Cachón Rodríguez, L.; Collado
Curiel, J.C.; Martínez Martín, M.I.
Nuevos yacimientos de empleo en España: potencial de crecimiento y desarrollo
futuro. Madrid : Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 1998.
449 p. (Informes y Estudios, 4)
Bibliografía: p. 447-449
ISBN: 84-74-985-0
El concepto de "nuevos yacimientos de empleo" (NYE) aparecía
ya en el Libro Blanco Crecimiento, competitividad y empleo. Retos
y pistas para entrar en el Siglo XXI, presentado al Consejo Europeo
de Bruselas por el entonces Presidente de la Comisión Europea, Jacques
Delors, para referirse a un fenómeno relevante y digno de atención y
estudio, en tanto instrumento de regulación de la economía.
Las profundas transformaciones sociales
que se han producido en Europa, y particularmente en España en los
últimos 20 años, tienen (o pueden tener) una notable repercusión
en el sistema productivo. Algunas de esas transformaciones producen
nuevas necesidades humanas, individuales o colectivas, o modalidades
relativamente nuevas, o un salto entre lo cuantitativo y lo cualitativo
en dichas necesidades. En otros casos es a través de la mediación
de la toma de conciencia de problemas generados por estas sociedades
como llegan a aparecer "necesidades" nuevas que plantean
demandas sociales relevantes. Los cambios más relevantes, desde
la óptica de los NYE, que son los que han producido estas nuevas
necesidades, son los siguientes:
- La inversión de las pirámides de población, consecuencia
del alargamiento de la esperanza de vida y de la caída de natalidad.
- La extensión de los sistemas educativos, lo que
lleva a nuevas demandas culturales no sólo en el sistema educativo
(como el aumento de la educación preescolar y actividades paraescolares)
sino también después de haber dejado el mismo.
- La importante incorporación de la mujer al mercado
de trabajo tras haber alcanzado un nivel de escolarización y de
éxito escolar superior al de los varones (aunque todavía en ramas
educativas y profesionales muy "feminizadas") y la transformación
de las estructuras familiares (con familias de más de un sustentador).
Estos cambios producen algunos requerimientos nuevos a los sistemas
productivos.
- El desarrollo de las nuevas tecnologías de la
información y de la comunicación y de los medios audiovisuales,
que repercuten en el sistema productivo general pero crean también
nuevas áreas de actividad.
- Los cambios de las pautas de consumo y de uso
del tiempo social. Si la ampliación masiva del consumo llevó a
un consumo homogéneo (característica del "fordismo"
clásico), hoy nos movemos en una pauta de "diferenciación
dentro de la homogeneidad". Los cambios en la estructura
del gasto de las familias son un elemento clave de diferenciación
de los tiempos de consumo: las nuevas formas familiares (familias
atípicas) tienen mayor propensión a consumir servicios. Cambian
también las demandas de ocio y cultura.
A estos cambios sociales hay que
añadir otros hechos derivados de los efectos del modelo de desarrollo
imperante y de la toma de conciencia de determinados problemas generados
por estas sociedades que vienen a plantear también demandas sociales
relevantes, por ejemplo: el creciente convencimiento de la insostenibilidad
de un modelo de desarrollo que afecta negativamente a las condiciones
medioambientales y la necesidad de entrar en la senda de un "desarrollo
sostenible"; el deterioro de los espacios urbanos, sean viviendas
o espacios públicos, y de los espacios naturales y rurales, en los
primeros por el efecto de la creciente urbanización y el impacto
medioambiental de las ciudades, y en los segundos, como consecuencia
del despoblamiento y la sobreexplotación ligada al turismo; y, por
último, el desafío que plantean los problemas de inserción social,
de marginación y de exclusión de algunos colectivos dentro de las
sociedades.
Lorenzo Cachón define a los NYE,
como los ámbitos de la actividad económica que vienen a satisfacer
las nuevas (o relativamente nuevas) necesidades surgidas de los
problemas mencionados arriba, explotando de manera activa y positiva
el filón económico y de empleo que se esconde en esos cambios sociales,
aprovechando las oportunidades de crecimiento y de empleo que puedan
venir a satisfacer las necesidades que surgen de esas transformaciones
sociales.
Los principales ámbitos en los que
se visualiza una mayor posibilidad de expansión y desarrollo de
los NYE son:
- Los servicios de la vida diaria:
1. Los servicios a domicilio;
2. El cuidado de niños;
3. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación;
4. La ayuda a los jóvenes en dificultad y su inserción.
- Los servicios de mejora del marco de vida:
5. La mejora de la vivienda;
6. La seguridad;
7. Los transportes colectivos locales;
8. La revalorización de los espacios públicos urbanos;
9. Los comercios de proximidad.
- Los servicios culturales y de ocio:
10. El turismo;
11. El sector audiovisual;
12. La valorización del patrimonio cultural;
13. El desarrollo cultural local.
- Los servicios de medio ambiente:
14. La gestión de los residuos;
15. La gestión del agua;
16. La protección del medio ambiente y de las zonas naturales;17. La
normativa, el control de la contaminación y las instalaciones correspondientes.
Las nuevas necesidades que los NYE
vienen a satisfacer son detectadas con mayor rapidez y sentidas
en mayor medida en la proximidad que da el terreno de lo local.
De ahí que sea "casi natural" que muchos de éstos nazcan
y se desarrollen en el contexto de local.
En relación a la acción política
tendiente a fomentar las empresas y el empleo en los nuevos yacimientos,
Lorenzo Cachón retoma el planteamiento de la Comisión Europea, que
propone las iniciativas: i) crear un marco favorable a las iniciativas
de desarrollo y de empleo: sobre todo descentralización, cambio
en las mentalidades administrativas y creación de "nuevos agentes"
locales; ii) introducir instrumentos financieros adecuados para
el desarrollo local: cheques de servicios, fondos de inversión locales,
etc.; iii) estructurar profesionalmente estos ámbitos, mejorando
la formación y los títulos para consolidar los nuevos oficios; y
iv) adaptar el marco jurídico. A estos puntos señalados por la Comisión,
el autor agrega: para cada uno de los ámbitos de los NYE (ya que
son muy diferentes entre sí) se deben estudiar, con el fin de reducirlos,
los obstáculos que los frenan.
Con los NYE, dice Cachón, no se trata
de inventar nada: no es una propuesta "imaginativa"
ni "voluntarista e irreal", éstos ya están funcionando en
las sociedades europeas, y están demostrando, sobre el terreno, y a
distintos niveles, el interés por este enfoque y sus posibilidades.