3. La Comisión de Juventud de la Intendencia de Montevideo
3.1. Antecedentes y características
La Comisión Honoraria de Asuntos Juveniles (CHAJ) fue creada por
decreto del Intendente Municipal de Montevideo, con fecha 18 de Agosto de 1986. Su
objetivo consistió en "... dar los lineamientos en la elaboración de una política
juvenil para el Departamento de Montevideo..." La CHAJ logra el apoyo del Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), contando a partir de él con un equipo
importante de trabajo, integrado por veinte promotores jóvenes, que distribuidos en siete
zonas fueron los responsables del trabajo en los barrios con los propios jóvenes. Estos
promotores eran orientados y supervisados por un equipo de cinco técnicos de la
Comisión.
Se definieron cuatro Programas Centrales;
Promoción Juvenil, relevamiento y apoyo a organizaciones juveniles
montevideanas.
Servicios Municipales para Jóvenes, apoyo con actividades culturales,
recreativas que realiza la IMM.
Apoyo en Medios de Comunicación para las organizaciones juveniles,
edición de la Revista Montevideo Joven, apoyo a publicaciones, boletines de grupos de
jóvenes, capacitación en el diseño y elaboración de medios de comunicación.
La CHAJ, al igual que otras experiencias reseñadas, tuvo la dificultad
de trabajar en un campo donde existían pocos antecedentes, sumándose a ello el haber
delineado una estrategia que se centraba en el trabajo promocional de base. Esta opción
provocó una complicación adicional, al exponerse a un relacionamiento con diversos
grupos de jóvenes, sin la preparación adecuada, sin diagnósticos apropiados y sin
capacidad operativa de responder a las demandas y a la dinámica que se generaría. Otro
aspecto que complicó el accionar de la CHAJ fue el funcionamiento descoordinado de la
estructura central de la IMM. Su dependencia de la Unidad Asesora de Proyectos Especiales
(UAPE) le aportaba cierta autonomía operativa, pero también implicaba descoordinación
con los Departamentos y Servicios Municipales, muy necesarios para satisfacer
adecuadamente las demandas de los grupos juveniles. La opción por dar cabida a acciones
alternativas en el campo cultural - graffiteros, rockeros, etc - le permitió compartir
actividades con estos grupos juveniles que representaban una nueva sensibilidad y una
nueva forma de "hacer y expresarse".
Diversas actividades centrales y en los barrios completaron una
gestión signada por un voluntarismo institucional, que generó espacios, servicios,
actividades, pero que no representó un aprendizaje relevante en dicho campo, en lo
atinente a la concertación de esfuerzos entre actores y de elaboración de diagnósticos
y propuestas rigurosas. A diferencia de la Comisión Coordinadora de la Juventud (CCJ),
que generó compromisos de futuro -en términos de temas a priorizar y criterios de
acción- la CHAJ gestionó un plan de actividades que tuvo como positivo generar
respuestas concretas a situaciones y demandas puntuales, pero no sentó bases para desde
ella continuar creando el espacio institucionalizado de PPJJ a nivel municipal.
Tras la asunción del nuevo gobierno municipal en febrero de 1990, en
los primeros meses de gestión se nombra una Comisión de Asuntos Juveniles con la
finalidad de estudiar y proponer formas organizativas y contenidos que viabilizaran las
políticas de juventud en el Departamento. La integración de dicha Comisión fue plural,
participando representantes de Juventudes Políticas de los cuatro lemas representados en
el Parlamento Nacional, organizaciones sociales juveniles, Foro Juvenil, y delegados de la
propia IMM. Esta Comisión trabajó por espacio de varios meses concluyendo su trabajo en
un informe final con recomendaciones generales, el cual fue consensuado por todos los
miembros no municipales. Es de destacar este acuerdo, ya que suponía un aval para la
implementación de políticas de juventud, de un organigrama, temas, recursos humanos
necesarios, etc.
Del capítulo que trata los fundamentos de creación de un organismo de
Juventud se destaca: "...Tanto razones políticas como técnicas y organizacionales,
sustentan la recomendación de transformar la actual Comisión de Asuntos Juveniles en una
Unidad que, con los mismos recursos humanos y respetando el modelo de gestión
participativa y descentralizada de gestión comunal propuesta, permita definir un espacio
eficaz y eficiente en el diseño, seguimiento y evaluación de políticas de juventud. La
creación de la Unidad de Políticas Juveniles debe reconocer dos ámbitos,
interrelacionados en forma real permanente:
El ámbito gubernamental, expresado por la Unidad de Políticas de
Juventud;
El ámbito consultivo, donde organizaciones juveniles representativas de
la sociedad civil se vinculan en forma periódica con la Unidad...."
A la Unidad de Juventud se le asignaba como competencia fundamental, la
de rectoría de las políticas de juventud e intervención en su implementación. Sus
funciones se definían como de asesoramiento, apoyo y evaluación del conjunto de acciones
a realizarse.
Se le asignaba además, la coordinación con el área descentralizada y
con los Departamentos centralizados. Se proponía como modalidad de trabajo, la
implementación de proyectos y programas propios, por convenios con ONGs, en acuerdos con
organizaciones juveniles y sociales en general, y otras dependencias del Estado. El
resultado de este trabajo fue puesto a consideración de las autoridades municipales, que
en un principio manifestaron acuerdo con la filosofía general de la propuesta y con la
mayoría de los aportes concretos realizados. Finalizada esta primera etapa con la
presentación del informe el 1o de Setiembre de 1990, se abrió un período pautado por un
debate interno en la propia IMM, como también de diversos actores en el espacio juvenil
organizado. Fue un período de negociaciones que se volvieron por momentos muy
dificultosas, y que tuvo como principal saldo el que se perdiera un tiempo muy importante
para el lanzamiento de acciones en el campo de juventud por parte de la IMM.
La Comisión de Juventud se formaliza finalmente con el decreto del
Intendente Municipal de Montevideo de Mayo 1991 el cual establecía:
"...Visto: La necesidad de encarar la formulación de planes y
programas que definan una estrategia global por parte de la IMM, para la atención de los
distintos aspectos que hacen a la problemática de los jóvenes;
1º) que a esos efectos se entiende conveniente la creación de
una comisión que tendrá como cometidos promover proyectos y actividades destinados a:
a) fomentar las inserción social y laboral de los jóvenes.
b) estimular la participación de los jóvenes en la vida social
brindando apoyo para el desarrollo de infraestructura física y espacios sociales
adecuados.
c) propiciar la creación y el reconocimiento social de la importancia
de los espacios propios para la juventud.
d) desarrollar sistemas de información adecuados para que todos los
jóvenes tengan acceso a las oportunidades y servicios que el Estado y los Organismos
brindan.
e) promover actividades culturales y recreativas que permitan canales
de expresión a la creatividad juvenil.
f) fomentar el turismo juvenil a nivel nacional.
g) promover instancias de coordinación insterinstitucional e
intersocial para la optimización de los recursos del país destinados al sector.
2do) que esa Comisión deberá tener en cuenta los estudios y
experiencias de los distintos organismos que han hecho y continúan haciendo sobre el
tema.
3ro.) que deberá encarar la localización de programas y
proyectos específicos para cumplir eficientemente con su cometido, en estrecha relación
con la estructura centralizada y descentralizada de esta Intendencia...
La Comisión que se crea por esta resolución tendrá acceso a todos
los antecedentes y documentos que estime necesarios para el cumplimiento de sus cometidos
y todas las reparticiones municipales deberán prestarle la colaboración necesaria que le
sea requerida
A partir de la fecha, esta Comisión tendrá intervención preceptiva
en el dictamen sobre las propuestas, acciones y resoluciones relativas al área de sus
cometidos, que tengan o hayan tenido origen en cualquier Departamento de esta Intendencia
Municipal...." Finalizado el período de discusiones, la formalización de la
Comisión de Juventud a través del decreto aquí sintetizado, marca el comienzo de una
nueva etapa, donde la propia resolución municipal y fundamentalmente la resolución de
los conflictos sucedidos con anterioridad, parecía marcar una apuesta definitiva de parte
del gobierno municipal en la construcción de políticas de juventud.