Más de 40 millones de personas viven hoy con el
VIH/SIDA. Nueve de cada diez son adultos que se encuentran en la flor
de la vida. La mayor parte son trabajadores, que se encargan de aportar
el sustento a las familias, de construir comunidades y de contribuir
a las empresas y a las economías.
En la OIT nos estamos esforzando por convertir el lugar de trabajo
en un catalizador de los esfuerzos desplegados para evitar la expansión
del VIH y reducir sus consecuencias desastrosas.
«Vivir y deja vivir», el lema de este año para el
Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, se centra en eliminar
el estigma y la discriminación, a los que el ONUSIDA define como
los principales obstáculos para una prevención y una atención
eficaces en relación con el VIH/SIDA. Sabemos que también
son trabas para lograr el objetivo de la justicia social. Quienes tienen
que vivir con el VIH/SIDA no deberían ser, además, víctimas
de los trastornos del alma humana, como son la discriminación,
el estigma y los prejuicios.
Las personas que temen la discriminación ocultan su situación
y, por lo tanto, es más probable que transmitan la infección.
Puede que no traten de encontrar un tratamiento, y que desoigan los
consejos. Las iniciativas de prevención eficaces tienen elementos
comunes: todas ellas se enfrentan con decisión a la discriminación
y fomentan un entorno de apertura y confianza.
El Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT sobre el
VIH/SIDA y el mundo del trabajo es un documento de base para la formulación
de políticas de lucha contra la discriminación y la prestación
de apoyo a los trabajadores afectados por el VIH/SIDA. La ONU ha adoptado
nuestro Repertorio como instrumento para todo el sistema y como base
para su propia política en el lugar de trabajo. Este Repertorio
sirve de orientación y referencia en más de 25 países
y, hasta la fecha, ha sido traducido a 20 idiomas.
Se trata de un buen comienzo, pero es preciso centrarse ahora en la
ejecución y en las repercusiones.
Por ello, ahora hemos elaborado un manual de educación y formación
destinado a nuestros mandantes y a otros usuarios.
Estamos prestando asesoramiento a los gobiernos en relación
con las políticas y la legislación sobre el VIH/SIDA y
el mundo del trabajo. En un número creciente de países,
los empleadores están creando coaliciones contra el SIDA, promoviendo
la sensibilización entre sus colegas e instaurando programas
en el lugar de trabajo. Por su parte, los sindicatos prosiguen con el
diálogo social en el marco del Repertorio, a fin de proteger
los derechos de los afectados por el SIDA y de apoyar las medidas de
prevención y la atención.
En diciembre de 2003, la Oficina organizará una reunión
tripartita interregional sobre el VIH/SIDA y el mundo del trabajo. Será
una oportunidad para compartir ejemplos de éxitos obtenidos y
para extraer enseñanzas útiles para orientar y reforzar
la labor de la OIT y de sus mandantes.
La OIT también llevará a cabo una recopilación
de las políticas de personal en materia de VIH/SIDA aplicadas
por los organismos de la ONU, y evaluará su conformidad con las
disposiciones del Repertorio, tal y como se acordó este año
durante la reunión de las organizaciones copatrocinadoras del
ONUSIDA.
Para concluir, la pesada carga del VIH/SIDA socava el desarrollo, y
esto también debe formar parte de nuestras preocupaciones fundamentales.
Durante la XIV Conferencia Internacional sobre el SIDA, celebrada en
Barcelona en el mes de julio, pusimos de relieve este aspecto de la
epidemia.
Nos enfrentamos a un reto tremendo. Según el ONUSIDA, de no producirse
una mejora sustancial de la prevención y de los tratamientos,
en 2020 morirán del SIDA 68 millones de personas en los 45 países
más afectados, es decir, cinco veces más que en los dos
decenios anteriores.
En este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, dediquémonos
a combatir el VIH/SIDA y la plaga de la discriminación, donde
sea, como sea y en la medida de nuestras posibilidades.