5. La articulación de la competencia laboral con otros subsistemas
de gestión de recursos humanos
La realidad actual pide descripciones de funciones y roles en términos
abiertos, que reflejen las relaciones que forjan a la organización en
su conjunto, como son: la satisfacción del cliente, la calidad del proceso,
los cambios tecnológicos integrales, la relación con los proveedores,
el medio ambiente, entre otros. Todo esto lleva a que la competencia
de fondo requerido del personal es la capacidad de aprender para
contribuir a lo que hoy en día se considere el eje de la competitividad:
el rápido aprendizaje de las organizaciones.
Para dar dirección al proceso de rápido aprendizaje en las organizaciones,
han emergido diferentes modelos de competencia laboral, en el plano
conceptual e instrumental, para dar sentido al aprendizaje. Como se
expuso en la parte anterior, en la gestión de competencia laboral en
el marco del ISO9001:2000, la organización debe estar consciente de
las diversas opciones conceptuales e instrumentales para articular el
modelo de competencia laboral adecuadamente con su estrategia a mediano
y largo plazo. Tiene que estar consciente de que el diseño y la aplicación
de la competencia laboral implican la toma de decisiones que darán dirección
a la arquitectura de desarrollo de saberes de la organización.
No existe un menú o ruta única de las mejores decisiones. Esta la organización
la tendrá que construir a partir de un proceso de prueba y error, de
aprendizaje en la gestión. La efectividad de ese proceso de aprendizaje
en la gestión de la competencia laboral depende no solo de los factores
intrínsecas del modelo, sino también de su inserción y articulación
con otros subsistemas de gestión de recursos humanos, como son: el reclutamiento
y selección, la evaluación de desempeño, el desarrollo profesional,
la estructura de cargos, los criterios de promoción, entre otros. En
el sentido más amplio de la gestión de recursos humanos se relaciona
con los subsistemas de: a) participación e involucramiento del personal;
b) remuneración; c) condiciones de trabajo y ergonomía; d) turnos y
horarios de trabajo; e) asignación de cargas de trabajo.
Los lineamientos en cuanto a los sistemas de gestión de calidad que
acompañan a la norma ISO9001:2000, hacen hincapié en la integración
de la calidad de los procesos con la calidad de las condiciones de trabajo.(ISO/DIS
9004:2000, punto 6.2 Personal) El involucramiento del personal y el
aseguramiento de adecuadas condiciones físicas y mentales de trabajo,
así como sistemas de remuneración que motivan y estimulan al personal
para cumplir con los lineamientos de aseguramiento y mejora continua
de la calidad así como con la innovación, son aspectos que la nueva
versión de la norma incorpora de manera explícita.(Ibidem)
La falta o insuficiente articulación con los mencionados subsistemas
de gestión de recursos humanos, conduce a problemas en la puesta en
práctica del modelo de competencia laboral. Los problemas más frecuentes
que las organizaciones enfrentan en la puesta en práctica de la competencia
laboral en Inglaterra tienen que ver con el diseño del modelo por un
lado y, por el otro, con la articulación con otros instrumentos de gestión
de recursos humanos. En cuanto al diseño, mencionaban problemas en relación
a: 1) la evaluación; 2) la complejidad y la burocracia; 3) el consumo
de tiempo, recursos y costos. En cuanto a la articulación con otros
subsistemas de gestión de recursos humanos, mencionaban: 1) la falta
de compromiso y motivación del personal; 2) la dificultad para comunicar
y explicar el modelo al personal; 3) la proliferación del miedo y sospechas
entre el personal; 4) la dificultad de incorporarla con los modelos
de formación; 5) el choque entre el modelo de competencias y la cultura
de trabajo prevaleciente; 6) la resistencia sindical. (Rankin, 2000)
Articular un modelo de competencia laboral con todos estos subsistemas
de gestión de recursos humanos no estará al alcance de muchas organizaciones
en América Latina, al menos en el corto e incluso mediano plazo, porque
significa romper con muchas rutinas, signos y símbolos que en la actualidad
guían al comportamiento del personal. Es un proceso que se debe de construir
y que implica un cambio en la cultura de trabajo, que requiere de tiempo
y perseverancia.
Un camino que podría estar dentro del alcance de las organizaciones
es una trayectoria de menos a más compromiso e impacto en las relaciones
sociales y laborales en la organización. La relación de la competencia
laboral con capacitación y con selección, no es tan problemática que
relacionarla con el sistema de pagos y compensaciones o con el sistema
de ascenso y de carrera. Otra recomendación que surge de la complejidad
de los sistemas y de la propia experiencia es no reemplazar sistemas
viejas sin haber probado la funcionalidad de los nuevos. En la medida
que los nuevos funcionan bien, reemplazarán los antiguos por la propia
dinámica de las organizaciones.
