Comunicado de Prensa OIT
Reunión Regional Americana, 2-5 de mayo
Empleo juvenil en América Latina: Superar
la década perdida
En América Latina, 9,5 millones de los 57 millones de jóvenes
entre 15 y 24 años que trabajan o desean trabajar están
desempleados. Víctimas de la "década perdida",
nacieron entre 1980 y 1990 y representan el 42 por ciento del desempleo
abierto en la región. De acuerdo con el informe preparado para
la Reunión Regional Americana (Nota 1), la situación es
aún peor si se considera el número de jóvenes en
la región que "no trabajan ni estudian", 21 por ciento.
Además millones de jóvenes están atrapados en trabajos
temporales o eventuales que no ofrecen protección laboral o social
y brindan pocas perspectivas de progresar. OIT EnLínea informa
desde Bolivia.
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LA PAZ (OIT EnLínea) - La realidad social de Bolivia puede ser
observada en el paisaje urbano de su capital: alto desempleo, aumento
de la informalidad y pobreza extrema. Miles de jóvenes entran
al mercado laboral cada año, pero encuentran pocas oportunidades
de sobrevivir en una economía que es incapaz de ofrecerles trabajos.
Para la OIT, la promoción del empleo independiente y microempresa
debe ser integrada a los proyectos para crear más y mejores trabajos.
"La idea es generar una cultura empresarial competitiva entre los
jóvenes que entran al mercado del trabajo", explicó
el experto de la OIT Jorge Cabrera.
Para enfrentar este reto, la OIT a través de su programa de
empleo sostenible trata de crear una generación de jóvenes
emprendedores entre los bolivianos. Un ejército de maestros y
profesores trata de sembrar la semilla de la cultura empresarial: utilizan
materiales especialmente concebidos para la educación empresarial.
Y hay formadores profesionales que trabajan con universidades, institutos,
escuelas técnicas y hasta en las bases militares que atraen a
los jóvenes de algunas de las áreas más pobres
de Bolivia.
"El objetivo es incentivar una cultura empresarial, de manera
que puedan ser emprendedores", comentó Cabrera.
Aunque tiene sólo 18 años, Miguel Limaci, un joven soldado,
parece tener certeza sobre su futuro. Dentro de los límites de
una base militar, participa a un curso de formación vocacional
que mezcla la disciplina colectiva militar con el individualismo del
emprendedor.
"Un emprendedor debe ser más que todas esas personas que
desean crear puestos de trabajo. Yo, al ver mi montañosa ciudad,
veo muchas personas que quieren trabajar pero no hay trabajo suficiente,
ese es el problema y es por eso que quiero ser un emprendedor",
dijo.
Según Luciel Rios, Director de la Fomación Vocacional,
"no todos los hombres y mujeres jóvenes que reciben formación
vocacional serán emprendedores. Pero a algunos estas nuevas capacidades
empresariales les abrirán las puertas a oportunidades nunca imaginadas".
Trabajo decente para los jóvenes
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El informe para la Reunión Regional Americana se refiere de manera
explícita a la promoción del empresariado joven como una
manera de promover empleo de calidad para los jóvenes. Reunir
jóvenes emprendedores y facilitar los contactos con el gobierno,
proveedores de servicios y otros empresarios puede ayudar en la primera
fase de formación de una empresa.
"Pero esto no es suficiente. Los países necesitan crear
un ambiente empresarial que permita a los jóvenes formar o agregarse
a pequeñas empresas, y ayudar a la población joven a pasar
de la economía informal a la formal", comentó José
Manuel Salazar-Xirinachs, Director Ejecutivo del Sector del Empleo de
la OIT.
Desde una perspectiva más general, el informe de la OIT propone
dos estrategias principales para enfrentar el empleo juvenil y reducir
a la mitad el número de jóvenes que no trabajan ni estudian
en los próximos diez años: disminuir el número
de jóvenes que abandonan prematuramente el sistema educativo
y promover oportunidades de trabajo.
La educación para todos es una manera eficaz para combatir el
trabajo infantil y reducir la pobreza. El accesso universal, gratuito
y cualitativo a la educación primaria y secundaria e inversiones
en la formación profesional y el aprendizaje permanente son esenciales
para fomentar el empleo juvenil y facilitar la transición hacia
un trabajo decente. Se necesitan medidas para vincular la educación
y la formación al mundo del trabajo y para anticipar las destrezas
que serán requeridas en el mercado laboral. El infome describe
una serie de iniciativas de formación y empleo en Argentina,
Brasil, Chile, Colombia, Guatemala y Uruguay.
El informe menciona además otra serie de mecanismos para la
promoción del empleo juvenil en la región, como medidas
que permiten a los empleadores reducir el costo del trabajo a cambio
de formación vocacional. En algunos casos, estas iniciativas
fueron utilizadas para reducir los costos y tuvieron incidencia en la
capacitación de jóvenes trabajadores. En otros, carecían
de apoyo financiero del Estado para sostener los proyectos.
Según Salazar-Xirinachs, "los jóvenes enfrentan
problemas específicos en el mercado del trabajo. A causa de falta
de formación y experiencia laboral, con frecuencia aceptan trabajos
precarios".
El informe cita a Perú donde sólo 10 por ciento de los
afiliados a la seguridad social son jóvenes entre 15 y 24 años,
a pesar de que representan más de 40 por ciento del empleo. "Dos
de cada tres jóvenes en la región trabajan sin firmar
un contrato de empleo. La situación es similar en otros países
de la región", comentó Salazar-Xirinachs.
Hay una especie de paradoja, explicó: "Muchos jóvenes
tienen hoy mejor educación que sus padres porque la educación
se ha extendido de manera considerable en la región a lo largo
de las últimas décadas. En teoría, esto debería
hacerlos más atractivos desde la perspectiva del mercado laboral.
Pero en realidad obtienen trabajos precarios, sin protección,
y con bajos sueldos, si lo encuentran. Los países necesitan hacer
coincidir una mayor inversión en el acceso a la educación
y formación con un incremento de las oportunidades de trabajo.
Ambas deben ir de la mano".
"La formulación de políticas y programas de empleo
juvenil deben condurcirse a través de consultas con organizaciones
de empleadores y trabajadores y debería tomar en cuenta las necesidades
e intereses específicos de los jóvenes tal como fue recomendado
en la Conferencia Internacional del Trabajo de 2005", concluyó
Salazar-Xirinachs.
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Nota 1 - Trabajo Decente en las Américas: una agenda hemisférica,
2006-2015, Informe del Director General, Décimosexta Cumbre Regional
Americana, Brasilia, Mayo 2006.