Cuáles son las mejores instituciones de formación
La cuestión de la calidad de la formación suscita cada día mayor interés.
Se habla de ella permanentemente. Preocupa a usuarios y a las instituciones.
La cultura de la calidad se está configurando con pujanza en los países
de la Unión Europea.
El Sistema de Evaluación y Certificación de centros o instituciones
de formación que aqui se describe, da una respuesta rápida y fiable.
Está basado en dos factores claves: la satisfacción de los clientes
y la transparencia de la información. Cuando un centro o institución
está reconocido, significa:
- Por una parte, que se ha realizado un estudio de satisfacción de
sus últimos clientes (todos ellos o una muestra significativa), y
que más del 80 % están satisfechos o muy satisfechos de los servicios
recibidos. Por tanto, existe una altísima probabilidad de que contratando
a una institución reconocida, se vean satisfechas las expectativas,
y los objetivos alcanzados.
- Por otra, que se ha recogido y contrastado la información más significativa
sobre sus características, sus actividades y programas desarrollados,
sus técnicos y formadores, y otros aspectos relativos a su profesionaliad
y su confiabilidad institucional.
Diferenciación cualitativa de la oferta de formación
La evaluación y certificación de la calidad de los organismos de formación
ha llegado a ser en los países de la Unión Europea, y hoy en Argentina,
un importante punto de discusión y preocupación en los círculos de formación.
Las instituciones formativas de calidad desean diferenciarse por sus
propios valores y no sólo por la inversión en marketing, en un mercado
saturado y frecuentemente poco transparente, como el de la oferta de
formación y desarrollo de recursos humanos. Los clientes, por su parte,
desean tener información fiable sobre las mejores instituciones y los
mejores programas. Las empresas y organizaciones están crecientemente
interesadas en desarrollar sus acciones de formación con proveedores
que puedan demostrar que su trabajo responde a normas de calidad contrastadas,
y que ofrecen la garantía de confiabilidad requerida.
El sistema que ha servido de punto de partida es utilizado en los Países
Bajos desde 1989, y en Bélgica desde 1992. La Fundación CEDEO fue promovida
por siete grandes empresas (entre otras, Phillips, Amro, Shell, Ferrocarriles).
Actualmente, más de 300 instituciones de formación en Holanda, y de
70 en Bélgica, se han hecho evaluar con el objeto de ser reconocidas
como de calidad; numerosas empresas y organismos de la administración
pública toman esta certificación para la contratación y financiación
de la formación, y para la elección y calificación de programas formativos.
La principal razón del éxito alcanzado por este Sistema, está en su
enfoque empresarial de la calidad desde la perspectiva de los clientes.
Desde 1996, partiendo de la adaptación del Método CEDEO, se ha puesto
en marcha en cinco países europeos, (Bélgica, España, Francia, Irlanda
y Holanda) el Sistema Q*For, en el marco del Programa Leonardo Da Vinci,
financiado por la Unión Europea. La Red Europea Q*For, - Grupo
Europeo de Interés Económico - (GEIE) es el titular de la metodología
Q*For para la evaluación y certificación de la calidad, y facilita el
intercambio de las informaciones y la expansión del sistema de los organismos
de formación.
En España hay ya más de 150 instituciones evaluadas y reconocidas de
calidad desde el punto de vista de sus clientes. El Sistema Q*For ha
comenzado a tener un impacto significativo. Lo mismo está ocurriendo
en Francia e Irlanda. Asimismo, se encuentran en proceso de incorporación
Grecia, Italia, Portugal, República Checa, Inglaterra, Alemania y México.
Cabe destacar que Argentina se ha incorporado al Sistema Q*For en junio
de 2000 a través de la empresa Red de Formación SRL, (RED-SEFOR).
Cómo se realiza la evaluación
La evaluación de un organismo se desarrolla en cinco fases:
1. El estudio de la institución y de sus características.
En esta primera fase, se reúnen informaciones generales y las más significativas.
Para ello la institución facilita sus catálogos de presentación y cumplimenta
un cuestionario que habrá recibido previamente, sobre:
- Consistencia empresarial: perfil de la empresa, actividades,
programas y servicios, tipo de clientes, aspectos comerciales, infraestructura,
disponibilidad.
- Información técnico-profesional: características profesionales
de sus técnicos y formadores, metodología, procedimientos y herramientas
utilizados, productos y servicios desarrollados, innovación.
- Lista completa de los clientes: todos los de los últimos seis meses,
si son menos de 15, los del último año.
2. Encuesta calificativa a los clientes
Se entrevistan telefónicamente a no menos de 10 clientes seleccionados
al azar. Si existen diversas categorías de clientes, o de diferentes
áreas de formación se incluirán en la muestra. La información suministrada,
de manera confidencial, es cualitativa y cuantitativa (según una escala
de 1 a 4).
La encuesta tiene tres componentes:
- El nivel de satisfacción general.
- La valoración de los aspectos y variables más significativas del
servicio recibido: etapa de preparación, diseño, desarrollo, seguimiento,
formadores o técnicos, medios y recursos utilizados, relaciones de
la institución con la empresa, organización y gestión, instalaciones
(si son suministradas por la institución), relación calidad-precio.
- Se les pide que señalen los puntos fuertes y que hagan sugerencias
de mejoras en los aspectos que los justifiquen.
3. Visita a la institución evaluada
Trás el estudio previo y la encuesta calificativa, la entidad recibe
la visita del evaluador quien le transmite el resultado del estudio
sobre satisfacción de los clientes, contrasta la información proporcionada
anteriormente por la propia institución, y recoge aclaraciones o datos
complementarios.
El feedback de los clientes aportado por el evaluador en forma anónima,
puede constituir una referencia eficaz para la mejora permanente de
la institución.
4. Elaboración del informe
- Según el criterio establecido en el método Q*For, para que el informe
de evaluación resulte positivo y la institución sea reconocida de
calidad, deben mostrarse satisfechos o muy satisfechos al menos un
80% de los clientes contactados.
- Éste describe el procedimiento seguido y los criterios aplicados,
se presentan y analizan, cualitativa y estadísticamente, los resultados
de la evaluación por parte de los clientes, tanto en general como
los aspectos específicos; se resumen las informaciones significativas
sobre el organismo, y se formula una síntesis destacando los puntos
fuertes y los puntos de mejora. El informe es transmitido a la institución
evaluada, que cuenta con un plazo de quince días para advertir de
eventuales errores.
5. El Comité de Expertos
Para el seguimiento, apoyo y mejora del sistema, existe un Comité de
Expertos de asociaciones profesionales de formación y desarrollo de
recursos humanos, de organismos con competencias en formación, de asociaciones
empresariales o sindicales, de instituciones de formación y desarrollo,
y de profesionales de empresas. Su autoridad reside en su calidad
de los expertos; y si bien no son, formalmente, representantes de sus
instituciones, pueden ser considerados como representativos de las mismas.
6. Por qué es útil la evaluación Q*For
A las instituciones de formación y desarrollo de recursos humanos,
les permite:
- Posicionar mejor su institución y darse a conocer como organismo
de calidad reconocida por una entidad externa e independiente, tanto
a nivel europeo, como desde ahora en adelante en Argentina y en los
países de Latinoamérica que se vayan incorporando a la Red Q*For.
- Ver reconocida formalmente su imagen de calidad y reforzar sus actividades
comerciales mediante la utilización del logo (Q*For), el certificado
e informe de evaluación, y mediante la difusión de su información
a través de la Red Q*For y otros medios.
- Acceder a oportunidades de contratos o convocatorias, en cuanto
los criterios de calidad y de transparencia, son tenidos en cuenta
por las empresas o los organismos públicos, como referencia para la
compra o financiación de la formación.
- Conocer de manera fiable y sistemática lo que sus clientes opinan
de ellos y de sus servicios. Disponen, así, de una herramienta eficaz
para mejorar la calidad y la competitividad.
Para las empresas y entidades clientes de formación.
- Pueden disponer de información cualitativa, contrastada y fiable,
sobre las instituciones de formación y desarrollo de recursos humanos,
así como de sus programas y servicios.
- Pueden identificar fácilmente, para cada tipo de necesidad, los
mejores proveedores.
- Al hacer una elección, tienen una probabilidad muy alta de que van
a quedar satisfechos, como lo quedaron los clientes anteriores.
- Tienen un recurso seguro para garantizar la rentabilidad y eficacia
de la inversión y esfuerzos en formación de recursos humanos.