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Fecha de actualización:
20/11/2008

 

 

EL LIBRO DEL MES
Febrero

Laur-Ernst, Ute; King, Jeffrey.  Eds.
In Search of World Class Standards in Vocational Education and Training. A US-German Dialogue on Skill Standards in two Emerging Fields: Information technology and Environmental and Processing Technology. Bonn : BiBB, 2000. 255 p.In Search of World Class Standards in Vocational Education and Training


Esta publicación recoge las principales líneas de discusión y análisis de una Conferencia sobre el tema de la Normalización de Cualificaciones en los sectores de las Tecnologías de la Información y las Tecnologías Ambientales, desarrollada en Washington en abril de 1999. Este evento fue organizado de forma conjunta por el Bundesinstitut für Berufsbildung (Instituto Federal de Formación Profesional de Alemania) y la US-EURO-Net, una red europeo-norteamericana sobre educación y formación profesional.

De entre las diversas inquietudes que motivaron la realización de esta Conferencia se destacan, de acuerdo con los organizadores, la creciente incompatibilidad entre la demanda y la oferta de trabajadores calificados - sobre todo en el sector de las tecnologías de la información -, la velocidad del cambio y la innovación tecnológica en contraste con lo estático de los sistemas educativos y de formación profesional, la falta de métodos efectivos de predicción de las necesidades y demandas formativas y la creciente proporción de jóvenes que están quedando por fuera de los mercados laborales por falta de unas calificaciones apropiadas y acordes con lo exigido en los sectores productivos.

Entre los participantes del evento se encontraban representantes de los gobiernos de Alemania y de los Estados Unidos - fundamentalmente de los Ministerios de Educación -, empresarios y representantes de las organizaciones sindicales, personal de instituciones educativas y de formación profesional, investigadores y miembros de ONGs vinculadas al campo formativo y/o de las tecnologías ambientales, todos con la atención y el foco puesto en la discusión y el intercambio en torno de las normas que deben regir la calificación de las personas que desean ingresar a los mercado laborales donde se emplean las tecnologías de la información y las tecnologías ambientales. En la base de la organización de un evento de estas características se encuentra el convencimiento de que el intercambio internacional y la discusión de conceptos, prácticas y resultados en el campo de la formación profesional son fructíferos, puesto que permiten una mejor comprensión de la propia realidad nacional de los países involucrados así como una evaluación de los sistemas formativos desde perspectivas distintas a la propia, lo cual induce a la mejora y a la innovación en algunos aspectos de los mismos.

Esta publicación está estructurada del mismo modo a como lo estuvo la Conferencia de la cual surge, y de la cual podría decirse que es una versión limitada. Se comienza por lo tanto con la presentación de las ponencias principales, realizadas en la sesión inaugural. Éstas estuvieron a cargo de un representante del sector político (Ministerios) y uno del sector formativo de cada uno de los países organizadores (Alemania y Estados Unidos), sumando un total de cuatro ponencias. Las ponencias de la sesión inaugural constituyeron la base y el marco dentro del cual se desarrolló posteriormente el trabajo de los dos talleres, dedicados respectivamente a las tecnologías de la información y a las tecnologías ambientales.

La primera ponencia de la sesión inaugural estuvo a cargo de Veronika Pahl, Directora General del Ministerio de Educación e Investigación de Alemania, quien centró su intervención en la identificación de los desafíos que enfrenta la educación y la formación profesional en un mundo en constante mutación.

En primer lugar identificó el desafío de desarrollar sistemas de formación profesional que aseguren una calificación a lo largo de toda la vida para la fuerza laboral de los distintos países. Esto se entiende como una condición para que los trabajadores puedan participar en el mercado laboral pero también para que puedan participar en la sociedad en su conjunto y ejercer plenamente la ciudadanía.

Un sistema de este tipo debe proveer una amplia formación de base que permita desempeñar una vasta gama de trabajos sin necesidad de recalificación constante, pero simultáneamente debe permitir a quienes componen la fuerza laboral adquirir las nuevas calificaciones que aumenten su empleabilidad.

En segundo término destacó el desafío de alcanzar un balance entre los actores que participan de los sistemas de formación: el Estado, los empleadores (en tanto proveedores de empleo y de formación) y los trabajadores (en tanto proveedores individuales de competencias y de mano de obra). Esto es particularmente importante en un sistema de formación como el alemán, con una fuerte participación de los interlocutores sociales y que simultáneamente es de carácter dual, es decir, que combina formación teórica con práctica laboral. Cuando la formación es introducida a los lugares de trabajo, a las unidades productivas, pasa a ser un campo en el cual se entrecruzan los intereses de una serie de actores (empleadores, trabajadores, organizaciones sindicales) y donde pasa a ser preciso considerar y balancear adecuadamente los mismos.

Se destaca el hecho de que en el sistema alemán, los trabajadores y los empleadores son quienes, de forma conjunta, diseñan los contenidos de la formación, de acuerdo al conocimiento de primera mano de las necesidades de los aparatos productivos. Es así que la formación es percibida realmente como un mecanismo de transferencia tecnológica hacia los formandos.

En tercer lugar se identifica el desafío de crear sistemas de formación, que permitiendo que las personas se formen a lo largo de toda la vida (aspecto ya señalado como primer desafío a los sistemas de formación), simultáneamente anticipen los cambios que se dan en los mercados de trabajo fundamentalmente como consecuencia de la innovación tecnológica y el cambio en la organización del trabajo.

En cuarto y último término se señala que los sistemas de formación profesional deben estar articulados con, y permitir la transición hacia, los sistemas de educación formal media y superior. Esto requiere un sistema de certificación y homologación de cualificaciones que permita que los conocimientos y destrezas adquiridas en un determinado ámbito - tanto de carácter formal como informal - sean reconocidos en otros y se pueda seguir construyendo una carrera ocupacional a partir de los mismos.

Se termina sosteniendo que el Estado debe asumir responsabilidades por la inversión en la formación de los individuos, puesto que no puede desperdiciarse la capacidad y la creatividad que se encuentra esparcida al interior de las sociedades, en todas ellas.

El segundo artículo de la publicación recoge la intervención de Kelly Carnes, del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, quien basa su ponencia en la experiencia y el conocimiento que en dicho organismo de gobierno se ha acumulado en torno a la dinámica del mercado de trabajo de las tecnologías de la información y su impacto en la economía de los países considerada en forma global.

Se comienza sosteniendo que en las economías basadas en la tecnología, las ideas y el conocimiento se han transformado en los factores productivos de mayor importancia, y que cada vez es más importante que la población de los países se torne una población de permanentes educandos, puesto que es en personas creativas y con altos niveles educativos donde se halla el conocimiento y las ideas innovadoras.

Que las economías se basan en la tecnología surge, o se demuestra, a partir del hecho de que el progreso técnico explica el 50% del crecimiento económico de los Estados Unidos de los últimos cincuenta años. Este hecho lleva a que pueda sostenerse que los hombres y mujeres que crean, aplican y utilizan las tecnologías de la información sean el centro de ese motor de crecimiento.

La importancia que tienen las tecnologías de la información desde el punto de vista de las empresas es la que explica la increíble demanda por trabajadores con buenas calificaciones para su uso, lo que a su vez ha causado una expansión enorme de ese mercado de trabajo. Los niveles del empleo en el campo de las tecnologías de la información se duplicaron desde 1987 a 1997.

Debe aclararse que el mercado de trabajo de las tecnologías de la información no es homogéneo, sino que existen distintos segmentos dentro del mismo que tiene distintas características. Estas características diferenciadas juegan un papel muy importante en la definición de las cualificaciones requeridas por los empleadores. No son las mismas cualificaciones las que se requieren por parte de las empresas que crean y desarrollan tecnología que las que son buscadas por aquellas empresas que utilizan las tecnologías pero que no necesariamente las crean.

Se sostiene aquí que las cualificaciones en algunos casos son tan altas y tan precisas, que los empleadores no tienen la posibilidad de crear o construir esas cualificaciones, sino que tienen que salir a comprarlas en el mercado - esto es contratar a aquellos que ya las poseen. Siguiendo el razonamiento expuesto en la ponencia, se arriba a la conclusión que en un contexto donde los empleadores buscan trabajadores experientes, y simultáneamente desean tener la certeza de haber contratado alguien con las capacidades requeridas, la normalización y certificación de cualificaciones puede constituirse en una credencial que genere confianza en los empleadores.

En último término se afirma que el principal desafío para los sistemas de formación, coincidentemente con lo expuesto en la anterior ponencia, es la de juntar competencias técnicas con competencias más genéricas, de modo de permitir a los trabajadores transitar de un empleo a otro. Con relación al pasaje de un tipo de trabajo a otro, inclusive entre áreas temáticas distintas, se subraya el hecho de que existe, al menos en los Estados Unidos, un contingente importante de personas con niveles educativos altos (incluso título universitario de diversas profesiones) que poseen las aptitudes y las actitudes necesarias como para poder ingresar al mercado laboral de las tecnologías de la información con apenas una pequeña cantidad de formación complementaria, y que constituye un desafío para los sistemas de cualificación el poder detectar cuáles son las diferencias entre las competencias requeridas y las que están presentes en este público para poder llenar de forma rápida y eficiente ese "gap" y dejar a la persona en condiciones de ingresar al campo laboral en cuestión.

La ponencia de Marc Tucker, del National Center for Education and the Economy, estuvo centrada en la descripción y análisis de lo que constituye un incipiente sistema nacional de normalización y certificación de cualificaciones en los Estados Unidos.

Constando que este país ha tenido un desarrollo económico sin igual durante la década de los noventa, agrega que los frutos de ese desarrollo no han sido parejamente distribuidos, sino que solamente una minoría de la población se ha visto beneficiada por el mismo. Destaca que más que nunca, la inequidad en los ingresos está relacionada con la inequidad en las cualificaciones y los conocimientos.

Pero los trabajadores con bajas calificaciones no solo deben soportar bajos salarios, sino que progresivamente sufren mayores posibilidades de quedar excluidos del mercado de trabajo al estar desapareciendo (al menos en los Estados Unidos) muchos puestos de trabajo que requieren bajas o nulas calificaciones.

Es en este contexto que Tucker resalta el papel de la educación y la formación como medio para que los trabajadores aumenten sus posibilidades de permanecer en el mercado laboral y/o progresar dentro del mismo. Fue también con este espíritu que la Comisión creada por la NSSB recomendó que Estados Unidos debía crear:

  • Un sistema nacional de cualificaciones donde se transmitieran las cualificaciones básicas y generales para todas las ocupaciones así como aquellas específicas a un conjunto de ocupaciones definidas y prioritarias.
  • Un sistema que permitiera la transición de los jóvenes del sistema educativo y/o de formación profesional a los trabajos remunerados.
  • Espacios formativos alternativos para jóvenes desertores del sistema educativo que los ayuden a alcanzar las cualificaciones requeridas en el mundo laboral.
  • Un mercado laboral que brinde oportunidades para todos los trabajadores que componen la fuerza laboral del país, dentro del cual sea posible incrementar las cualificaciones que se poseen y donde la información relevante para el desempeño dentro del mismo sea transparente y de acceso igualitario.
  • Políticas y programas que promuevan las nuevas formas de organización del trabajo que puedan resultar en incrementos en la productividad de las empresas.

El resto de la intervención del ponente estuvo centrada en las características que debe tener un sistema nacional de normalización, evaluación y certificación de cualificaciones para los Estados Unidos para que cumpla eficaz y eficientemente con sus objetivos, y en establecer cual son los criterios que deben guiar la normalización de las cualificaciones.

La última de las ponencias de la sesión inaugural de la Conferencia estuvo a cargo de Ute Laur-Ernest, del Instituto Federal de Formación Profesional de Alemania, quien comenzó por señalar cuáles eran a su entender, las razones por las cuales el sistema de formación dual alemán había sido muy positivamente evaluado en el pasado, entre las cuales se destacan: la asociación público-privado y la participación de los interlocutores sociales (organizaciones sindicales y de empleadores); la combinación del aprendizaje teórico con la práctica laboral; un nivel de desempleo juvenil bajo y; la existencia de una fuerza laboral con altos niveles de cualificaciones.

La imagen positiva que existía sobre el sistema de formación dual alemán comenzó a cambiar a partir de la última década, cuando comenzaron a aparecer críticas que apuntaban fundamentalmente a aspectos tales como:

  • Que el sistema estaba sobrerregulado y que no afrontaba adecuadamente los desafíos impuestos por la sociedad del conocimiento y las nuevas tecnologías de la información.
  • La normalización a escala nacional a través de regulaciones obsoletas resultan en una falta de flexibilidad y de capacidad de respuesta a las necesidades regionales o locales.

Se intenta mostrar aquí, a través de la presentación de evolución de la cantidad de perfiles ocupacionales creados o modificados durante los últimos años, como la normalización no es contradictoria, por naturaleza, con la flexibilización y la innovación, sino que se sostiene que el impacto (positivo o negativo) de la normalización depende de la calidad de las normas, los criterios según los cuales se formulan y la estrategia de participación de los actores que es adoptada al momento de diseñar las normas.

Luego de la presentación de las ponencias de la sesión inaugural, que como se dijera constituyeron el marco dentro del cual se situó la discusión en los talleres, se presentan algunos de los trabajos desarrollados en éstos, así como las conclusiones a las cuales se pudo arribar en torno a la normalización y certificación de cualificaciones para estos nuevos sectores de actividad.

 

 

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