El desempleo mundial a niveles sin
precedentes a pesar del crecimiento económico
Modestos avances en la reducción de los trabajadores pobres
Jueves 25 de enero de 2007 (OIT/07/02)
GINEBRA (Noticias de la OIT) - El número de personas desempleadas
en el mundo se mantuvo elevado a niveles sin precedentes en 2006 a pesar
del robusto crecimiento económico, dijo la Oficina Internacional
del Trabajo (OIT) en una nueva edición de su informe anual Tendencias
Mundiales del Empleo (Nota 1) que fue difundido hoy en esta ciudad.
El documento "Tendencias
Mundiales del Empleo 2007" dice que si bien hay más
personas trabajando que nunca antes, el número de desempleados
se mantuvo en una marca sin precedentes de 195,2 millones de personas
en 2006. La tasa mundial, de 6,3 por ciento, no tuvo cambios con respecto
al año anterior.
La OIT también destacó que hubo sólo modestos
avances en los intentos por sacar de la pobreza unos 1,37 mil millones
de trabajadores que si bien tienen empleo viven con menos del equivalente
de 2 dólares por persona al día, y destacó que
no se produjeron suficientes empleos decentes y productivos como para
mejorar su situación.
"El fuerte crecimiento económico registrado los últimos
cinco años ha tenido un impacto muy leve en la reducción
del número de trabajadores que viven en condiciones de pobreza
junto con sus familias, y esa reducción se produjo sólo
en unos pocos países. Además, el crecimiento no ha provocado
la disminución del desempleo mundial", dijo el Director
General de la OIT, Juan Somavia. "Por otra parte, incluso si continúa
esta tendencia al crecimiento en 2007, son muy preocupantes las perspectivas
relacionadas con la creación de empleo decente y una mayor reducción
de la pobreza laboral."
El informe dice que para mantener o reducir las tasas de desempleo
debe fortalecerse el vínculo entre crecimiento y trabajo. Destaca
que la creación de empleos decentes y productivos, y no de cualquier
empleo, es esencial para reducir el desempleo y bajar el número
de familias que viven en situación de pobreza, lo cual a su vez
es un requisito para el desarrollo y el crecimiento económico
en el futuro.
El informe también destaca que:
- Durante la última década el crecimiento se ha reflejado
más en el aumento de la productividad que en el del empleo.
La productividad aumentó 26 por ciento, mientras que el número
de empleados en el mundo subió sólo 16,6 por ciento.
- El desempleo golpea más fuerte a los jóvenes entre
15 y 24 años, pues afecta a 86,3 millones de personas de ese
grupo de edad, equivalente a 44 por ciento de todos los desempleados
del mundo en 2006.
- Persiste la brecha de empleo entre mujeres y hombres. En 2006, 48,9
por ciento de las mujeres de 15 años o más estaban trabajando,
levemente por debajo del 49,6 por ciento de 1996. En comparación,
la relación empleo-población de los hombres fue de 75,7
por ciento en 1996 y de 74,0 por ciento en 2006.
- En 2006, la presencia del sector de servicios como proveedor de
empleo aumentó de 39,5 por ciento a 40 por ciento y por primera
vez superó a la agricultura, que bajó de 39,7 por ciento
a 38,7 por ciento. El sector industrial aportó 21,3 por ciento
de todo el empleo.
Tendencias regionales
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El estudio dice que en la mayor parte de las regiones no hubo un cambio
importante en las tasas de desempleo entre 2005 y 2006. La disminución
más relevante se produjo en la región de Economías
industrializadas y la Unión Europea donde bajó 0,6 puntos
entre 2005 y 2006 hasta 6,2 por ciento. En Asia Oriental la tasa de
desempleo fue de 3,6 por ciento, y continuó siendo la más
baja del mundo. La tasa de desempleo de Asia Meridional fue de 5,2 por
ciento, y la de Asia Sudoriental y el Pacífico de 6,6 por ciento.
Medio Oriente y África del Norte continuó siendo la región
con la tasa de desempleo más alta, de 12,2 por ciento en 2006.
África al Sur del Sahara registró la segunda tasa más
alta con 9,8 por ciento. La región también tenía
la mayor participación en la pobreza de los trabajadores, ya
que 8 de cada 10 mujeres y hombres viven con sus familias con menos
de 2 dólares al día por persona. Esto pone en evidencia
la importancia de abordar como prioridad mundial y regional el déficit
de trabajo decente en África.
El informe también destaca que entre las regiones varía
la relación empleo-población, es decir el porcentaje de
personas con empleo de la población en edad de trabajar. En Medio
Oriente y África del Norte se registró el nivel más
bajo, de 47,3 por ciento en 2006. Asia Oriental tuvo el más alto,
de 71,6 por ciento, aunque también es cierto que esta relación
ha decrecido 3,5 puntos porcentuales en los últimos 10 años.
Cuando la disminución es causada por un aumento en la participación
en la educación, como ocurre en Asia Oriental, es una buena señal.
En América Latina la relación aumentó 1,8 puntos
porcentuales en 2006 y ahora 60,3 por ciento de la población
en edad de trabajar está empleada.
Según las estimaciones de la OIT entre 2001 y 2006 en todas
las regiones hubo una disminución del número total de
trabajadores pobres que viven con menos de 1 dólar, excepto en
África al Sur del Sahara donde aumentó en 14 millones,
y en América Latina y Medio Oriente y África del Norte
donde se mantuvo casi sin cambios. Durante este mismo período
hubo una disminución del número de trabajadores pobres
por debajo de la línea de 2 dólares diarios en Europa
Central y Oriental (No UE) y la CEI, y sobretodo en Asia Oriental donde
bajó 65 millones. Por otra parte, hubo aumentos en Asia Sudoriental
y el Pacífico, en Asia Meridional, en Medio Oriente y África
del Norte, y en especial en África al Sur del Sahara donde aumentó
en 26 millones.
"Todas las regiones enfrentan desafíos laborales importantes",
dice el informe de la OIT. "Los jóvenes enfrentan más
dificultades que los adultos en el mercado de trabajo, las mujeres no
tienen las mismas oportunidades que los hombres, la falta de trabajo
decente aún es elevada, y el potencial que puede ofrecer la población
no siempre es utilizado debido a una deficiencia en el desarrollo de
capital humano o a un desequilibrio entre la oferta y la demanda en
los mercados laborales."
"En este momento se ha generalizado la convicción de que
el trabajo decente es una forma de reducir la pobreza en forma sostenida,
y por eso la meta de 'empleo pleno, productivo y decente' será
agregada a los Objetivos
de Desarrollo del Milenio en 2007. Por lo tanto este es el momento
para que los gobiernos y la comunidad internacional se aseguren de que
las condiciones económicas favorables registradas en la mayor
parte del mundo se traduzcan en un crecimiento del empleo decente",
concluye el informe.
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Nota 1 - Informe de las Tendencias Mundiales del Empleo, Enero 2007,
Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra. http://www.ilo.org/public/english/employment/strat/stratprod.htm