III. LAS POLÍTICAS DE JUVENTUD EN URUGUAY
1. Introducción
Corresponde en estas líneas trazar una breve panorámica en torno a la
conformación del sistema institucional actual de políticas de juventud con el objetivo
de poder retomar a posteriori una evaluación institucional de los mecanismos existentes.
Anticipemos una definición: la temática de la juventud e Uruguay no está constituida
aún como una "cuestión social" en el país, y ello tiene consecuencias en el
plano de las posibilidades que puede tener un sistema institucional de políticas de
juventud. De todas maneras, la afirmación anterior no obsta para plantear que desde la
restauración democrática al presente se ha ido cumpliendo un proceso en que la
visibilidad pública de la situación de los jóvenes ha ido creciendo, y a ello han
contribuido decisivamente los actores - tanto en el campo gubernamental como desde la
sociedad civil- que entienden en materia de políticas de juventud.
2. Antecedentes
Desde 1983, en plena dictadura militar, las organizaciones juveniles y
organizaciones no gubernamentales especializadas en juventud crearon un mecanismo de
coordinación, el Comité No Gubernamental Preparatorio del Año Internacional de la
Juventud. Con la restauración democrática y ya en 1985, Año Internacional de la
Juventud declarado por Naciones Unidas, el gobierno constituyó mediante la promulgación
de un Decreto la "Comisión Nacional de la Juventud", que tendría por cometidos
"la elaboración de diagnósticos que permitan conocer la realidad juvenil y la
coordinación y evaluación de las políticas estatales de atención y promoción de la
juventud", y que funcionaría en la órbita de la Presidencia de la República.
Dicha Comisión es pues, el primer antecedente en el país de un
organismo dedicado específicamente al tema. Sin embargo, y al margen de su existencia
formal, la Comisión Nacional de Juventud jamás se implementó en la práctica. El saldo
más importante de esta etapa fue la concreción de un espacio de concertación juvenil
que lentamente permite identificar la necesidad y posibilidad de trabajar el tema
"juventud" de forma novedosa. Lo anterior se vio reforzado por un acuerdo
generacional en relación al tema, de parte de dirigentes jóvenes de todos los grupos
políticos, sociales, gremiales y culturales. En Setiembre de 1987, por decreto del Poder
Ejecutivo se creó la Comisión Coordinadora de la Juventud, integrada por representantes
de:
Ministerio de Educación y Cultura
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
Ministerio de Relaciones Exteriores
Ministerio de Salud Pública
Universidad de la República
Administración Nacional de la educación Pública
Comisión Nacional de Educación Física
Consejo del Niño
Congreso de Intendentes
ONG de investigación en juventud
ONG de promoción en juventud
Representante de Organizaciones Juveniles
Se le asignó al MEC la Secretaría Ejecutiva y se autorizó la
integración de un cuarto delegado en representación de las Juventudes Políticas. Los
cometidos de la Comisión Coordinadora de la Juventud que se definieron fueron:
Canalizar la información sobre las actividades relativas a la juventud
que desempeñan dichos organismos.
Coordinar esas actividades con el fin de optimizar los recursos
existentes, sumando las diversas capacidades técnicas en busca de respuestas integrales a
los problemas y aspiraciones de los jóvenes.
Impulsar de manera coordinada iniciativas destinadas a resolver los
problemas prioritarios de la juventud
Realizar esfuerzos de conjunto para canalizar la cooperación
internacional en materia de juventud.
Impulsar la creación del Centro de Información de la Juventud.
Su composición plural le permitió una interrelación permanente con
diversos actores, al mismo tiempo que se reveló falta de agilidad al momento de ejecutar
acciones. Entre abril y mayo de 1989, se desarrolló el Foro de Diálogo y Propuestas
"Políticas de Juventud en los 90", coordinado por la propia Comisión
Coordinadora de la Juventud, que junto a una posterior evaluación y síntesis del trabajo
realizado se plasmó en la publicación "Políticas de Juventud en los 90"(Nov.
1990 - MEC). De dicha publicación se extraen algunos pasajes importantes relacionados con
los planos de evaluación y propuestas:
"...si bien la propia Comisión Coordinadora de la Juventud es una
entidad de coordinación, esto sólo ha sido posible en instancias de investigación,
divulgación y propuesta..."
"...la Comisión Coordinadora ha demostrado ser un primer ámbito
para definir a nivel estatal, políticas de juventud y para crear conciencia de la
necesidad de que éstas sean atendidas a través de mecanismos ágiles y
eficientes..."
"...La aplicación de estas nuevas políticas pasa por tres
niveles:
Redefinición y coordinación de políticas que se ejercen por
organismos ya existentes.
Aplicación de políticas nuevas por organismos ya existentes.
Aplicación de políticas que necesitan un ámbito institucional nuevo
que deberá crearse."
En síntesis, la CCJ constituyó una primera aproximación y
experimentación de creación y desarrollo de un ámbito específico para políticas de
juventud, con resultados auspiciosos relacionados a la identificación de temas, áreas,
metodologías y contrapartes. Al mismo tiempo la realización de algunas actividades
(principalmente los CIJ), permitieron ensayar acciones, ofrecer servicios, detectar
intereses y demandas de los propios jóvenes. En general fue ésta una etapa positiva,
signada por la experimentación y la elaboración de propuestas que marcaría caminos para
el futuro, pero donde se revelaba el grado de debilidad conque la cuestión juvenil estaba
planteada en el escenario nacional.