600.475 habitantes (OCEI, 1993.a).
De este total, 4.024.406 personas constituyen la población juvenil, cifra que corresponde
al número de personas con edades comprendidas entre 15 y 24 años y que representa el
19.5% del total de la población venezolana. De manera que, en el conjunto de la
población, este grupo adquiere una considerable importancia demográfica, toda vez que
uno (1) de cada cinco (5) venezolanos es joven. Dentro de la población juvenil, el
género masculino está constituido por 2.053.594 jóvenes varones, equivalente al 51% de
la juventud, mientras que el femenino lo componen 1.970.812 jóvenes mujeres, que
representan el 49% del total.
Al observar la composición etárea de la juventud, se tiene que poco
más de la mitad pertenece a la categoría denominada Jóvenes Adolescentes, constituida
por la población con edades comprendidas entre 15 y 19 años. En términos absolutos,
este grupo alcanza una cifra de 2.131.309 jóvenes, esto es el 52.9% del total de la
población juvenil. Por su parte, los Jóvenes Adultos, es decir, la categoría compuesta
por aquellos cuyas edades se ubican entre 20 y 24 años, conforman un monto de 1.893.097
jóvenes, representando el 47.1% del total. Considerando la distribución de la población
juvenil según los dominios de estudio establecidos para ENJUVE, se observa que el 14.8%
(597.321) de los jóvenes vive en el Area Metropolitana de Caracas, el 32.2% (1.294.856)
se ubica en las capitales de estado, el 24.6% (988.251) habita en las ciudades medianas y
el 28.4% (1.143.978) vive en las pequeñas localidades, definidas como aquellas que tienen
menos de veinticinco mil habitantes. En cuanto al número de hogares en los que se
concentra la población juvenil, se observa que, del total de hogares venezolanos
(3.768.729), el 55.4% (2.087.224) cuenta entre sus miembros, al menos, con una persona
entre 15 y 24 años de edad. Significa, entonces, que, por cada cinco (5) hogares
venezolanos, en tres (3) aproximadamente, se encuentra alguna persona perteneciente al
grupo etáreo juvenil. (5)
Más allá de su monto poblacional, lo que comienza a resultar
preocupante es el severo impacto de la crisis sobre este segmento. Junto a las dinámicas
de empobrecimiento global de la población en general, en los jóvenes venezolanos se
refleja, una rígida restricción de los medios y recursos materiales que ha venido
colocando, a la mayoría de ellos, en situación de pobreza. Los hallazgos de ENJUVE
permitieron identificar que la población juvenil en Venezuela que vive en hogares pobres
(NBI), alcanza una cifra de 2.313.215 jóvenes, es decir, 57.5% del total, mientras que
los jóvenes que viven en hogares no pobres (NBS) conforman un grupo de 1.601.857,
equivalente al 39.8%. Se observa, por tanto, que en la población juvenil venezolana se
expresa cabalmente la tendencia generalizada del proceso de empobrecimiento que ha venido
afectando al conjunto de la población. Por otra parte, al explorar la información en
torno al parentesco de los jóvenes con el jefe del hogar al cual pertenecen, se observa
que más de dos tercios (67.1% / 2.700.601) de ellos son hijos del jefe del hogar.
Sólo un 4.7% (190.391) de los jóvenes manifestó ser el jefe del
hogar al que pertenece, cifra en la que se observa un significativo predominio masculino,
puesto que más del 86% (164.499) de ellos son varones. En el caso de los jóvenes
cónyuges del jefe del hogar la relación, según los géneros, se invierte: 6.9%
(276.050) de los jóvenes aparecen como esposo(a) o compañero(a) del jefe del hogar y, de
ese total, más del 97% (269.210) son jóvenes mujeres. Igualmente, se observa el
predominio de las nueras sobre los yernos respecto al jefe del hogar. Un 4.0% (159.572) de
los jóvenes viven como hijos políticos del jefe, en este grupo más del 60% (102.420)
son jóvenes mujeres. El 7.9% (318.489) de los jóvenes son nietos o sobrinos del jefe del
hogar, mientras que el 5.9% (239.129) tienen algún otro tipo de parentesco con el jefe,
distinto a los indicados anteriormente. El porcentaje de jóvenes que vive en hogares cuyo
jefe no guarda ningún tipo de parentesco con ellos alcanza un escaso 2.6% (103.287). El
caso de los jóvenes que viven en hogares en los que, o bien se desempeñan como servicio
doméstico, o bien son parientes del servicio, está representado por un 0.9% (36.325) de
los jóvenes, más del 95% (34.790) de este grupo son jóvenes mujeres. Finalmente, al
entrar en la consideración del estado civil de la juventud, valga decir, la situación de
los jóvenes respecto a la conyugalidad, se observa que el 74.7% (3.006.437) de ellos son
solteros, mientras que el 22.5% ya han formado pareja, bien sea a través del matrimonio
(11.5% / 463.426) o del concubinato (11% / 441.195). El 2.8% de los jóvenes han disuelto
su relación de pareja, ya sea por divorcio (0.2% / 9.631), separación (2.5% / 99.750) o
viudez (0.1% / 2.588).