OIT Cinterfor/OITCinterfor

 

 
English

Búsqueda avanzada
SID

 

¿Qué hay de nuevo?
Recursos de información
  Mapa de la formación
Enlaces
  Mapa del sitio
  Página principal



Coloque su dirección de correo electrónico y reciba las novedades del sitio

 

Enviar la página a un amigo

Fecha de actualización:
26/08/2008

 

 

EL LIBRO DEL MES

Hopenhayn, M.
Repensar el trabajo. Historia, profusión y perspectivas de un concepto. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2001.  262 p.Repensar el trabajo. Historia, profusión y perspectivas de un concepto.


Si el hombre trabaja desde que es hombre ¿por qué el concepto de trabajo pasa a ocupar un lugar privilegiado en el terreno de la reflexión sólo en los últimos dos siglos?. Esta es la pregunta que el autor pretende responder a través de este libro. Su búsqueda es múltiple y heterodoxa, rastrea los orígenes del concepto y sus variaciones, se remonta a la Grecia clásica, caldeos, hebreos, romanos y cristianos, pasando por el valor del trabajo en la Edad Media y la ética mercantil, hasta alcanzar el nuevo orden laboral del capitalismo industrial. Con sumo rigor, que combina ilusión con desencanto, el autor articula estas instancias con la impronta conceptual provista por Hegel y Marx, y los aportes interdisciplinarios de Erich Fromm o Alain Touraine que se oponen, desde la psicosociología, a la racionalización del taylorismo. El autor plantea un horizonte o umbral con respecto al Gran Desempleo del multifacético presente, donde resignifica la antigua dicotomía "el trabajo como centro de humanización y como fuente de alienación", activando oposiciones del tipo progreso y sometimiento, creatividad y embotamiento, oportunidades y frustraciones, riqueza y pobreza.

En definitiva, este renovado y fundamental libro de Hopenhayn, autor de "Ni apocalípticos ni integrados", ayuda a discernir, en las distintas disciplinas de las ciencias sociales, la función que ha tenido el trabajo a lo largo de la historia y su nuevo rol en la era de la globalización. A su vez, y como última parada del itinerario del concepto, Repensar el trabajo es un intento de erradicar, a través del hedonismo y la justicia-social el sudor de la frente por el pan que no siempre se gana.

En el caso histórico de América Latina, la situación no podría ser más contradictoria. Conviven distintos tiempos históricos, desde la premodernidad hasta la posmodernidad. Lo que significa que el mundo del trabajo cuenta con fabricadores de software, en un extremo, y campesinos que utilizan su propia energía humana para mantener una mínima agricultura de supervivencia, en el otro. Dentro de esta gama, hay ocupaciones de alto uso de tecnología que emplean una proporción muy reducida de la fuerza de trabajo; mientras que el sector informal de la economía, con muy bajos niveles de valor agregado e ingresos que suelen implicar situaciones endémicas de pobreza, absorbe a las masas de desempleados y en muchos países de la región asciende a la mitad o más de la población ocupada.

La brecha salarial en la periferia latinoamericana es mayor que en cualquier otra región del mundo, y a la vez encontramos brechas enormes en el discurso acerca del trabajo. En un extremo, los apocalípticos ven una región en que se suman todos los males acumulados del pasado y del presente: insuficiencia dinámica del sistema productivo para incorporar a las grandes masas de jóvenes que entran a competir en el mercado laboral; nuevas exclusiones generadas por la diseminación lenta, pero real, de la Tercera Revolución Industrial; persistencia viscosa de altísimas tasas de subempleo e informalidad; formas de flexibilización laboral que atomizan las organizaciones de trabajadores y tornan más precario el empleo; y brecha insalvable entre la esfera de la educación formal (a la que todos acceden en su nivel primario) y la esfera del trabajo. En el otro extremo, los modernos entusiastas proclaman el advenimiento de nuevas formas de gestión, más flexibles y humanas, que permiten que el trabajo se reorganice de modo más horizontal y participativo; y saludan con entusiasmo a los nuevos "sabios" de la filosofía empresarial y sus ideas sobre innovación productiva, creatividad en la empresa y mayor personalización en las relaciones humanas dentro de las unidades productivas.

Semejantes ambivalencias han llevado, sin duda, a la reflexión social a considerar y redefinir el trabajo. En un primer momento el autor dice que el trabajo comienza a pensarse con profundidad a partir de su negociación, o sea, a partir del concepto de alienación del trabajo. Cabría agregar que este concepto de alienación, a su vez, debe buena parte de su desarrollo (explícita o implícitamente) al esfuerzo por comprender y superar las ambivalencias señaladas. Es sobre esta idea capital donde reposa el grueso del estudio. El autor no aspira a una articulación totalizadora ni a un nuevo concepto de trabajo, sino más bien a delimitar y reformular algunas preguntas que tocan lo esencial respecto del concepto de trabajo en la actualidad. Si mira al pasado como hacia el futuro, lo hace con la única pretensión de arrojar mayor luz sobre el confuso territorio en que se desplaza la reflexión sobre el trabajo hoy día. Y si el lector encuentra en el libro un énfasis reiterado en enfoques humanistas, ello no obedece tanto a una toma de partido explícita por parte del autor, como al hecho de que son éstos los enfoques que más han destacado la centralidad del trabajo en la vida humana.

El autor afirma que la idea de trabajo alienado es parte indisociable del humanismo moderno y de la crítica humanista al capitalismo industrial. El concepto mismo de trabajo alienado le ha permitido a dicha crítica situar el trabajo como objeto privilegiado en la reflexión social. Según la interpretación humanista, este concepto tiene un carácter negativo en la sociedad contemporánea, en tres sentidos: a) porque promueve la crítica de la base misma de dicha sociedad, a saber, el modo en que organiza su propia producción y reproducción: trabajo alienado supondría una sociedad marcada por el signo de la alienación; b) en un sentido dialéctico, en cuanto tematiza el trabajo al identificarlo como problema: a partir de ese momento, es preciso hablar sobre el trabajo, pensarlo, reformularlo en la teoría; c) en sentido movilizador: si el trabajo es alienado, y constituye la base de las relaciones sociales, entonces del concepto se deduce la necesidad de un cambio en los hechos, una transformación estructural de la sociedad que se haga cargo de la crítica humanista y la traduzca a nuevos modelos de organización social.

 

 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
  webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad