Prospects, v. 29,
n. 1, march 1999. ISSN: 0304-3053
Prospects es una publicación trimestral de la
Oficina Internacional de Educación de la UNESCO, orientada hacia el
área de la educación comparada. Este número está especialmente dedicado
al tema de la enseñanza técnica y profesional.
El primer artículo, que constituye la sección puntos
de vista/controversias, es un trabajo de V.K. Raina en el que
se aborda la problemática de la formación de maestros y profesores en
países en desarrollo, analizando con especial detenimiento el caso de
la India.
La idea central del trabajo de Raina es que la capacitación
de los docentes en muchos países en desarrollo es efectuada siguiendo
modelos desarrollados en occidente, y que éstos no resultan adecuados
para necesidades educativas dadas por las características socioculturales
específicas de países. Constatada esta insuficiencia y falta de adaptación
de las teorías, enfoques y metodologías exógenas desde el punto de vista
de estos países, este artículo argumenta a favor de un cambio de paradigma
en la capacitación de los docentes, dando mayor importancia a realidades
socioculturales particulares y aplicando pedagogías que tomen en cuenta
dichas especificidades.
Colin Power es el autor del artículo Technical
and Vocational Education for the twenty-first century, que da
comienzo a la sección principal de esta publicación. Power constata,
en primer término, que el progreso científico y tecnológico han producido
una revolución en las comunicaciones que esta penetrando todas las regiones
del mundo y creando una sociedad de la información global. De hecho,
sostiene el autor, la información y las tecnologías de la comunicación
están cambiando en forma dramática la forma en la cual mucha gente,
en diferentes partes del mundo, vive, aprende y trabaja, y están cambiando,
también, las representaciones que esta gente tiene del trabajo.
La globalización, a la vez que ha generado crecimiento
económico para algunos países, también ha demandado mayores niveles
de competitividad. Se requieren por parte de las industrias, para poder
sobrevivir en un contexto de creciente competencia económica, sistemas
productivos basados en tecnologías que garanticen una alta productividad
y flexibilidad, así como también una mano de obra con capacidades puestas
al día y una mayor iniciativa y capacidad de decisión e innovación.
El desafío principal en el contexto de una economía globalizada es poder
adaptarse y competir en un ambiente altamente cambiante, y para poder
cumplir con este objetivo es necesario que exista una mano de obra productiva
y flexible.
La enseñanza técnica y profesional (ETP) es el componente
de la educación que esta más estrechamente relacionado con las necesidades
de conocimientos y habilidades que los trabajadores enfrentarán en la
mayor parte de las industrias manufactureras y de servicios. El nuevo
contexto económico global, dice Powers, demanda una reorientación de
la ETP que la adecue a las demandas de los estudiantes y los trabajadores,
que en definitiva son las mismas del mercado de trabajo. En este sentido,
sostiene que la ETP del siglo veintiuno tiene que responder a las demandas
de la "sociedad del conocimiento", y no a las de la revolución
industrial.
En una economía de mercado moderna, la ETP debe ser
ejecutada a través de un sistema que sea de responsabilidad compartida
de los gobiernos, la industria y la comunidad. La diversificación de
proveedores de ETP requiere un cambio importante en la percepción de
su papel y de su vínculo con la educación superior y de adultos. Para
crear asociaciones coherentes es crucial que los gobiernos establezcan
programas nacionales coordinados para el desarrollo de la ETP. El éxito
en la gestión de estos programas depende en gran medida de la financiación
de la ETP, donde habría que mencionar iniciativas de cofinanciación
y de generación de recursos por parte de las instituciones de ETP.
Sin lugar a dudas, concluye Powers, se van a necesitar
estrategias de largo plazo y alianzas globales de apoyo a la ETP para
adaptarse y enfrentar los nuevos desafíos sociales y económicos del
próximo siglo.
El segundo artículo, Vocational and technical
training: setting the record straight, es de Claudio de Moura
Castro, y en él se abordan algunos de los temas clásicos de la formación
profesional y la enseñanza técnica. Si bien es un artículo que examina
fundamentalmente la realidad latinoamericana, gran parte del análisis
y de las sugerencias en materia de políticas pueden ser aplicables también
a otras partes del mundo.
Luego de subrayar la importancia de la calificación
de la mano de obra en un mundo de economías abiertas y entornos económicos
cada vez más competitivos, en el mismo sentido en que se hiciera en
el articulo anterior, Moura Castro analiza la relación entre educación
formal y formación profesional. En primer término, afirma que ésta es
el complemento natural de aquella, y que cada vez es más difusa la línea
que las separa. Si bien una no puede ser sustituta de la otra, es decir,
no se pueden sustituir las escuelas por instituciones de formación profesional,
y a pesar de que una educación básica sólida es la mejor preparación
para una amplia gama de trabajos, ningún país puede esperar alcanzar
un grado de desarrollo importante y sostenido sin invertir fuertemente
en la capacitación de su mano de obra.
A la vez que aprenden un oficio u ocupación, los aprendices
tienen una oportunidad ideal para desarrollar las mismas competencias
que son enseñadas en el sistema educativo formal. Pero esto no ocurrirá
de forma espontanea, sino que la integración de teoría y practica, de
trabajos de taller con los principios básicos de la ciencia solo puede
ser el resultado de un esfuerzo consciente y bien orientado.
Trabajadores con un buen mix de habilidades prácticas
y entendimiento conceptual de la tecnología se pueden ajustar más fácilmente
a diferentes ocupaciones, crecer dentro de su carrera y ajustarse a
los cambios tecnológicos.
La formación profesional genera beneficios para quienes
la reciben directamente, pero también genera beneficios para la sociedad
en su conjunto en forma de externalidades. Por lo tanto, quienes son
beneficiarios directos de la misma deben, dentro de sus posibilidades
y sin que se convierta en un factor excluyente, financiar parte de la
capacitación. Si bien es el Estado quien debe financiar una parte importante
de la formación profesional, no existe la misma rigidez a nivel de la
ejecución de la misma, que puede estar en manos de entidades privadas,
ONG o entidades públicas. Lo que importa, dice Moura Castro, no es tanto
el estatus legal de la entidad sino principalmente el modo de contratación.
La formación profesional, continua el autor, debe conducir
al empleo, y no debe ser entendida como una forma de asistencia social.
La formación que no conduce a empleos tiende a ser una mala inversión.
Un programa de capacitación que no posibilite un empleo en el cual son
puestos en practica los conocimientos y habilidades adquiridas de una
gran proporción de sus egresados debe ser cuidadosamente evaluado, pasando
la evaluación y el monitoreo de los programas a ser de suma importancia
para identificar y corregir errores.
Finaliza su artículo sosteniendo que no existen soluciones
que sean apropiadas para todos los países en todo momento y que es fundamental
responder a necesidades especificas de circunstancias diferentes y cambiantes.
Esta es la razón por la cual cree necesaria la reforma de algunas instituciones
nacionales de formación profesional que por su tamaño, costo y rigidez,
son percibidas por Moura Castro como disfuncionales y necesitadas de
reforma.
El artículo The roots and nature of reforms in
vocational education and training: an analytical framework and some
examples, de Fred Fluitman busca reseñar las fuentes y naturaleza
de las reformas de los sistemas de enseñanza técnica y formación profesional
que están siendo implementados actualmente.
Las reformas de estos sistemas tienen su origen en tres
tipos de consideraciones o preocupaciones: aquellas referidas a la relevancia
de la formación ofertada en un país; aquellas relativas a la eficacia
y la eficiencia de los sistemas nacionales de formación; y las que tienen
que ver con la financiación de los sistemas de formación y su sustentabilidad
a lo largo del tiempo.
Después de definir el significado y alcance de cada
uno de estos temas, plantea el tipo de reforma en los sistemas de formación
que cada uno de éstos requiere. Sobre esto dice: los problemas de relevancia
plantean la necesidad de reorientar la formación hacia nuevas necesidades,
propósitos y prioridades (adopta el enfoque de la demanda en la formación,
que reconoce la necesidad de que la formación sea planificada y ejecutada
según las necesidades, y de allí las demandas, del mercado de trabajo).
Los problemas de eficacia y eficiencia deben ser afrontados a través
de la reorganización de los sistemas de formación. Entre las medidas
a llevar a cabo se mencionan la introducción de arreglos institucionales
alternativos, nueva administración y gerencia, mejor en los procedimientos
administrativos y otras medidas de mejora de la calidad. Sobre el problema
de la financiación sostiene que las reformas no necesariamente significan
que el Estado reduzca el presupuesto destinado a la formación, sino
más bien que pueden reorientar sus fondos, o modificar los canales de
financiación. Un ejemplo de esto puede ser ofrecer incentivos financieros
que llevarían a aumentar la cantidad y variedad de proveedores privados
de formación (se cita como ejemplo de esto el caso de Chile).
En base al análisis comparativo que hace Fluitman en
su articulo concluye que existen buenas razones para llevar a cabo reformas
una gran cantidad de países. Sostiene, sin embargo, que no existen modelos
ni recetas a seguir, y que cada país debe llevar a cabo estas reformas
según sus necesidades particulares y sus especificidades. Termina diciendo
que las reformas de los sistemas de formación parecen ser más exitosas
en aquellos países en los cuales los políticos están verdaderamente
decididos a innovar y a involucrar, en los procesos de reforma, a todos
los actores relevantes desde un primer momento y de forma auténtica.
El cuarto artículo, de David Atchoarena y Françoise
Caillods lleva por título Technical education: a dead end or adapting
to change?, y en él los autores plantean las críticas que se
han hecho a los sistema de enseñanza técnica y formación profesional
en los años 80´ y 90´, y se examina el modo como estas críticas afectaron
su significancia relativa, en términos del número de alumnos en la enseñanza
secundaria. Posteriormente se analizan las transformaciones en el mundo
del trabajo que están obligando a los sistemas de formación a atravesar
importantes reformas, concluyéndose el trabajo con una descripción de
las características fundamentales de éstas.
La formación técnica y profesional en muchos países
se encuentra en una encrucijada entre una matrícula secundaria (que
incluye a este tipo de enseñanza) en expansión y un mercado laboral
donde los cambios se suceden rápidamente. Lejos de desaparecer o retraerse,
los autores reconocen el esfuerzo de los sistemas de formación técnica
y profesional por adaptarse mejor a los cambios en los mercados de trabajo,
a la vez que se rehusa a abandonar su papel social en la educación e
integración de alumnos portadores de algún tipo de desventaja.
Se identifican una serie de reformas en curso, aunque
muchas de estas estén aún en fases iniciales o de planificación. Estas
reformas refieren a la estructura de los sistemas, a los contenidos
de los cursos, a las calificaciones y a los modos de dirección. Según
Atchoarena y Caillods las reformas estructurales son las mas fáciles
de implementar, mientras que las reformas de los contenidos de los cursos
son percibidas como más costosas y difíciles de llevar a cabo. Sostienen
que se necesita mucho tiempo y recursos para especificar las capacidades
y conocimientos requeridos, definir calificaciones y para elaborar nuevos
sistemas de referencia para la formación. En el proceso de definición
de las capacidades requeridas en el mercado de trabajo es necesario
lograr el involucramiento y la cooperación de los usuarios, las empresas,
las comunidades y los sindicatos, en definitiva, de todos los actores
vinculados al mundo del trabajo.
La performance de los sistemas de enseñanza técnica
y formación profesional no dependen exclusivamente de la calidad de
la formación recibida en las instituciones de formación profesional,
ni de su modo de gerenciamiento, sino que depende del sistema educativo
en su conjunto, incluyendo a los centros de capacitación pero también
a las empresas y otros actores relevantes.
Como último punto se señala la necesidad de la existencia
de un fuerte compromiso por parte de todos los actores del sistema,
así como de mayor perspectiva y acciones a largo plazo.
Structural adjustment and vocational education
in the Republic of Korea: the struggle between markets and institutionalized
system es el título del quinto artículo de esta publicación,
y fue escrito por Kioh Jeong. Aquí se presentan algunas reflexiones
y argumentaciones sobre los aspectos más importantes de la reforma de
la enseñanza técnica y profesional en Corea.
El idea central del artículo es que existe una lucha
entre las demandas del mercado y las practicas educativas institucionalizadas.
El área de conflicto, sostiene Jeong, cambia a medida que se desarrolla
la economía. Las presiones para el cambio que el mercado ejerce sobre
la enseñanza técnica y profesional chocan con una serie de ideas y reglas
institucionalizadas que constituyen la esencia del sistema educativo,
y este proceso es una evolución gradual influenciada por una serie de
factores, entre ellos: la efectividad y poder de los tomadores de decisiones
por un lado, y tradiciones y valores culturales por otro.
La expansión de los mercados y el desarrollo tecnológico
son las dos principales fuentes de cambio estructural en las economías
contemporáneas, y la enseñanza profesional debería, nos dice el autor,
ser extremadamente sensible a estos cambios. Es por esto que la argumentación
a lo largo del artículo es a favor de una reorientación de la enseñanza
técnica y profesional de Corea hacia la inversión en capital humano.
En el siguiente trabajo, de Ken Kampner y Ana Loureiro
Jurema, On becoming a well-behaved economy: the case of brazilian
education, se consideran, en primer término, los efectos de
una economía global sobre los países periféricos, con particular énfasis
en el caso de Brasil. En segundo lugar se aborda el papel que la política
educativa juega para el Estado al momento de implementar soluciones
económicas, políticas y sociales en Brasil, para luego introducir dos
ejemplos de estas "soluciones educativas", que ayudarán a
comprender el contexto económico en el cual se opera cuando se prepara
a los estudiantes brasileños para hacer frente al mercado de trabajo
formal e informal de este país. Por último se discuten las implicancias
de las políticas educativas actuales del Brasil en el marco de un intento
por convertirse en una economía atractiva para las inversiones extranjeras.
El último de esta serie de artículos sobre enseñanza
técnica y formación profesional es de Frans Lenglet y Christopher McIntosh
y se titula Two international centres for technical and vocational
education. En la primera parte se describe la evaluación del
trabajo del Centro Internacional de Formación de la OIT, también conocido
como Centro de Turín, a través de su historia. La segunda parte del
artículo constituye un análisis del entorno altamente cambiante del
Centro en este fin de milenio, y describe cuales pueden ser las posibles
respuestas a nuevos desafíos.
La publicación termina con un trabajo de
José Antonio Castorina, incluido en la sección tendencias/casos,
que lleva por título The social knowledge of children: psychogenesis
and social representations, en el cual se presenta una versión
sicogenética de ciertos elementos del conocimiento social, que remiten
a la especificidad conceptual de nociones adquiridas durante la niñez,
así como a la validez de los procesos explicativos generales. Se presenta
una versión constructivista en términos de la especificidad de la interacción
entre el sujeto y el objeto de conocimiento.