2. Políticas de empleo juvenil
2.1. Introducción
Coincidentemente con el echo de que es el del empleo, sino el principal
uno de los principales problemas que afecta a los jóvenes uruguayos, quizás sea este el
campo donde no ha existido tradicionalmente políticas específicas hacia los jóvenes. El
nivel de Actividad en la población de 14 y más años en Uruguay es del 60.5% de la
población en Montevideo, y del 55.8% en el interior. La Población Económicamente Activa
(PEA) de todo el país urbano es de 1.216.000. La fuerza de trabajo joven de Montevideo
constituye un 32% de la PEA del Departamento; mientras que .en el interior del país
representa un 33% de la PEA. La elevada participación de los grupos más jóvenes
generalmente va a asociada a una peor calidad de vida de los ingresos de los hogares de
origen. Dicho fenómeno es así, puesto que la disyuntiva trabajo o estudio no es
verdaderamente una opción en hogares con ingresos bajos. Al observar las tasas de
actividad de estos grupos por niveles de ingresos, se aprecia claramente que una alta
proporción de estos activos adolescentes se ubica en los hogares de los quintiles más
bajos de la distribución de ingresos.
Cuando se trata de explicar la participación de estos grupos en la
fuerza laboral se concluye que la decisión de actividad en los jóvenes es más del hogar
que del individuo, siendo la situación económica y social del hogar las condicionantes
para explicar la decisión de que ellos participen, reafirmando la teoría "del
trabajador añadido". Si se analiza la actividad de los jóvenes por estratos de
ingreso per cápita del hogar se pone de relieve la heterogeneidad del colectivo juventud
en lo que a inserción se refiere. Mientras en el primer quintil más pobre, la actividad
de los adolescentes (14 a 19 años) es del 45% en el 20% más rico la tasa desciende al
19%. Sin embargo, un 34% de desempleo en el 20% más pobre y un 16% en los hogares más
ricos ponen de manifiesto que la búsqueda no implica, el mismo éxito para los distintos
sectores. Todos los estudios realizados en los últimos 10 años, coinciden prácticamente
en señalar que uno de los grupos más afectados por la marginación y/o la inserción
precaria en el mercado de trabajo nacional, es el de los jóvenes. Aquellos jóvenes que
están integrados al mundo laboral, están afectados por una mayor inestabilidad en sus
puestos de trabajo, y reciben menores remuneraciones (por el desempeño de idénticas
tareas que los adultos). La situación es muy diferente entre los diversos grupos
juveniles. Así, los buscadores de trabajo por primera vez son - en general - jóvenes de
sectores medios y altos, carentes de experiencia laboral y rechazados por su insuficiente
capacitación, mientras que los "desocupados propiamente dichos" son jóvenes
pertenecientes a hogares en situación de pobreza, que carecen de niveles mínimos de
calificación para el trabajo y requieren con urgencia ingresos que les permitan solventar
sus gastos más elementales. En efecto los jóvenes entre 14 y 29 años, que según la
Encuesta Continua de Hogares de 1994 constituyen el 63% de los desempleados del país,
(recuérdese que el desempleo se ubica en el último mes en el orden del 11%, según datos
del Instituto Nacional de Estadísticas).
Obviamente la viabilidad de una política está demarcada y
condicionada por la capacidad que la economía tiene de generar nuevos puestos de trabajo.
En el caso uruguayo, el contexto económico actual no es propicio en la medida que se
afronta una etapa recesiva de la economía. De todas maneras, las cifras anteriormente
manejadas dan cuenta de una suerte de particular exclusión de los jóvenes del mercado
laboral, particularmente de aquellos que tienen menor nivel de instrucción y provienen de
familias de más bajos ingresos. Ello nos plantea que es posible trabajar sobre la base de
programas que apunten a mejorar las condiciones de equidad en las oportunidades de empleo
existentes. Aquí el vínculo entre educación y trabajo se vuelve trascendente, ya que la
formación profesional, la orientación ocupacional, las pasantías de trabajo, los
sistemas de becas, etc, pueden jugar un papel muy importante en este aspecto.