Atchoarena, D.; McArdle,
T.
Reforming training governance: the Jamaican experience. Paris: UNESCO,
1999. 189p.
Acceda
al documento completo
A lo largo y ancho del mundo, los sistemas
de educación técnica y formación profesional están realizando importantes
esfuerzos para afrontar los cambios globales y sus dramáticos impactos
económicos y sociales. En la inmensa mayoría de los casos, la reforma
de la administración y dirección de estos sistemas se encuentra en el
centro de las estrategias adoptadas. Es así que es cada vez más compartida
la postura de que los Gobiernos, y más específicamente los Ministerios
de Educación, no deben ser los únicos, ni siquiera los más relevantes
actores en los procesos de toma de decisión, planificación e implementación
de las políticas de formación. Otros actores, particularmente los empleadores
pero también los demás interlocutores sociales, tienen el legítimo derecho
de ser tenidos en cuenta y de involucrarse activamente en los asuntos
referentes a la formación profesional y la educación técnica.
Esta publicación explora la experiencia
de la Agencia Nacional de Formación (NTA) de Jamaica, en su accionar
por tornar el suministro de formación profesional más coherente y por
emprender nuevos rumbos que conduzcan a una mayor autonomía de las instituciones
de formación profesional y a la consolidación de un mercado abierto
de formación. Esta tendencia se consolidó en un período en el cual el
Gobierno estaba expandiendo el sector privado de Jamaica. El año 1991,
en el cual fue creado el NTA, también constituyó la segunda fase de
un programa de privatizaciones que había sido iniciado en 1981. Por
lo tanto, los esfuerzos por incrementar la participación de los empleadores
en la regulación de la formación profesional y en el desarrollo de competencias
debe ser visto con el telón de fondo de un amplio espectro de políticas,
cuyo objetivo general era el de reducir el papel del Gobierno y paralelamente
aumentar el del sector privado.
No cabe duda que la experiencia más reciente
de Jamaica ilustra temas, desafíos y opciones que le son comunes a muchos
países de niveles de ingreso medio en contextos de bajo crecimiento.
Aunque las estrategias de desarrollo son necesariamente intersectoriales,
la dirección de la formación representa un asunto de suma relevancia
para mejorar la competitividad de la economía y mantener la cohesión
social en un contexto de cambio global.
En el primer capitulo de esta publicación
se describe el perfil del país, el entorno en el cual opera el NTA.
Se hace especial hincapié en el trasfondo institucional, económico y
educativo, a la vez que se hace un importante esfuerzo por presentar
esta información en términos de desafíos para el sistema de formación.
El capítulo dos está dedicado a la presentación
y discusión del modelo del NTA. La reseña de la experiencia de otros
países que aplicaron el modelo provee un marco de referencia para la
identificación de las características distintivas del NTA. Pero es en
el proceso de desarrollo particular de Jamaica que encontramos las raíces
históricas que llevaron a la constitución de la entidad. Esa perspectiva
de largo alcance ayuda a esclarecer los factores y la racionalidad que
explican los cambios en las políticas y en la institucionalidad de la
formación desde los años ochenta. Las sucesivas reformas del sistema
de educación técnica y formación profesional se pueden asociar a los
cambios en la agenda y discurso político, que van de la independencia
y la propiedad colectiva de los medios de producción más importantes,
al crecimiento guiado por la exportación y las privatizaciones.
En el tercer capitulo se analizan las políticas
y el suministro de formación profesional. Tendencias históricas en la
matrícula, los recursos y los gastos testifican el impresionante crecimiento
del sistema de formación, y aquí se presenta también información concerniente
al modo en el cual se imparte la formación, a los conocimientos que
son transmitidos y a la forma en la cual es administrada la agencia
y regulado el sistema de formación. Esta descripción documenta el pasaje
gradual de una organización tradicional de la formación profesional,
fundamentalmente dedicada a la operación de los centros de capacitación,
a un sistema complejo, cada vez mas basado en la capacitación en la
empresa, que fomenta la emergencia de un mercado de formación y que
busca formas innovadoras de gestionar programas de formación profesional
para poblaciones rurales de bajos ingresos y otros grupos en situación
de desventaja.
El capítulo cuatro esta dedicado a un análisis
en profundidad de dos componentes centrales de las actuales políticas
de formación: la reforma de las instituciones de formación y alcanzar
un mayor involucramiento de los empleadores en la provisión de capacitación
a través de diferentes incentivos. Estos mecanismos reflejan claramente
una nueva filosofía en lo que hace a la formación profesional, y en
este contexto, las instituciones de formación profesional son cada vez
más consideradas como agentes locales de desarrollo y como actores genuinos
de la comunidad en la cual están insertas. Se están diseñando nuevos
incentivos que fomentan la asociación con empleadores y que contribuyen
al establecimiento de una fórmula cooperativa de la formación, en la
cual la responsabilidad por la impartición de la formación profesional
será compartida entre las instituciones de formación y los empleadores.
En el capítulo dedicado a las conclusiones,
se sintetizan las principales características y enseñanzas de la experiencia
Jamaiquina. La observancia del NTA confirma algunos de los elementos
que han sido exitosos en la historia de la formación en América Latina.
Una relativa autonomía de los Ministerios de Educación, disociación
de los sistemas escolares, cercanía a la industria y estabilidad financiera
son sin lugar a dudas elementos importantes. De todos modos, las dificultades
que han aparecido evidencian los limites del modelo del NTA en un contexto
de estancamiento del empleo y fragmentación social. Aunque en algún
momento se transformó en una necesidad, el facilitar el pasaje de los
jóvenes al sector informal no puede constituir una alternativa al despliegue
del sistema de formación profesional. Tampoco puede ofrecer una alternativa
satisfactoria de alivio de la pobreza, cuando no existen evidencias
de que el crecimiento del sector informal haya ayudado efectivamente
a los más desaventajados a hacer frente a una extremadamente difícil
situación económica. Los desafíos más complejos a los cuales se enfrenta
el NTA en los años venideros probablemente siga siendo alcanzar un balance
entre objetivos económicos y sociales, suponiendo que un balance de
estas características es aún posible.
Servicio de Biblioteca y Venta de Publicaciones: biblio@cinterfor.org.uy