OIT. Guía práctica para la incorporación
sistemática del empleo y el trabajo decente. Ginebra: OIT, 2007.
60 p.
Según el concepto definido por la OIT y adoptado por la comunidad
internacional, trabajo decente es el trabajo productivo para los hombres
y las mujeres en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad
humana. El trabajo decente supone que unos y otras tengan oportunidades
para realizar una actividad productiva que aporte un ingreso justo,
seguridad en el lugar de trabajo y protección social para los
trabajadores y sus familias, que ofrezca mejores perspectivas de desarrollo
personal y favorezca la integración social, que dé libertad
a las personas para manifestar sus inquietudes, organizarse y participar
en las decisiones que inciden en su vida, y que garantice la igualdad
de oportunidades y de trato para todos.
El Programa de Trabajo Decente de la OIT (PTD) es una metodología
equilibrada e integrada para hacer realidad los objetivos del empleo
pleno y productivo y el trabajo decente para todos en los ámbitos
mundial, regional, nacional, sectorial y local. Este Programa reposa
sobre cuatro pilares, a saber:
- creación de empleo y desarrollo de las empresas;
- protección social;
- normas y derechos en el trabajo;
- gobernanza y diálogo social.
La naturaleza pluridimensional del Programa de Trabajo Decente y la
importancia que en éste se da al carácter central y universal
de la actividad productiva humana determinan que el PTD se relacione,
interactúe y comparta elementos con importantes ámbitos
de la política económica y social, así como con
las temáticas de los derechos humanos, la reducción de
la pobreza, el crecimiento económico, la integración y
cohesión sociales, la
democracia, la seguridad, el desarrollo sostenible y prácticamente
todas las políticas sectoriales, que quedan comprendidas de forma
vertical o transversal en las responsabilidades y mandatos de distintos
componentes del sistema multilateral, como la Secretaría, los
fondos y programas y los organismos especializados de las Naciones Unidas,
las instituciones de Breton Woods y la OMC.
La Guía Práctica tiene por objeto servir de «lupa»
que permita a los organismos observar la forma en que sus política,
estrategias, programas y actividades se relacionan con los resultados
en materia de empleo y trabajo decente, y determinar cómo se
podrían mejorar estos resultados teniendo plenamente en cuenta
las repercusiones que dichas políticas, estrategias, programas
y actividades tienen en el empleo y el trabajo decente, tanto en la
etapa de formulación como en la de prestación de asesoramiento
y ayuda a los países y mandantes para su adopción y aplicación.
El enfoque de la Guía es muy similar al que se adoptó
durante el proceso de incorporación de las cuestiones de género,
porque proporciona al usuario una lista de comprobación de cuestiones
destinadas a explicar claramente los vínculos que existen entre
el trabajo decente y los diferentes temas y esferas políticas
de los organismos respectivos.
La finalidad de la Guía Práctica es facilitar la evaluación
de los vínculos y la materialización de la posible contribución
de las políticas, estrategias, programas y actividades de los
organismos internacionales, tanto por separado como colectivamente,
a los resultados en materia de empleo y trabajo decente. La Guía
contiene una lista de cuestiones clave que se articulan en torno a los
cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente, y que tienen por objeto
orientar a los organismos en cuanto a:
- determinar si sus políticas, estrategias, programas y actividades
pueden afectar a los resultados en materia de empleo y trabajo decente,
en sus distintas dimensiones, a nivel mundial, regional, nacional,
sectorial y local;
- estudiar la forma en que los efectos de esas políticas,
estrategias, programas y actividades se tienen o se podrían
tener en cuenta o pueden o podrían evaluarse de manera más
sistemática, y
- promover medios concretos para optimizar los resultados en materia
de empleo y trabajo decente en el marco de sus políticas y
actividades, idealmente en la fase de formulación.
Si bien es cierto que la Guía Práctica abarca una diversidad
de cuestiones aplicables a los distintos mandatos y esferas de acción,
en modo alguno puede considerarse exhaustiva. La lista de comprobación
para la autoevaluación que figura en la Guía es indicativa
del tipo de cuestiones que los organismos, o diferentes unidades dentro
de ellos, pudieran plantearse para evaluar y potenciar al máximo
el efecto de sus políticas, estrategias, programas y actividades
relativas al empleo y el trabajo decente. Muchas de las cuestiones se
centran en los datos empíricos recogidos en el terreno, en las
actividades técnicas de la OIT y en los conocimientos aportados
por los mandantes tripartitos de la OIT, a saber, los gobiernos, los
trabajadores y los empleadores.
La Guía se perfeccionará y modificará ulteriormente
a fin de incluir nuevos datos e información procedentes de otros
organismos internacionales. Se podrá entonces introducir nuevas
mejoras técnicas para profundizar en sectores específicos,
arrojar luz sobre otras cuestiones o poner de relieve los nexos o las
sinergias que existen entre las esferas de políticas. En suma,
se espera que esta Guía Práctica servirá de punto
de partida para un proceso fructífero de intercambio de información
con el fin de lograr coherencia en el asesoramiento sobre las políticas
relativas al trabajo decente, incorporándolo en todos los aspectos
del programa común de desarrollo del sistema multilateral.
Acceda al documento completo en formato pdf: http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/dgo/selecdoc/2007/toolkit.pdf