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Fecha de actualización: 17/07/2008
Mujeres con discapacidades
Una mujer con una discapacidad es primero y por encima de todo
una mujer. Pero es una mujer con una "doble desventaja".
No sólo tiene que luchar contra las barreras y retos "tradicionales"
que encuentran las mujeres en el hogar, en la comunidad y en el
mundo del trabajo, sino que sufre las dificultades adicionales,
obstáculos y falta de oportunidades derivadas de su discapacidad.
A consecuencia de su problema y de la percepción que la
sociedad tiene de él, a menudo se ve aislada, discriminada,
desalentada y en ocasiones incluso vetada para participar activamente
en la vida pública y en la familiar.
¿Qué supone para una mujer vivir con una discapacidad?
Tiene una probabilidad mayor de ser pobre o de gozar de
un nivel de vida inferior al de sus iguales, de ser analfabeta
o de recibir una educación menos completa que las otras mujeres
de su mismo grupo de edad, de estar desempleada o de obtener menores
ingresos por su trabajo que las mujeres no discapacitadas, de
depender física y económicamente de otros, y de sufrir más abusos
físicos, sexuales o mentales que las demás mujeres.
En cambio, es menos probable que sobreviva o viva tanto
como una mujer no discapacitada, que encuentre pareja y forme
su propio hogar, que ingrese en organizaciones o figure en sus
puestos directivos y que se beneficie de programas de desarrollo...,
incluso de aquellos diseñados para las mujeres o las personas
discapacitadas en general.
No hay impreso de solicitud
No hay impreso de solicitud
para ser discapacitada.
Si lo hubiera,
no me imagino rellenando uno.
Es difícil vivir en este mundo.
Algunos me miran
como si fuera una criatura inútil.
Pero ellos no saben...
No saben
que son ellos quienes están perdidos,
que hago cosas que no pueden hacer.
En las calles
les llamo la atención.
Se me quedan mirando
como si hubiera caído del cielo,
unos con rostros compasivos,
otros con los ojos de la ignorancia.
Si veis una persona discapacitada,
no os burléis, pues.
Podría sucederos a vosotros
porque no hay impreso de solicitud.
Si lo hubiera,
no me imagino rellenando uno.
--- Nomathemba Mkandla, Zimbabwe
(De No Application Form: Poems and Stories
by Women with Disabilities from Southern Africa, OIT,
1993)
En la mayoría de los países en desarrollo, especialmente en las
zonas rurales, niñas y mujeres:
Soportan una parte desproporcionada de la carga de la pobreza,
tanto física como económicamente. Si están discapacitadas, son
más pobres aún, dependen totalmente de otros para sobrevivir
y tienen ante sí un futuro desesperante
A menudo disponen de menos alimentos, cuidados sanitarios
y educación que los niños y los hombres. Las que están discapacitadas
suelen recibir menos alimentos aún y su acceso a las cuidados
sanitarios y a la educación es menor que el de los demás miembros
de la familia
Se espera de ellas que se ocupen de todas las tareas domésticas
cocinar, ir a buscar agua, leña para el hogar, ir al mercado,
fregar y lavar la ropa, cuidar de los niños pequeños, cultivar
el huerto, barrer la casa y el patio, entre otros trabajos diarios.
A las niñas y las mujeres discapacitadas a menudo se las considera
inútiles y ni se espera de ellas que realicen o ayuden en tales
tareas aunque físicamente puedan asumirlas, ni se las anima
a hacerlo
Rara vez participan en la toma de decisiones, ni en su familia
ni en la comunidad. Las decisiones concernientes a las niñas
y a las mujeres con discapacidades suelen tomarlas otros por
ellas..., rara vez son consultadas y casi nunca tienen la oportunidad
de decidir por sí mismas
Más aún: las mujeres con discapacidades no suelen tener la oportunidad
de casarse, pero muchas de ellas tienen hijos. La ignorancia,
la pobreza y el deseo de ser aceptadas con frecuencia hace víctimas
a las mujeres discapacitadas del VIH/SIDA y de otras enfermedades
de transmisión sexual.
En los países en desarrollo, uno de cada cuatro hogares cuenta
con un miembro de la familia disminuido física o mentalmente.
Y la mitad de éstos son mujeres. Las causas de este mal son a
menudo un reflejo de la extensión de la pobreza en un país: falta
de atención sanitaria primaria, enfermedad y dolencia crónica,
falta de agua con garantías de potabilidad, saneamiento deficiente,
con/12taminación, así como accidentes domésticos, de transporte
o laborales, y desastres naturales o provocados por el hombre,
incluida entre éstos la guerra. En muchos casos se trata de discapacidades
que, en los países industrializados, pueden ser remediadas médicamente
o para las que existen ayudas técnicas y dispositivos o asistencia
capaces de facilitar a quien las sufre las actividades normales
de la vida diaria y de permitirle participar en la vida laboral.
En la mayoría de los países industrializados, y en especial en
las zonas urbanas:
Las mujeres con discapacidades suelen tener acceso a los servicios
de atención sanitaria y rehabilitación; algunas pueden acceder
a la educación y a las oportunidades de formación profesional.
Muchas trabajan. Muchas también están casadas y tienen familia.
En estos países, el reto que se les plantea no es tanto el de
la supervivencia como el de la igualdad de oportunidades: igual
acceso a los mismos servicios y oportunidades que los que tienen
a su disposición en la sociedad las mujeres no discapacitadas
Las cuestiones prioritarias para las mujeres discapacitadas
en los países avanzados de Asia, Europa y Norteamérica comprenden
promover su acceso al mercado abierto del empleo así como al
empleo por cuenta propia, combatir la discriminación en la empresa,
aumentar la disponibilidad de la asistencia requerida para facilitar
la incorporación al trabajo de muchas mujeres discapacitadas,
cambiar las actitudes públicas negativas hacia las personas
con discapacidades, y facilitarles el acceso a los edificios
públicos y privados, así como a los medios de transporte y de
comunicación.
La discapacidad se caracteriza de forma diferente en un país
industrializado y en un país en desarrollo, pero a menudo el
porcentaje de personas afectadas es similar (alrededor de un
10% de la población en todos los grupos de edad). También difiere
a veces la propia definición de discapacidad, pues con frecuencia
se considera discapacitadas a personas con dolencias "no
aparentes", tales como enfermedades cardiacas, cáncer,
trastornos mentales, etc., aun cuando estén en condiciones de
trabajar
Directrices para una mejora de la situación:
A la hora de recoger datos desglosados por géneros, incluir
información sobre la incidencia de las discapacidades entre
las mujeres y sobre su acceso a la educación, la formación profesional
y las oportunidades de empleo y trabajo
En las valoraciones que se hagan de las necesidades de las
mujeres en general, incluir las necesidades prácticas y estratégicas
de las mujeres discapacitadas y de las que tienen hijos discapacitados
(u otros miembros de la familia o personas que conviven en el
hogar), y contemplar estas necesidades en una planificación
atenta a las cuestiones de género
A la hora de evaluar las necesidades de las mujeres discapacitadas,
contemplar el acceso que tienen a recursos y prestaciones, así
como su grado de control sobre éstos
Consultar siempre con las organizaciones de mujeres discapacitadas
de nivel local, nacional y regional, y estudiar formas de reforzarlas,
puesto que son quines mejor conocen los problemas y las necesidades
de las mujeres discapacitadas
Animar a las principales organizaciones femeninas a que aborden
los problemas de las mujeres discapacitadas y a que promuevan
la participación de éstas en sus actividades
Animar a los sindicatos y a las organizaciones de empleadores
a abordar los problemas de las mujeres discapacitadas en el
lugar de trabajo y, al propio tiempo, instarlos a alentar a
las mujeres discapacitadas trabajadoras y empresarias a que
se integren en sus organizaciones
Pensar y promover positivamente medidas que puedan aumentar
las posibilidades y facilitar la formación profesional y el
empleo de mujeres discapacitadas
Incluir a representantes de las organizaciones de mujeres
discapacitadas en la elaboración de todos los programas y proyectos
de desarrollo, tanto específicos para las mujeres como generales,
en sus instancias consultivas y directivas, y en los niveles
comunitarios y nacionales
Recordar que las mujeres con discapacidades son ante todo
y sobre todo mujeres y que deberían ser tenidas en cuenta en
todos los esfuerzos que se hagan por resolver las cuestiones
de género
La OIT ha aprobado varias normas relativas a las personas discapacitadas
en el mercado del trabajo:
Instrumentos que expresan la política
de la OIT al respecto
Convenio sobre la readaptación profesional y el empleo
(personas inválidas), 1983 (núm. 159)
Recomendación sobre la readaptación profesional y
el empleo (personas inválidas), 1983 (núm. 168)
Recomendación sobre la adaptación y la readaptación
profesionales de los inválidos, 1955 (No. 99)
Centro Interamericano para el Desarrollo del
Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557
- 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305 webmaster@cinterfor.org.uy