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Fecha de actualización:
22/12/2008

 





Jueves, 10 de junio de 2004


NUEVO INFORME DE LA OIT ALERTA SOBRE SITUACIÓN DE
LAS NIÑAS Y NIÑOS TRABAJADORES DOMESTICOS
EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE


Se estima que una gran parte de los aproximadamente dos millones de niños, y sobre todo de niñas, trabajadores domésticos en América Latina y el Caribe lo hacen en condiciones de explotación.


LIMA (Noticias de la OIT)- Al menos 2 millones de niños -y principalmente de niñas- vinculados al trabajo infantil doméstico en América Latina y el Caribe son, en su gran mayoría, víctimas de diversos tipos de explotación -desde malos tratos verbales y emocionales hasta el abuso sexual y la violencia física- alerta un nuevo informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT)* y varios estudios conexos** preparados con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se conmemora este 12 de junio. El informe documenta la explotación que sufren estas niñas y niños y hace un llamado a los gobiernos para que tomen con urgencia, iniciativas que permitan eliminar esta forma de trabajo infantil.

Cerca de 10 millones de niñas y niños en todo el mundo, muchos de ellos con apenas 10 años, trabajan "ocultos" en las viviendas de sus empleadores sin que sus tareas puedan, en la mayoría de los casos, ser controladas. Tras las puertas cerradas puede y suele haber violencia y malos tratos sin que en el exterior nadie se entere. "En estos casos -dice el informe de la OIT- se considera que la niña o niño padece una de las peores formas de trabajo infantil".

Se considera trabajo infantil doméstico a las tareas domésticas desempeñadas por niñas y niños que no han cumplido la edad mínima legal de admisión al empleo, en un hogar que no es el suyo y en condiciones que atentan contra su dignidad y desarrollo. La explotación es económica cuando la niña o niño debe trabajar durante horarios prolongados sin disponer de tiempo libre y recibe un salario bajo o ninguna remuneración. A los trabajadores infantiles domésticos se los explota porque normalmente carecen de protección social y jurídica y se los somete a duras condiciones de trabajo y a realizar tareas peligrosas como la manipulación de sustancias tóxicas. "Invariablemente -subraya el estudio- se les niegan los derechos que, como niñas y niños, les concede el derecho internacional, a estudiar, jugar, a la salud y a estar a salvo del abuso y el acoso sexual, a visitar a su familia o ser visitados por ella, a reunirse con amigos, a un alojamiento digno y a la protección contra el maltrato físico y mental".

A pesar de eso, en la mayoría de los países estudiados se considera que el trabajo doméstico constituye un trabajo "seguro" para las niñas y niños y preferible como una alternativa "más conveniente" para los hijos e hijas de familias pobres. La presunción de que el trabajo doméstico es beneficioso para las niñas y la idea de que los empleadores aparecerían como "benefactores" que "están haciéndole un favor" al ofrecerles la oportunidad de dejar una vivienda pobre para ir a vivir en un "hogar superior", enmascara -dice el informe- "las relaciones sociales patriarcales según las cuales el trabajo doméstico es una alternativa adecuada a la educación para las niñas y el hecho real de que su explotación constituye un medio de adquirir mano de obra barata y reforzar la subordinación".

Si bien el informe destaca la dificultad para proveer cifras precisas sobre el número de niñas y niños que son empleados domésticos, estimaciones realizadas en diversos países de América Latina y el Caribe, ilustran la magnitud del fenómeno en la región. En Perú 110 mil niñas y niños entre 6 y 17 años se desempeñan como trabajadores domésticos, de los cuales 79% son niñas, mientras que en Paraguay se estima que hay más de 40 mil, de los cuales 77% son niñas. En Colombia la cifra llega a 64 mil niñas y niños entre 5 y 17 años que se dedican al trabajo doméstico viviendo en hogares que no son los suyos y a más de 750 mil que trabajan en oficios del hogar por 15 horas o más a la semana. En Brasil, 450 mil niñas y niños entre 5 y 17 años son trabajadores domésticos; 98% son niñas y 69% de raza negra. Esto último sugiere una forma de discriminación o de establecimiento de "jerarquías" entre grupos de personas que viven en un mismo país o región.

En América Central y República Dominicana unos 170 mil niños -de los cuales 87% son niñas- realizan trabajo doméstico. Bajo eufemismos como "niñas de la casa", "criadas" o "mucamas", se estima que alrededor de 40 mil niñas y niños entre 5 y 17 años son trabajadores infantiles domésticos en Guatemala, mientras que en República Dominicana la cifra llega a 48 mil niñas y niños, de los cuales el 66% duerme en la casa que trabaja. En Haití se estima que alrededor de 175 mil niñas y niños son trabajadores infantiles domésticos y todos viven en la casa de su empleador.

El trabajo infantil doméstico tiene raíces culturales muy profundas en esta región, lo cual le ha concedido legitimidad y en gran medida lo ha hecho invisible. Señala también la OIT que "las niñas y niños trabajadores domésticos casi nunca tienen acceso a forma alguna de educación, suelen abandonar sus estudios muy pronto debido a las extensas jornadas de trabajo e incluso es probable que nunca hayan sido enviados a la escuela".

Las niñas y niños vinculados al trabajo doméstico, debido a su edad, pero también a las condiciones en que trabajan, están particularmente expuestos a sufrir daños físicos y psicológicos y corren riesgo de padecer problemas de salud. Además, están sometidos también a maltrato físico directo y las niñas corren el riesgo concreto de ser objeto de abuso sexual, aunque los varones tampoco se libran de esta clase de abuso. Debido a las relaciones de poder que caracterizan esta clase de trabajo, es posible que los hombres adultos o los niños mayores o más fuertes de la casa abusen de las niñas.

"Sin lugar a dudas -advierte el informe- las pruebas recabadas en América Latina y el Caribe indican que la mayoría de las niñas y niños trabajadores domésticos se encuentran en una situación de explotación económica y que realizan tareas que pueden poner en riesgo su integridad física, emocional y moral y que, en algunos casos, trabajan en las peores formas de trabajo infantil".

El estudio de la OIT concluye con un llamado a los gobiernos para que incluyan la eliminación del trabajo infantil doméstico en sus políticas nacionales y a la sociedad en general para proteger a las niñas y niños en sus comunidades mediante iniciativas de desarrollo social y de educación que permitan apoyarlos y rescatarlos de quienes, a puertas cerradas, los utilizan sin tener en cuenta sus derechos como seres humanos y sus necesidades como niñas y niños.

 

 

__________________

* Informe: ¿Ayudantes o esclavos? Comprender el trabajo infantil doméstico y cómo intervenir Oficina Internacional del Trabajo, 2004.
http://www.oit.org.pe/ipec/ayudantes_oesclavos.pdf

** Pagina web IPEC sobre trabajo infantil doméstico en Centroamérica, República Dominicana y Haití
http://www.ipec.oit.or.cr/ipec/region/areas/tid

** Pagina web IPEC sobre trabajo infantil doméstico en Sudamérica
http://www.oit.org.pe/ipec/tid

 

 

 

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