|
COMISION DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS El informe presenta las tendencias más recientes del empleo y del mercado de trabajo y el marco analítico para analizar la estrategia de empleo y la adopción de las Directrices para las políticas de empleo para 1999. Los efectos de esta estrategia y de las medidas más amplias para la creación de un entorno favorable al empleo sólo se dejarán sentir a mediano y largo plazo. La estrategia de empleo es un proceso multianual que para avanzar exigirá a los Estados miembros un compromiso permanente durante varios años. Las tendencias y perspectivas actuales revelan tanto la existencia de signos esperanzadores como de resultados positivos de las políticas adoptadas en los últimos años. También indican que ha cambiado la naturaleza de los mercados de trabajo y que continúan existiendo retos permanentes que exigen una respuesta adecuada a fin de que las oportunidades existentes puedan traducirse en más y mejores empleos.
El Informe contempla una serie de Directrices para las políticas de empleo para 1999 y su consolidación y estrategia. Dentro de las mismas se aspira al fomento de la empleabilidad, al apoyo al espíritu de empresa, al fomento a la capacidad de adaptación de las empresas y de sus trabajadores, incentivar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, apoyar el empleo en otras políticas comunitarias, y la ampliación de la Unión. La estrategia europea de empleo es un proceso a medio plazo que exige la aplicación enérgica de las Directrices para las políticas de empleo durante varios años. Por consiguiente, no será necesario modificar la estructura básica de la estrategia ni sus directrices todos los años, sino más bien consolidarla realizando pequeños ajustes que colmen las lagunas y tengan en cuenta la naturaleza cambiante de los mercados de trabajo. La estructura de cuatro pilares de las directrices constituye un marco en el que los Estados miembros pueden concentrar sus esfuerzos en los ámbitos que se considera que son los que probablemente salvarán los obstáculos más acuciantes que impiden que el mercado de trabajo europeo sea favorable al empleo y, por consiguiente, que aumente la tasa de ocupación. La magnitud del desafío del empleo y los respectivos papeles de las políticas macroeconómicas y estructurales son claros: un aumento de la tasa de ocupación al 65 por ciento en los próximos cinco años implicaría un aumento del empleo del 1,5 por ciento o más al año, por lo que o bien la tasa anual media de crecimiento del PIB tendría que ser significativamente superior a un 3 por ciento al año, o bien habría que aumentar la intensidad en empleo del crecimiento por medio de medidas estructurales complementarias. La Comisión ha presentado una serie de informes sobre la estrategia de empleo al Consejo Europeo de Viena para impulsar este proceso. El Informe conjunto sobre el empleo evalúa los avances logrados en la aplicación de dicha estrategia. El informe Evolución del empleo (Informe sobre la tasa de ocupación) analiza las tendencias de las tasas de ocupación europeas y las compara con la de Estados Unidos. Estos informes respaldan la propuesta de la Comisión para las Directrices para las políticas de empleo para 1999.
|
|||||||||||||||||||||||||||
|
Centro Interamericano para el Desarrollo del
Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor) Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad |
||||||||||||||||||||||||||||