blico venezolano en la realización de estudios dirigidos a la juventud, ha sido
escasa, y más limitada aún, la ejecución de proyectos de información integrales, de
amplia y representativa cobertura nacional y sobre diversos tópicos, como el informe que
se está presentando. Pese a que se cuenta con cierto acopio informativo sobre aspectos de
naturaleza demográfica, el conocimiento hasta ahora producido sobre la población
juvenil, adolece de limitaciones de considerable importancia. A excepción de trabajos
realizados por autores como Gabriela Bronfenmajer, Ramón Casanova, Gregorio Castro y
Orlando Albornoz, la generalidad de la información disponible sobre la juventud en el
país ha revelado una tendencia a la adopción de enfoques unilaterales, con una marcada
inclinación a asumir a la juventud como carente de factores subjetivos y dinámicos. Esta
tendencia ha reportado poco valor informativo en lo concerniente a los fundamentos y
posibilidades del joven como actor social y como sujeto de gran potencialidad de
movilización y de amplia diversidad de respuestas.
En tal sentido, ha podido observarse que, en la producción de
información sobre la juventud, han quedado ausentes aspectos de gran significación, como
aquellos referidos a la dimensión subjetiva y la estructura simbólica con la cual los
jóvenes representan y construyen imágenes sobre sí mismos, sobre lo que les acontece y,
en general, sobre sus propias circunstancias de vida. Igualmente, poco se sabe acerca de
las vivencias y percepciones de los jóvenes en planos como la política, la vida
pública, el tiempo libre y otros tantos aspectos de alto valor estratégico en la
interpretación del complejo esquema de relaciones entre los jóvenes y la sociedad. A
estas limitaciones de carácter informativo sobre la juventud, debe agregarse la débil
respuesta institucional que los jóvenes han recibido. En efecto, el segmento juvenil ha
venido siendo postergado dentro de las prioridades que se ha trazado la política social,
bajo el supuesto de que ésta "per se" los involucra -dado su considerable peso
demográfico- y en la creencia de que los jóvenes se hacen receptores automáticos de sus
beneficios. Sin embargo, puede decirse que, en la actualidad, se está frente a un grupo
social que, además de representar cerca de la quinta parte de la población, se encuentra
particularmente impactado por los efectos de la crisis. Tales circunstancias lo ubican
como un grupo altamente vulnerable y, por tanto, demandante de una mayor sensibilidad por
parte de los entes político-institucionales, en función de articular respuestas
adaptadas a las desventajas, riesgos y amenazas que le afectan.
Los jóvenes deben ser asumidos como prioridad, pues se requiere
asegurar, en el presente, su adecuada inserción social. En consecuencia, resulta
altamente estratégica la disponibilidad de información sobre la problemática
específica de los jóvenes, especialmente en lo concerniente a sus demandas, expectativas
y aspiraciones. La Encuesta Nacional de la Juventud Venezolana. ENJUVE es la primera
iniciativa que se emprende en el país para explorar, identificar e interpretar con los
propios jóvenes sus principales problemas y dificultades, así como sus recursos y
potencialidades. Además, constituye un instrumento de gran utilidad en la provisión de
información que fortalecerá las líneas de decisión y gestión pública a ser
acometidas sobre este vulnerable segmento de la población. En tal sentido el Proyecto
ENJUVE, está orientado a conocer esenciales aspectos en torno a la situación, las
condiciones de vida y la subjetividad de la población comprendida entre 15 y 24 años de
edad.
El presente documento constituye la primera publicación de una serie
de informes sobre la juventud venezolana, prevista para elevar los niveles de información
sobre el segmento juvenil con que cuenta actualmente el sector público y, en general, el
conjunto de instituciones y particulares involucrados en la atención de este grupo de
población. Naturalmente, en su elaboración han sido explotadas sólo las primeras de las
múltiples posibilidades de análisis de sus resultados. No obstante, esta primera
entrega, obedece a la necesidad de disponer de conocimiento puntual y sistemático, para
el desarrollo de líneas de intervención institucional y programática. En tal sentido,
un Informe General sobre la Juventud Venezolana, es el recurso adecuado para el logro de
este inminente objetivo. El Proyecto ENJUVE contó con la experiencia y de las
competencias técnicas que la Oficina Central de Estadística e Informática. OCEI ha
acumulado y desarrollado en su recaudación y documentación estadística sobre la
población venezolana como institución responsable, en el sector público, de la
información estadística sobre la población venezolana. Partiendo de un convenio de
cooperación suscrito con el Ministerio de la Familia, se abocó al desarrollo de líneas
de experticia, tanto en la elaboración de un instrumento-encuesta con posibilidades
reales de acuerdo al campo de investigación planteado, así como en las sucesivas fases
correspondientes al levantamiento y procesamiento de la información. De esta manera, se
hace referencia a su participación institucional con el más sincero y cálido
agradecimiento.
Es oportuno expresar una palabra de reconocimiento a aquellas personas
que pusieron al servicio del Proyecto ENJUVE, su alta calificación humana y profesional.
Esta digna referencia se encuentra, especialmente, dirigida a Gabriela Bronfenmajer,
Ramón Casanova, Juan Sáez Marín, Alberto Grusón, Félix Seijas, Leyla de Betancourt,
Argenis Tineo, Gregorio Castro y al capacitado equipo técnico que la OCEI designó para
cooperar con este trabajo. Igualmente, a Marisela Montenegro, Alejandra León, Carlos
Palazzi, Edwind Moncada y Urupagua Villegas, jóvenes universitarios cuya participación
entusiasta resultó fundamental en la fase preparatoria y de formulación del proyecto. La
más elevada gratitud a cada uno de los jóvenes que colaboraron, en su condición de
encuestados, para el logro de esta pionera investigación sobre la juventud venezolana. La
dirección general del proyecto y el análisis y redacción del informe estuvo a cargo de
Mario Angulo H.