INFORMACIÓN
ESTADÍSTICA
De acuerdo con afirmaciones y datos del
Cuarto Informe sobre el Estado de la Nación, en la última década Costa
Rica ha experimentado una proliferación de leyes, decretos y programas
para favorecer las condiciones de vida de las mujeres, en temas como
la violencia doméstica, hostigamiento sexual, embarazo adolescente,
maternidad, lactancia materna, relaciones de hecho y pensiones alimenticias.
El acceso a la educación formal en Costa
Rica no muestra diferencias significativas entre hombres y mujeres,
si bien el rendimiento de las mujeres tiende a ser mejor tanto en zonas
urbanas como rurales y tanto en primaria como en secundaria. Entre 1990
y 1995 poco más de la mitad de los diplomas de las universidades estatales
fueron otorgados a mujeres. La segmentación profesional se expresa claramente
en la elevada graduación de mujeres en algunas carreras como Educación,
70%, y Artes, Letras y Filosofía, 65%.
La fuerza de trabajo femenino tiene una
escolaridad más elevada y una mayor calificación profesional. Sin embargo,
esto no se traduce en una retribución equitativa por su trabajo.
En el último decenio, la tasa de ocupación
de las mujeres ha aumentado cerca de cuatro puntos porcentuales. La
relación de puestos ocupados permite determinar diferencias por sexo,
donde los hombres incluso tienen porcentajes superiores a 100, mientras
que los puestos femeninos representan cerca de un 85% del número de
mujeres ocupadas. Por otra parte, en 1997 la tasa de desempleo alcanzó
a un 4.9% de los hombres y a un 7.5% de las mujeres. Sin embargo, al
establecer mediciones de acuerdo con jornada completa para los desocupados
y jornada deseada para los desempleados, las cifras se modifican en
términos de 5.5% para los hombres y 15.4% para las mujeres. En este
mismo año, el 98% de la población inactiva con deseos de trabajar pero
imposibilitada de hacerlo por la atención del trabajo reproductivo del
hogar, eran mujeres.
En general el salario de las mujeres tiende
a ser inferior al de los hombres en todas las clasificaciones económicas,
especialmente en el trabajo independiente donde las mujeres reciben
en promedio la mitad de los ingresos que los hombres. Estas diferencias
se atribuyen al menor número de horas laboradas por las mujeres quienes
en promedio trabajan en empleos remunerados 10 horas por semana menos
que los hombres. Al realizar comparaciones del ingreso controlando la
influencia de la jornada se observa que durante la presente década las
mujeres en ocupaciones con niveles de calificaciones similares tienen
ingresos por hora inferiores a los de los hombres, pese a su mayor calificación
promedio (casi un 25% de mujeres frente a un 14% de hombres han adquirido
niveles de calificación alta y profesional). Ocuparse en trabajos que
requieran alta calificación no asegura a las mujeres una mejor retribución
por su trabajo.
Se estima que el valor del trabajo doméstico
remunerado representa cerca del 13% del PIB.
La participación de las mujeres en el INA
se caracteriza del siguiente modo:
a) Exceptuando lo concerniente a capacitación
impartida en Talleres Públicos bajo la modalidad Formación/Producción
Individualizada, acerca de la cual no existe información desagregada
según sexo, la matrícula femenina alcanza al 43% de las personas que
participaron en acciones formativas, de acuerdo con los últimos datos
oficiales publicados.
b) Por sector económico, la mayor participación
de mujeres se observa en comercio y servicios, en donde ellas conforman
el 54% de la matrícula. En cuanto a su distribución según modo de formación
y programa, las mujeres constituyen el 42% de la matrícula de complementación,
el 63% de la matrícula de habilitación y solamente el 13% de la de aprendizaje.
c) Las mujeres están representadas con
un 28% del total de la matrícula del Sector Agropecuario con una sobrerepresentación
del 90.7% en el Subsector Agropecuario y sólo un 9% en el Náutico Pesquero.
En cuanto al Sector Industria cabe destacar que un 39.6% de las mujeres
se encuentran matriculadas en el Subsector de Procesos Artesanales.
Un 33.8% en el de Industria Alimentaria y un 22% en el Subsector Textil
y Confección Industrial de Ropa.
d) Dentro del Sector Económico de Comercio
y Servicios, el Subsector Comercio y Servicio agrupa al 84% de las mujeres
matriculadas mientras el Sector Turismo acoge al 15.5%. La representación
más importante dentro del Subsector Comercio y Servicio se expresa en
términos de un 48% de mujeres matriculadas en Informática y Gestión
Secretarial, así como la matrícula de Turismo corresponde mayoritariamente
a agencias de viaje que aglutina a un 60% de las mujeres matriculadas
en este subsector. (volver)