OIT. Promoviendo el trabajo decente en las Américas.
Agenda hemisférica 2006-2015. Lima: OIT, 2006.
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Los
ciudadanos de las Américas sitúan en el primer lugar de
sus preocupaciones la creación de trabajo decente. El desempleo
aparece como el problema más importante en 15 de 18 países
latinoamericanos encuestados, según Ia última medición
del Latinobarómetro. Además, tres de cada cuatro
trabajadores de la región temen perder su empleo en los próximos
doce meses, señala Ia misma encuesta.
Sin embargo, se observan ciertas señales que permiten albergar
esperanzas de modificar este escenario. Los líderes del continente
-especialmente desde 2003- han reconocido que el trabajo decente debe
ocupar un lugar central en la agenda hemisférica, considerando
su papel fundamental pare lograr la cohesión de las sociedades
y contribuir a la integración socioeconómica y política.
En Ia IV Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata
(Argentina), en noviembre de 2005, los Jefes de Estado y de Gobierno
de los países americanos suscribieron una declaración
política y un ambicioso plan de acción destinados a la
creación de trabajo decente, señalando que así
se podrá combatir con firmeza la pobreza, Ia desigualdad y el
hambre. Igualmente, plantearon que el predominio del trabajo decente,
al mejorar Ia posición del trabajador en sus respectivas sociedades,
permitirá erigir democracias con con cimientos más sólidos.
En otras regiones del mundo, distintos mandatarios también han
destacado que el trabajo decente, en especial de los jóvenes
y las mujeres, debe ser un objetivo esencial de las políticas
nacionales e internacionales. Así ocurrió en la última
Asamblea General de las Naciones Unidas (septiembre 2005) efectuada
en Nueva York, con la presencia de 150 Jefes de Estado y de Gobierno.
Si bien es verdad que no se puede promover una agenda de generación
de trabajo decente para tener un crecimiento económico sustentable,
también lo es que el crecimiento económico no garantiza
por si solo más y mejores empleos. Por esta razón, las
políticas económicas, sociales y laborales deben aplicarse
de una manera integrada. Desde una perspectiva, al promover las condiciones
para el crecimiento, la política económica incide en la
generación de más puestos de trabajo; desde otra perspectiva,
Ia política sociolaboral debe velar para que en esos nuevos empleos
estén contempladas las diferentes dimensiones contenidas en la
concepción del trabajo decente, como los derechos laborales fundamentales,
la protección social y el diálogo social.
En suma, la integración de las políticas económicas,
sociales y laborales permite que el progreso económico se ponga
al servicio del desarrollo humano. De manera coherente con estos desafíos
y mandatos, la OIT ha abordado en su XVI Reunión Regional Americana,
realizada en Brasilia a comienzos de mayo de 2006, las políticas
y acciones concretas necesarias para la puesta en marcha de una Agenda
Hemisférica para generar trabajo decente. Este abarca un conjunto
de políticas en el ámbito económico, legal, institucional
y del mercado de trabajo que constituye un marco de referencia para
el diseño y adopción por parte de los países del
continente de estrategias nacionales dirigidas a la promoción
del trabajo decente.
Este documento es una versión sintetizada de Trabajo decente
en las Américas: una agenda hemisférica, 2006-2015. Informe
del Director General presentado en la XVI Reunión Regional Americana.
Su propósito es facilitar el acceso a esta Agenda Hemisférica
y contribuir a su difusión entre los actores sociales en los
países de la región, apoyando así la "Década
de Promoción del Trabajo Decente", un objetivo con el cual
se comprometieron los representantes gubernamentales y de organizaciones
de empleadores y de trabajadores que participaron en dicha Reunión
Regional.
Virgilio Levaggi
Director Regional Adjunto