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Fecha de actualización:
23/12/2009

 

 

 

 

El control de las finanzas

¿Quién maneja los cordones de la bolsa?

Las mujeres se están convirtiendo cada vez más en un grupo clave destinatario de los programas de microfinanciación. Proporcionar a las mujeres empresarias acceso a la microfinanciación no sólo contribuye a aliviar la pobreza, sino también a potenciar a las mujeres. Más aún, puesto que existe un creciente convencimiento de que las mujeres pobres son excelentes prestatarias, las instituciones financiaras ordinarias comienzan a interesarse por ellas.

Son muchos los que piensan que la microfinanciación tendrá un impacto positivo sobre los medios de vida de las mujeres y les permitirá alcanzar ingresos más altos, lo cual ayudará a las mujeres a realizar su papel como agentes de la salud, la nutrición y el nivel de educación de otros miembros de la familia, aumentando el empleo de las mujeres en microempresas, mejorando su productividad generadora de ingresos y reforzando su confianza en sí mismas y su consideración dentro de la familia como productoras independientes y proveedoras de valiosos recursos en metálico para la economía doméstica.

Sin embargo, por término medio, el acceso de las mujeres al crédito regular de las instituciones es mucho más restringido que el de los hombres. Las microempresas creadas por mujeres tienen menores ingresos por ventas, inferiores activos y márgenes de beneficios más reducidos, todo lo cual, desde el punto de vista de los criterios financieros convencionales, las convierte en inversiones de alto riesgo. Por tradición, derecho consuetudinario y legislación estatal sobre la propiedad y derechos sobre las tierras, es poco frecuente que las mujeres tengan propiedades a su nombre que puedan ofrecer como garantía para esos créditos. Es probable también que los costos de formalización sean más elevados para las mujeres que para los hombres, porque ellas tienden a soportar una carga mayor de trabajo, se encuentran con restricciones sociales a la hora de viajar y a menudo no disponen de dinero efectivo para afrontar los gastos previos al crédito, etc. Los análisis sobre el impacto de la microfinanciación, basados en el limitado número de evaluaciones existentes, muestran efectos positivos y negativos:

  • Mejora de la seguridad económica de las mujeres, de su capacidad de negociación en el propio hogar, de su grado de confianza en sí mismas, y de la salud y la educación de otros miembros de la familia
  • Efectos positivos sobre la escolarización de las niñas, aumento de bienes en manos de las mujeres (excepto la tierra) y del gasto total de la familia
  • Se han detectado efectos negativos de la microfinanciación con respecto a la carga de trabajo que han de sobrellevar, a las dificultades para devolver el préstamo, y en el empleo no remunerado de las hijas

Crece la convicción de que un factor capital para explicar esos ambivalentes resultados está en el control que tengan las mujeres sobre los recursos financieros. Las limitadas pruebas de que se dispone revelan que una proporción significativa de las mujeres que pueden tener acceso a la financiación tal vez no controlan los préstamos obtenidos. Sin embargo, esta pérdida del control sobre los recursos financieros no significa necesariamente que las mujeres estén peor en términos de oportunidades sociales y económicas:

  • Aun cuando las mujeres pierdan el control sobre el empleo de sus préstamos, en conjunto su posición dentro de la familia puede mejorar debido a ese nuevo papel de mediadoras financieras
  • Poner a disposición de los hombres los préstamos puede ayudar a asegurar la estabilidad de la familia, resolviendo apuros domésticos
  • Las mujeres pueden emplear también el crédito como una ficha con la que negociar el acceso a otras oportunidades ofrecidas por las instituciones financieras, tales como la formación, la educación y la información

Aun así, el impacto de los servicios de microfinanciación es más fuerte cuando las mujeres controlan realmente los recursos financieros obtenidos en su nombre. El mayor control es probable que contribuya a la potenciación de las mujeres, que facilite su acceso al empresariado, que las ayude en sus roles domésticos y alivie el esfuerzo de devolver los préstamos.

Lecciones aprendidas: el camino a seguir

Para resolver eficazmente las dificultades que encuentran las mujeres para acceder y controlar los recursos financieros se requieren medidas de apoyo en muchos niveles.

 

Medidas de apoyo

En el nivel de elaboración de políticas: Encuestas y otros métodos de recogida de datos para determinar las necesidades, demanda y capacidad de endeudameinto de las mujeres, reforma de la propiedad de la tierra y otras medidas legales para abolir las diferencias de género en la legislación mercantil y civil, provisión de subsidios sobre los tipos de interés, crédito dirigido y cuotas de cartera, etc.; y, lo más importante, sensibilización de los responsables de esas políticas hacia los problemas de género.

En el nivel institucional: Creación de planes de préstamo especiales, de «ventanillas» especialmente dedicadas a las mujeres en las instituciones financieras o de procurar una mayor concienciación de las cuestiones de género en las instituciones financieras existentes.

Apoyo directo: Campañas de alfabetización, educación primaria de las niñas y difusión de información que dé a conocer las instituciones del sector financiero y los planes asequibles que ofrece a las mujeres, ánimo y apoyo al ahorro de grupos, y funciones de crédito y organizaciones que promueven las asociaciones femeninas.

 

Otras opciones estratégicas

  • Préstamos en especie, pequeñas cantidades de crédito y ahorro, ocasiones regulares para efectuar los depósitos
  • Actividades de apoyo que estén controladas por mujeres, que puedan ser comercializadas desde el hogar y/o produzcan ingresos durante la estación en que la mujer actúa como cabeza de familia
  • Profundización en la alfabetización y conocimientos aritméticos para las mujeres, formación profesional, especialmente en contabilidad y teneduría de libros
  • Formación básica legal y mayor concienciación de los hombres y de las mujeres sobre esos temas, incorporación de más mujeres en todos los niveles de las plantillas de las instituciones financieras
  • Formación de grupos para economías de escala (acceso a los mercados, a la tierra y otros recursos productivos) y federación para formar líderes
  • Registro y seguro de los activos adquiridos mediante préstamos a nombre del prestatario, insistir en pedir pruebas de su control de la dirección de la empresa, seguimiento de cerca del empleo de los préstamos por parte de la institución financiera que los concede, y ahorros preceptivos en las cuentas individuales de las mujeres

Autoayuda: un ejemplo

El Working Women’s Forum (WWF), Foro de Mujeres Trabajadoras, en la India, se creó en 1978 para organizar a las trabajadoras pobres de los barrios marginados de Madrás. Su afiliación se ha ampliado muchísimo desde entonces y ahora abarca también otros tres estados. Sus miembros se ocupan en una gran variedad de oficios. Sus promotores sobre el terreno animan a las mujeres a formar grupos de 20 o 30 trabajadoras, conectados habitualmente por la vecindad o el mismo tipo de trabajo. Cada grupo de éstos elige su líder; a su vez, las líderes de grupo eligen una líder de zona para ser su representante el Consejo de Dirección del WWF.

Al principio, los créditos se obtenían de la banca comercial; pero, debido a las cortapisas encontradas en la negociación con ellos, el WWF creó en 1981 su propia cooperativa de crédito, la Working Women’s Credit Society (WWCS). Los préstamos se conceden a un interés efectivo de alrededor del 8%. Los grupos empiezan con pequeños créditos a corto plazo. Se aplican procedimientos menos reglamentistas que los de los bancos comerciales, como, por ejemplo, aceptar para la identificación de las prestatarias fotografías en lugar de firmas. Cada líder de grupo se responsabiliza de los préstamos de sus miembros y supervisa la aplicación y devolución de los créditos, a lo que contribuyen también con su presión de igual a igual las demás componentes del grupo. El porcentaje de devolución sobrepasa el 96%.


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