Brasilia, Brasil, 30
de agosto al 1° de setiembre de 2001
El
Grupo de representantes de los trabajadores:
I. Celebra
el logro alcanzado por la OIT al consagrar el concepto de trabajo decente,
que sintetiza las principales aspiraciones y preocupaciones que nuestro
sector ha expresado a lo largo de la historia en todos los ámbitos en
que hemos podido expresarnos.
II.
Coincidimos en que el trabajo decente es una responsabilidad de los
gobiernos, pero reiteramos que en una sociedad democrática se debe garantizar
la participación de la sociedad civil en la elaboración, ejecución y
control de las políticas públicas a través del diálogo social, que hagan
realidad el concepto.
III.
Reconocemos, una vez más, a la educación como un componente esencial
en el desarrollo de la persona humana. Por ello, es necesario que los
organismos internacionales como Cinterfor/OIT estimulen a los gobiernos
a fortalecer o instalar proceso de democratización del acceso a la educación.
IV.
Nuestra concepción de educación y de formación profesional integral,
está asentada en los valores históricos y constitutivos del movimiento
obrero: justicia social, igualdad, solidaridad, respeto de la diversidad,
libertad de opinión, expresión y organización, reconocimiento del saber
como producción colectiva, entre otros.
V.
La mayor parte de los problemas vinculados a la formación profesional,
ya señalados en anteriores reuniones, continúan sin resolverse:
a. La formación
profesional es un derecho aún no reconocido a los trabajadores, en
varios de nuestros países.
b. Persisten
obstáculos para el ejercicio de este derecho donde es reconocido,
debido a la ausencia de políticas nacionales sobre la formación profesional.
c. La creación
de mecanismos institucionales que garanticen la participación de los
trabajadores en la definición de esas políticas, son insuficientes.
d. Los programas
de formación profesional vigentes provienen de iniciativas dispersas
que además de no considerar nuestras aspiraciones y necesidades, no
atenúan el grave problema del desempleo.
e. Se registran
pocos avances en la articulación de la formación profesional con los
otros niveles del sistema educativo.
f. Aunque
se verifican algunos casos de negociación de la formación profesional
en los convenios colectivos, no se han alcanzado niveles auspiciosos
en esta materia.
g. Continúa
habiendo oferta de cursos de formación profesional que no tienen ninguna
vinculación real con el mundo del trabajo.
VI.
Entendemos que buena parte de esta situación sería posible de superarse
si los gobiernos y los empleadores nos acompañaran en nuestro reclamo
histórico de participación en la elaboración y gestión de políticas
públicas.
VII.
En nuestros países continúa profundizándose la aplicación de políticas
económicas que nos alejan, cada vez más, de alcanzar el ideal de trabajo
decente.
VIII.
Los procesos de integración, con mayor o menor nivel de avance, no escapan
a esas mismas políticas, agravando la situación general porque han priorizado
las cuestiones comerciales en prejuicio de la calidad de vida de nuestros
pueblos, generando mayor desempleo y, por lo tanto, más pobreza y exclusión
social.
IX.
La OIT a través de Cinterfor/OIT, ha proporcionado a los países del
continente recursos técnicos y financieros para que los diversos actores
fortalecieran o iniciaran acciones de formación profesional que acompañaron
la evolución de los modelos de organización del trabajo y tecnología.
Ahora bien, en los últimos años, esa evolución está teniendo una dinámica
y profundidad que demanda no sólo una mayor cantidad de recursos, sino
también una respuesta en tiempo real.
X.
En este marco debemos destacar los esfuerzos intelectuales, técnicos
y financieros de Cinterfor/OIT, en la búsqueda de soluciones a esta
problemática. Creemos firmemente que la situación descrita sería más
injusta si no contáramos con este aporte. Pero también estamos convencidos
que si los representantes gubernamentales y empresariales aquí presentes,
decidiesen aumentar su compromiso con los valores y principios que sustentan
la dignidad del trabajo, otra sería la realidad.
XI.
Frente a estas reflexiones y lo manifestado en ocasiones anteriores,
el grupo de los trabajadores propone:
- Promover acciones
que permitan ampliar y consolidar los conocimientos sobre políticas
educativas en general y de formación profesional en particular,
a las representaciones de los trabajadores para poder intervenir
en la negociación en todos los ámbitos y niveles que sean necesarios.
Para ello proponemos elaborar, en forma concertada con Cinterfor/OIT
y otros organismos, un plan bianual que contemple en dicho proceso
la siguiente agenda temática:
- La participación
de los trabajadores en la gestión de recursos, programas y entidades
de formación profesional.
- La negociación
de la formación profesional.
- La formación
profesional en los procesos de integración.
- La articulación
de la formación profesional con la educación.
- Promover acciones
e iniciativas, entre diferentes actores que tengan por misión la
búsqueda del diálogo social, en concordancia con la 88° Reunión
de la Conferencia Internacional del Trabajo, del año 2000.
- Que se dé cumplimiento
integral a las directrices planteadas y consensuadas en la Reunión
Técnica del Grupo de los Trabajadores, del año 2000, en la ciudad
de San Pablo, Brasil.
XII.
Por último sugerimos al Consejo de Administración de la OIT que establezca
criterios que garanticen la continuidad de la representación de los
trabajadores en este tipo de reuniones técnicas especializadas, incentivando
la ampliación de nuevas delegaciones.