Lunes
1 de diciembre de 2003
DÍA
MUNDIAL DEL SIDA 2003
MENSAJE DEL DIRECTOR GENERAL DE LA OIT
GINEBRA ( Noticias de la OIT) - Al día de hoy, más de
25 millones de trabajadores de todo el mundo están infectados
por el VIH. Millones de personas más - sus familiares, vecinos,
colegas y empleadores - sufren las consecuencias de la epidemia.
El SIDA destroza
las vidas de las personas, las familias y las comunidades. Al mismo
tiempo, priva a muchos países de hombres y mujeres que se encuentran
en la edad más productiva. Estamos empezando a entender lo que
significa perder una generación, y uno de sus aspectos importantes:
la pérdida de la transferencia de calificaciones. Algunos países
se ven enfrentados a la amenaza del colapso económico como consecuencia
del SIDA.
La epidemia va
por delante de las medidas que se van adoptando. Nosotros podemos marcar
una diferencia llevando la campaña contra el VIH/SIDA al mundo
del trabajo. Y tenemos que llegar a los hombres y a las mujeres dondequiera
que trabajen.
Nuestros mandantes
han acordado que la lucha contra el VIH/SIDA en el mundo del trabajo
constituye una prioridad importante. Existe un interés compartido
por prevenir la extensión de la epidemia y mitigar sus repercusiones
sobre los trabajadores, sus familias, comunidades y sociedades. Me parece
que se logrará un verdadero avance al situar al lugar de trabajo
en el frente de la lucha contra el VIH/SIDA.
La OIT persigue
la eliminación de todas las formas de discriminación en
el trabajo. El VIH/SIDA ha surgido como una nueva razón para
la discriminación - nuestro punto de partida es que la no discriminación
por razón del VIH/SIDA constituye la base para el establecimiento
de programas de educación, prevención y atención
efectivos en el lugar de trabajo.
Durante el año
pasado, hemos seguido fomentando el diálogo y constituyendo asociaciones
para la acción. Los principios recogidos en el Repertorio de
recomendaciones prácticas de la OIT sobre el VIH/SIDA - incluida
la eliminación del estigma y la discriminación - hicieron
posible que nuestros esfuerzos fueran muy eficaces.
El 12 de mayo de
2003, tuvimos la satisfacción de acoger aquí en Ginebra
un diálogo político OIT -Pacto Mundial en relación
con el VIH/SIDA. Durante este acontecimiento, los Secretarios Generales
de la Organización Internacional de Empleadores (OIE) y de la
Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres
(CIOSL) hicieron una histórica declaración conjunta por
la que expresaban el compromiso de sus organizaciones y de sus miembros
para colaborar activamente en lo tocante al VIH/SIDA a todos los niveles,
y más concretamente en el lugar de trabajo.
Esta determinación
demostrada por los empleadores y los trabajadores, que cuentan con el
apoyo de los gobiernos, para preservar la salud y las vidas de los trabajadores
y sostener la producción en el lugar de trabajo, es sin lugar
a dudas un valor característico de la contribución de
nuestra Organización a la campaña mundial contra el VIH/SIDA.
La OIT es copatrocinadora
del ONUSIDA. Contamos ahora también con acuerdos de asociación
con el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria;
la Coalición Empresarial Mundial sobre el VIH/SIDA; y la nueva
Iniciativa "Tres Millones para 2005" de la Organización
Mundial de la Salud, que pretende facilitar tratamientos antirretrovirales
para 3 millones de personas en 2005. Estas asociaciones nos permiten
servir mejor a nuestros mandantes y contribuir a desarrollar la capacidad
de éstos en la lucha contra el VIH/SIDA en el lugar de trabajo.
Ya es posible aprovechar
muchas y valiosas experiencias. La Reunión tripartita interregional
sobre prácticas óptimas y enseñanzas extraídas
de las políticas y los programas relativos al VIH/SIDA en el
lugar de trabajo, que se celebrará aquí en la sede, del
15 al 17 de diciembre de 2003, será una importante ocasión
para compartir y aprovechar dicha experiencia.
El Secretario General
Kofi Annan ha señalado que la acción contra el VIH/SIDA
aún dista mucho de ser suficiente. Hoy escuchamos su llamamiento
y reafirmamos nuestro compromiso con la acción. Apliquemos nuestra
larga experiencia en la lucha contra la discriminación en el
trabajo para alentar la apertura, la tolerancia y la comprensión
que son necesarias para tener éxito en la lucha contra esta epidemia.
Sirvámonos del lugar de trabajo para detener al VIH/SIDA a través
de la educación. Aprovechemos el lugar de trabajo como canal
para la prestación de apoyo y atención.