4.4. Segmentación de la oferta recreativa
Todos estos procesos han ido de la mano de transformaciones
significativas en la demanda juvenil en estas esferas, que constituyen indicadores de
cambios sustantivos en materia de costumbres y gustos promovidos -muchas veces- por los
medios masivos de comunicación y/o los avances tecnológicos que se vienen produciendo en
el mundo. Así, podría decirse que en el marco de la afirmación de ciertas tendencias a
la retracción hogareña o hacia otros círculos particularistas por parte de los
jóvenes, el video ha ido sustituyendo paulatina pero persistentemente a las salas de
cine, por ejemplo, lo que lleva a que mientras el cine está en una de sus épocas de
mayor auge, las salas de cine agonicen en medio de la crisis y se vayan cerrando
sistemáticamente.
Paralelamente, se han venido afirmando las tendencias a la
segmentación social en materia de prácticas deportivas y recreativas en general,
visibles en el auge de la práctica de deportes como el tenis, el windsurf, conjuntamente
con un desarrollo significativo de infraestructuras específicas para sectores sociales
medios altos y altos en diversos puntos del país, pero especialmente en Montevideo y las
ciudades más grandes y modernizadas del este y litoral oeste. En este sentido, las
distancias entre este tipo de prácticas recreativas y las que tradicionalmente siguen
realizando los estratos más bajos de nuestra juventud, se van ensanchando cada vez más,
en un proceso que parece acompasar un crecimiento de las distancias sociales en general
entre distintos sectores de nuestra población. El proceso no está exento de problemas,
en la medida que los medios masivos de comunicación socializan al conjunto de jóvenes
(independientemente de su clase social) los hábitos y costumbres de aquellos que pueden
acceder a este tipo de actividades y círculos particulares. Así, las distancias entre lo
que se ve en la televisión y lo que efectivamente puede vivirse y experimentarse, genera
distorsiones muy significativas que se canalizan en diversas actitudes de insatisfacción
personal, y hasta en prácticas delictivas por parte de aquellos sectores que concluyen
que esa es la única vía de acceder a dichos pautas de consumo.
Se asiste pues, a transformaciones muy significativas en este tipo de
esferas, y las ofertas públicas en materia recreativa deberían tomar debida nota de las
mismas, procurando extraer las correspondientes conclusiones y tomando aquellas medidas
que permitan corregir rumbos en las esferas que corresponda, así como aprovechar más y
mejor aquellas tendencias más productivas y positivas de estos procesos. En base a todo
lo dicho, podrían extraerse algunas conclusiones generales y agregar algunos comentarios
críticos que permitieran caracterizar el alcance, las limitaciones y las potencialidades
de las iniciativas que en el campo de la recreación y la utilización creativa del tiempo
libre de los jóvenes, se vienen realizando en nuestro medio. Un primer comentario tiene
que ver con la escasa cobertura y la dispersión de esfuerzos que caracteriza a la oferta
institucionalizada en estas materias. Como vimos, es infinitamente mayor la cobertura de
las ofertas informales y los impactos de los medios masivos de comunicación, en el
contexto -además- de una profunda segmentación y transformación de las pautas
culturales de los jóvenes y de sus demandas específicas. A ello habría que agregar que
dicha escasa oferta pública, está excesivamente fragmentada y dispersa, lo que le resta
eficacia y limita la obtención de más y mejores impactos reales sobre los jóvenes.
En segundo lugar, cabría retomar el señalado desfasaje entre la oferta
institucional tradicional y las iniciativas más novedosas y creativas, que están en
general distanciadas de la mayor parte de los jóvenes en el primer caso y en un nivel de
experiencias piloto muy acotadas en el segundo de los ejemplos señalados. Esto es otro
factor cualitativo negativo que habría que superar en las iniciativas y programas que se
instrumenten en el futuro inmediato. En tercer lugar habría que destacar la escasez de
personal técnico adecuadamente capacitado para la implementación de programas
innovadores y creativos en estas esferas, especialmente desde la óptica de la recreación
activa de la que hemos venido hablando en las páginas anteriores. En el mejor de los
casos, la labor recae en profesores de educación física, que cuentan con una buena
formación en su específica esfera de acción, pero que carecen -en general- de
formación más amplia y abarcativa en términos de recreación y animación juvenil. La
creación de una instancia específica de capacitación de recursos humanos en estos
dominios ha sido señalada en reiteradas oportunidades como una necesidad prioritaria. En
estas y otras esferas conexas, habrá que trabajar intensamente en el futuro inmediato,
con miras a potenciar y extender una labor dinámica y activa que resulta imprescindible
desde una óptica democrática, participativa y solidaria.