CEPAL. Panorama Social de América Latina. Santiago
de Chile, 2007.
En el último cuatrienio (2003-2007) se ha registrado el mayor
crecimiento del PIB por habitante desde los años setenta. De
acuerdo con estimaciones de la CEPAL, esta tendencia continuará
en 2008, lo que completaría cinco años consecutivos con
un crecimiento del PIB por habitante superior al 3% anual.
En la presente edición del Panorama Social se entregan las últimas
estimaciones disponibles para los países de América Latina,
correspondientes al año 2006, que indican que en ese año
un 36,5% de la población de la región se encontraba en
situación de pobreza. Por su parte, la extrema pobreza o indigencia
abarcaba a un 13,4% de la población. Así, el total de
pobres alcanzaba los 194 millones de personas, de las cuales 71 millones
eran indigentes.
En el capítulo sobre pobreza también se señala
que, respecto del año 2005, el porcentaje de población
pobre disminuyó 3,3 puntos porcentuales, mientras que la tasa
de indigencia descendió 2,0 puntos porcentuales. En términos
del volumen de población, estas cifras revelan que en el último
año salieron de la pobreza 15 millones de personas y que 10 millones
dejaron de ser indigentes. Por lo tanto, la región se encuentra
bien encaminada en su compromiso de disminuir a la mitad en el año
2015 la pobreza extrema vigente en 1990, meta comprometida en el primer
objetivo de desarrollo del Milenio. Parte de estos avances obedecen
a los cambios de comportamiento de las familias en cuanto a su composición
y participación en el mercado de trabajo, lo que indica que los
países deben desarrollar iniciativas para conciliar el cuidado
del hogar con el trabajo remunerado, incrementar la productividad de
las ocupaciones y focalizar mejor el gasto hacia los más vulnerables.
En el capítulo sobre gasto social se examinan las cifras disponibles
a la luz de los principales desafíos que enfrenta la política
social en la región. A nivel regional se mantiene la prioridad
macroeconómica y fiscal del gasto público social aunque
con algunas excepciones, lo que ofrece garantías de financiamiento,
estabilidad y mayor legitimidad institucional a la política social.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de financiamiento de las políticas
sociales, sobre todo en los países de menor desarrollo relativo,
el gasto público social aún es insuficiente y sus estructuras
deben adaptarse constantemente a los nuevos perfiles de riesgos y necesidades
sociales, que continúan administradas con un criterio eminentemente
procíclico, aunque en la última fase esta tendencia no
fue más acentuada que la trayectoria descrita por el PIB.
En el capítulo sobre educación se revisan los grandes
avances registrados en este ámbito en la región desde
comienzos de los años noventa. Se examina cómo se expresa
ladesigualdad social tanto en el acceso educativo como en los ritmos
de progresión y niveles de conclusión de la educación
primaria, secundaria y terciaria y se concluye que ha disminuido en
los últimos 15 años. Se destaca la reducción de
las brechas educativas según las desigualdades económicas,
las inequidades de género, el lugar de residencia, el origen
étnico y el capital educativo del hogar en el tránsito
por los sistemas educativos formales. Al respecto, aunque los avances
son considerables en todos los ámbitos, se mantendría
la transmisión intergeneracional de las oportunidades educativas,
aunque este mecanismo se expresa actualmente en el acceso y conclusión
del ciclo superior de la enseñanza secundaria y, principalmente,
de la terciaria.
En el capítulo sobre migración interna se señala
que uno de cada tres latinoamericanos reside en un municipio diferente
del que nació y casi uno de cada diez latinoamericanos cambió
de municipio de residencia en los últimos cinco años del
siglo XX. Quienes migran suelen ser más jóvenes y más
calificados que quienes no, por lo que su llegada suele ser ventajosa
para las zonas de atracción. En cambio, la emigración
que caracteriza a los ámbitos subnacionales más rezagados
en términos socioeconómicos entre ellos el campo
y las zonas de pobreza crónica y concentración indígena
erosiona su base de recursos humanos, lo que dificulta su progreso y
el mejoramiento de las condiciones de vida de quienes permanecen en
estos ámbitos (trampas territoriales de pobreza). En su mayoría,
los migrantes se trasladan de una ciudad a otra o dentro de ellas y
los determinantes de esta última migración obedecen más
a dimensiones residenciales que laborales.
En la agenda social se realiza un diagnóstico de las políticas
y los programas de salud de los pueblos indígenas de América
Latina, sobre la base de la información extraída de las
respuestas de 16 países a la encuesta de la CEPAL sobre este
tema y los resultados del seminario-taller Pueblos indígenas
de América Latina: políticas y programas de salud, ¿cuánto
y cómo se ha avanzado?, celebrado en la CEPAL, el 25 y 26 de
junio de 2007. Ambas actividades, la encuesta y el seminario, se realizaron
en el marco de un proyecto financiado por el Gobierno de Francia.
Índice
Síntesis
Avances en la reducción de la pobreza y desafíos de
cohesión social
El gasto público social en América Latina
Calidad de la educación: las desigualdades más allá
del acceso y la progresión educativa
Migración interna y desarrollo en América Latina y
el Caribe: continuidades, cambios y desafíos de política
Agenda social: políticas y programas de salud de pueblos
indígenas en América Latina y agenda social internacional
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