PRESENTACIÓN
Y ANTECEDENTES
La
nueva Recomendación Nro. 195 de la OIT referente
a la educación, la formación y el aprendizaje
permanente establece como factores claves tanto para
el desarrollo económico- social y la creación
de empleo como para el desarrollo de las personas, el
acceso al aprendizaje permanente y a la ciudadanía
activa. De igual modo, no es posible pensar en reducir
el déficit de trabajo decente y la pobreza que
agobian hoy a nuestra región y al mundo, sin
asegurar el derecho a una formación de calidad
y en igualdad de oportunidades para todas las personas.
Para ello, las políticas de formación
tienen que incorporar de manera sistemática la
perspectiva de género así como desarrollar
acciones específicas para incluir a los grupos
vulnerables y más desfavorecidos, tales como
quienes se desempeñan en la economía informal
o el sector rural, mujeres en situación de pobreza,
poblaciones indígenas, jóvenes, migrantes,
etc.
Desde
esta convicción, Cinterfor/OIT sumó sus
esfuerzos y recursos a los del Ministerio de Trabajo,
Empleo y Seguridad Social de Argentina, la Fundación
INFOCAL de Bolivia, el Instituto Nacional de Aprendizaje
de Costa Rica, el Banco Interamericano de Desarrollo
y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Uruguay,
para implementar los Programas de Fortalecimiento de
la Formación Profesional y Técnica de
Mujeres de Bajos Ingresos de América Latina (FORMUJER)
y de Promoción de la Igualdad de Oportunidades
en el Empleo y la Formación (PROIMUJER).
A partir de los resultados alcanzados por estos y otros
proyectos de Cinterfor/OIT, se dispone de una potente
plataforma de experimentación y aprendizaje para
desarrollar un modelo integral y sistémico de
políticas de formación para el mejoramiento
de la empleabilidad y la equidad de género que
organiza y desarrolla los enfoques, las metodologías
y las estrategias que debe abordar la formación
para atender, simultáneamente, los requerimientos
del sistema productivo y de las personas. El modelo
propuesto brinda un repertorio de tecnologías
formativas y herramientas de gestión que incorpora
de manera transversal la perspectiva de género
y aborda cuestiones centrales de la formación,
tales como articulación y diálogo con
el entorno productivo y el desarrollo local, desarrollo
curricular por competencias, integración de la
orientación ocupacional al proceso formativo,
capacitación del personal técnico y docente,
combate a la discriminación, etc. Asimismo,
aporta materiales y experiencias didácticas específicas
para la atención de las poblaciones en situación
de pobreza y vulnerabilidad.
El
modelo de política desarrollado promueve el diálogo
y las redes de cooperación entre los sectores
empresarial y laboral, gobiernos locales, otras entidades
de formación, agentes y organizaciones de la
sociedad civil y, muy especialmente, a los diversos
estamentos de personal de las instituciones ejecutoras.
Ha demostrado ser eficaz y adaptable a contextos institucionales
y nacionales bien diversos y sus desarrollos fueron
asumidos como insumos por las políticas nacionales
de formación y empleo, de combate a la pobreza
y de apoyo a la economía informal así
como para la formulación de lineamientos de políticas
de la OIT y el BID.
Los
impactos logrados en términos de fortalecimiento
institucional, de incremento de las competencias de
empleabilidad y para la participación ciudadana
de mujeres y varones, las opiniones del personal directivo,
técnico y docente involucrado, así como
la evaluación final - realizada por un equipo
internacional de especialistas en formación-,
coinciden en caracterizar el modelo y sus propuestas
como un potente instrumento para impulsar la innovación
organizacional y metodológica de las políticas
formativas y como un ejemplo de buenas prácticas
transferible a otras entidades e instancias privadas
y públicas.
El
propósito del Programa Calidad y Equidad en la
Formación es poner a disposición del sistema
de formación esta experiencia y sus aprendizajes
y continuar mejorándolos mediante la interacción
con el conjunto de las instituciones de formación
y los organismos nacionales e internacionales interesados
en las temáticas. De esta manera, se estará
cumpliendo con el compromiso prioritario de Cinterfor/OIT
de apoyar la construcción colectiva de propuestas
y alternativas que mejoren la calidad, pertinencia y
equidad de las políticas de formación
y empleo para, de esa manera, avanzar hacia un progreso
económico y social más efectivo, sostenible
e incluyente.