Empleo juvenil
La OIT difunde
nuevas publicaciones destinadas a encontrar
soluciones para promover el empleo de los jóvenes
GINEBRA
- Convencida de que el desempleo y el subempleo de los jóvenes constituyen
un fenómeno «extremadamente grave y pernicioso para la sociedad en su
conjunto», la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado dos
nuevos trabajos con el fin de estimular a los empleadores, a los trabajadores
y a las autoridades a buscar soluciones para la problemática global
del empleo de los jóvenes.
«Estas
obras proponen algunas líneas de acción para afrontar la crisis mundial
del empleo de los jóvenes en un momento en que unos 70 millones de personas
de ambos sexos recién incorporadas al mundo laboral se encuentran sin
trabajo», dijo Juan Somavía, Director General de la OIT. «La solución
de este problema exigirá la creación de cientos de millones de puestos
de trabajo durante la próxima década -la mayoría destinados a trabajadores
jóvenes-, a fin de evitar los "perjuicios duraderos" provocados
por el desempleo, que para algunas personas podría durar toda la vida».
Para
contribuir a la búsqueda de soluciones a este problema, la OIT ha presentado
una nueva guía para los empleadores titulada «Meeting the youth
employment challenge» y un estudio titulado «Youth
unemployment and employment policy: A global perspective»,
de Niall O´Higgins, con ocasión de una reunión de su Consejo de Administración,
que termina sus trabajos esta semana.
Ambas
obras se han publicado en el marco de una iniciativa global impulsada
por el Director General de la OIT, Juan Somavia, el Secretario General
de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y el Presidente del Banco Mundial,
James Wolfensohn, quienes, en el curso del presente año, llamarán a
formar una red de alto nivel de promoción de políticas sobre el empleo
de los jóvenes. Esta iniciativa global conjunta fue anunciada por el
Secretario General de las Naciones Unidas en su informe a la Cumbre
del Milenio; en dicha oportunidad recibió el apoyo de los Jefes de Estado
y de Gobierno de todo el mundo, quienes en la Declaración del Milenio
convinieron en «elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los
jóvenes de todo el mundo la posibilidad real de encontrar un trabajo
digno y productivo». La red aprovechará la experiencia de los dirigentes
de la industria privada, la sociedad civil y el campo de la política
económica para estudiar enfoques innovadores y emprender acciones concretas
con el fin de abordar el difícil problema del empleo juvenil.
La
guía Meeting the youth employment challenge tiene por objeto
ayudar a los empleadores y sus organizaciones a tomar y ampliar medidas
de promoción del empleo para los jóvenes de todo el mundo, utilizando,
por ejemplo, su influencia para hacer adoptar políticas públicas de
apoyo al espíritu empresarial de los jóvenes, y movilizando a otros
grupos, como las organizaciones sindicales y las instituciones de enseñanza.
Esta
guía se puede obtener gratuitamente solicitándola al Programa InFocus
sobre Conocimientos Teóricos y Prácticos y Empleabilidad, o a la Oficina
de Actividades para los Empleadores. En la actualidad, se prepara una
guía similar destinada a los sindicatos.
Una
gran parte de los 500 millones de nuevos puestos de trabajo que la economía
mundial tendrá que crear en el curso de los próximos diez años estarán
destinados a los jóvenes. Una de las dificultades más importantes en
relación con el empleo de los jóvenes se refiere a las tasas de desempleo
desproporcionadamente más altas que afectan a esta categoría de la población
en la mayoría de los países. Además de los 70 millones de jóvenes desempleados
que hay en la actualidad, se estima que muchos otros millones de jóvenes
cuya edad se sitúa entre 15 y 24 años están subempleados, sobre
todo en los países en desarrollo. En muchos países, la tasa de desempleo
juvenil es superior al 15%.
Meeting
the youth employment challenge muestra diversos mecanismos que
los empleadores y sus organizaciones pueden utilizar para contribuir
a adoptar las opciones políticas a largo plazo que sean propicias al
crecimiento económico y la generación de oportunidades de empleo decente
para los jóvenes de ambos sexos. En esta guía se han recopilado experiencias
e ideas de los empleadores de África, Asia, Europa y las Américas, sobre
la forma de colmar las deficiencias en materia de formación profesional,
mejorar la calidad de la educación y preparar a los jóvenes para incorporarse
a la vida laboral. La obra da una importancia considerable al fomento
del espíritu de iniciativa empresarial de los jóvenes. En particular,
se dan algunos ejemplos de las acciones que algunas empresas multinacionales,
como Cisco y Nokia, y otras pequeñas empresas con espíritu innovador,
han emprendido para abordar este problema, y se explica la filosofía
de estas empresas, que están convencidas de que desde el punto de vista
de los negocios es beneficioso tomar iniciativas en materia de formación
y asociarse con instituciones de enseñanza.
El
estudio Youth unemployment and employment policy: A global perspective
analiza la crisis del empleo que afecta a los jóvenes y examina algunas
iniciativas políticas. En particular, hace hincapié en la importancia
de una información adecuada sobre el mercado de trabajo, preconiza la
adopción de políticas más orientadas a la demanda y basadas en un diálogo
social, pone de relieve la necesidad de ocuparse prioritariamente de
los jóvenes más desfavorecidos y aboga por una supervisión y una evaluación
cuidadosas de los programas pertinentes. Esta publicación está en venta
en el departamento de publicaciones de la OIT.
El
estudio señala que el desempleo de los jóvenes ha alcanzado porcentajes
elevados en un número importante y variado de países y que, casi en
todos ellos, las tasas de desempleo juvenil son considerablemente más
altas que las del desempleo de los adultos. También señala que las consecuencias
del desempleo de los jóvenes - como la exclusión social, que puede dar
lugar al consumo de drogas ilícitas, delitos y desordenes sociales-,
son un fenómeno «extremadamente grave y pernicioso para la sociedad
en su conjunto».
El
estudio postula que «la duración del desempleo de los jóvenes, especialmente
si los períodos sin trabajo son prolongados, puede redundar en consecuencias
negativas que los afectarán durante el resto de su vida de trabajo».
Por otra parte, se insiste en que «aun cuando el desempleo de larga
duración no implica necesariamente que los jóvenes tendrán un comportamiento
antisocial, no se debe olvidar que las pautas de comportamiento adquiridas
en las primeras etapas de la vida, junto con la falta de formación y
de experiencia laboral, afectarán probablemente para toda la vida el
potencial de empleo y de captación de ingresos de los jóvenes».
Se
ha previsto la publicación de otro trabajo sobre la sindicación de los
jóvenes trabajadores, en principio antes de la celebración en julio
de la reunión de la red de alto nivel sobre el empleo de los jóvenes.
Este documento, que está siendo preparado por la Oficina de Actividades
para los Trabajadores, examinará las estrategias y prácticas óptimas
que los sindicatos aplican para incitar a los jóvenes a afiliarse a
sus organizaciones en cuatro países: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido
y Noruega.
Si
desea más información acerca de la iniciativa sobre el empleo de los
jóvenes o ejemplares de las nuevas publicaciones aquí reseñadas, póngase
en contacto con la OIT, en la dirección: youth@ilo.org.