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Fecha de actualización:
11/03/2009

 

 

 

 

LA FORMACION BASADA EN COMPETENCIAS EN AMERICA LATINA

Fernando Vargas Zúñiga (1)

El concepto de competencia laboral no esta fuera del alcance de nuestra estructura empresarial y de educación para el trabajo. Si bien los antecedentes de este enfoque se encuentran en Estados Unidos y su mayor nivel de institucionalización en experiencias del Reino Unido, cada vez más se evidencian nuevas configuraciones en la forma de producir o generar los servicios y cada vez más en el perfil de los trabajadores se exigen nuevas características que están transformando radicalmente la forma de concebir la formación para el trabajo en su estructura institucional, en sus formas de detección de necesidades y en la estructuración de sus programas formativos.

Este documento se desarrolla en tres partes. La primera hace referencia a la justificación laboral y organizacional del enfoque de competencias; la segunda aterriza esta concepción en varias preguntas básicas que se formulan al iniciar procesos de normalización y certificación por competencias a nivel de empresas y en la tercera se refiere al estado propiamente dicho de algunas experiencias en América Latina sobre la formación y certificación de competencias laborales.

 

1. NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN. UNA REALIDAD EN AMERICA LATINA. (2)

El propósito de este aparte es el de mostrar como las nuevas configuraciones productivas ya no son ejemplificadas a partir de experiencias de otros continentes o del norte solamente. Ya (quizá hace rato) en América Latina se están viviendo todas las características propias de la nueva organización del trabajo. Cada día más empresas incorporan nuevos modelos de organización, nuevas formas de gestión, nueva tecnología. En esa rápida reorganización técnica y social del trabajo, son otras las habilidades, más profundos los conocimientos y mayor la exigencia de interacción social y enriquecimiento técnico.

Muchos factores externos a las empresas están moldeando hoy su comportamiento competitivo. La globalización, la conformación de nuevos mercados regionales, las mayores presiones derivadas de la agudización de la competencia por el mercado, son entre otros, factores que han impulsado a las empresas a mejorar su productividad y competitividad.

Así, las empresas deben organizarse de acuerdo con un nuevo concepto: el de ser más flexible (3), en contraposición al viejo paradigma taylorista-fordista centrado en producir altas cantidades estandarizadas para un mercado rígido y muchas veces cautivo. Las empresas integran más sus flujos de información y sus flujos de materiales de producción

Si la empresa intenta atender objetivos de flexibilización; la informática y la automatización empiezan a aparecer. Sin embargo, por más automatizada que se halle, siempre será necesario tener un buen nivel de calidad en su organización y en su talento humano.

A nivel organizacional se vienen presentando varios tipos de cambios: en las relaciones entre empresas, en la organización de la empresa, en la organización de la producción y en la organización del trabajo; revisemos como han sido: 

1. Cambios de las relaciones entre empresas:

Se basan en la búsqueda de condiciones de flexibilidad mediante el aumento de la subcontratación a través de la terciarización de sus actividades.

Este último proceso se puede desarrollar de tres formas:

  • Terciarización de la actividad productiva propia, cuando la empresa que terciariza deja de fabricar ciertos productos y los empieza a adquirir de proveedores externos.
  • Terciarización de actividades de apoyo, o servicios de apoyo a la producción, mediante la contratación de empresas que prestan este servicio. (actividades de vigilancia, jardinería, restaurante, servicio médico, limpieza, mantenimiento, transporte, etc.)
  • Subcolocación de la mano de obra para ser empleada en la actividad productiva, la empresa contrata una empresa proveedora de trabajadores que coloca trabajadores en una actividad directa del contratante pero sin vínculo laboral con este.

 

2. Cambios en la organización general de la empresa:

    Se desdibujan las divisiones y funciones clásicas, tornándose en una organización más volcada hacia resultados. Se cubren así las diferentes áreas de negocios, se reducen los niveles jerárquicos y se redefinen las áreas funcionales quebrando los viejos criterios de los compartimentos estanco.

    En esta línea se han visto agrupaciones de áreas de producción con calidad y mantenimiento. Se integran áreas de diseño de productos, ventas y producción hacia diseño de producto y proceso e ingeniería simultáneamente.

     

3. Cambios en la organización de la producción:

    Que buscan reducir los tiempos muertos, de parada y de daño, aumentar la rotación del capital y reducir los inventarios; cumplir más rápido entre el momento de recibir un pedido y el momento de entregarlo conforme a las condiciones previstas. En la industria es más importante ahora incidir en indicadores como el tiempo de respuesta. (4)

    Las industrias que hacen fabricación en lotes (producción discreta) como las autopartes o las piezas mecanizadas, resultan muy aplicables los conceptos y modelos de tecnología de grupo, células de producción y mini-fábricas. Estas modalidades tratan de conformar familias comunes de piezas con procesos productivos y geometrías similares, de forma que puedan ser producidas ágilmente con un grupo de máquinas y gente muy compenetrada.

     

4. Cambios en la organización del trabajo:

Se está llegando a la sustitución total de las nociones de tarea y de puesto de trabajo, muy arraigadas en las organizaciones. Se conjugan ahora las funciones de operación, inspección de calidad y mantenimiento.

En los sistemas muy automatizados la operación ya no solo se ocupa de actuar rápidamente sobre las desviaciones detectadas, imprevistos o incidentes. Se atiende su prevención, anticipación de acciones correctivas intentando siempre mantener el flujo productivo.

La operación asume una responsabilidad de gestión del flujo productivo en términos, no solo de cantidad, sino de calidad. Se abarca una serie de actividades que tradicionalmente se han asignado a los niveles de planeamiento o de jefatura. Crece notoriamente la importancia de la comunicación horizontal entre los trabajadores.

En esta línea se empieza a distinguir el trabajador multifuncional del trabajador multicualificado. El primero puede operar más de una máquina con características semejantes, pero será siempre un operador y su movilidad se centrará en las diferentes máquinas que pueda controlar.

El otro, el multicualificado, incorpora diferentes competencias y repertorios de actuación, su perfil integra diferentes habilidades, juega un papel distinto en la producción. Mientras en el primer caso se está ante un concepto aditivo hacia la agregación de tareas, en el segundo se trata de una profundización de sus competencias.

La introducción de procesos automatizados en los que el operario juega un papel de operación y control, va a tener resultados de productividad adecuados solo en la medida en que los trabajadores adquieran un conocimiento efectivo del funcionamiento real de todo el proceso.

La introducción de metodologías de análisis del trabajo que permitan visualizar claramente ese nuevo conjunto de competencias de modo que se integren a los procesos de formación y certificación resulta necesario complemento a esta nueva demanda derivada de la organización del trabajo.

El trabajo y producción flexible

 

1. * Consultor de CINTERFOR/OIT. E-mail: vargas@cinterfor.org.uy
2. Basado en: Salerno, Mario. Trabalho e Organizaçao na Empresa Industrial Integrada e Flexivel.  Gonzalez, Wania. Competencia, uma alternativa conceitual?, Montero, Elenice. Reestructuración Industrial, cadenas productivas y calificación en Brasil.
3. "una habilidad para asumir o transitar entre diversos estados sin un deterioro significativo, presente o futuro, de costos, calidad y tiempos, siendo una variable de segundo orden, no homogénea, definible a partir de aspectos intra y extrafábrica". Salerno, Op. Cit.
4. el tiempo transcurrido entre la elaboración de la orden de producción y el término de la fabricación.

 

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