Viernes
24 de enero de 2003
( OIT/03/01 )
GINEBRA (Noticias
de la OIT) - Tras dos años de desaceleración de la actividad
económica, el número de desempleados en todo el mundo
ha alcanzado niveles sin precedentes y las perspectivas de que mejore
la situación del empleo mundial en 2003 son más bien escasas,
dice la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en un nuevo informe
titulado Tendencias mundiales del empleo (1)
que se publicó hoy en Ginebra. «La situación mundial
del empleo se está deteriorando a pasos agigantados», dice
el Sr. Juan Somavia, Director General de la OIT. «Mientras miles
de millones de personas pasan a engrosar las filas de desempleados o
de trabajadores pobres, las dudosas perspectivas de recuperación
económica a nivel mundial hacen que sea poco probable que las
tendencias del empleo se inviertan en 2003».
En el nuevo estudio,
la OIT estima que el número de personas desempleadas aumentó
en 20 millones desde principios de 2000, situándose en 180 millones
a finales de 2002. Además, el informe señala que la fragilidad
de los mercados de trabajo ha invertido la disminución reciente
del número de trabajadores pobres que se había alcanzado
a finales del decenio de 1990.
Los más afectados
por esta situación fueron las mujeres y los jóvenes, que
tienden a trabajar en sectores particularmente vulnerables a las crisis
económicas, señala el informe. Además, los trabajadores
desempleados que se orientaron hacia el sector informal en busca de
trabajo tuvieron que hacer frente a una incertidumbre todavía
mayor debido a la ausencia casi total de desempleo en dicho sector y
a la falta de cobertura de la seguridad social.
«Este deterioro
de la situación mundial del empleo y las perspectivas de una
recuperación ligera o tardía es muy perturbador»,
dijo el Sr. Somavia. «Si continúan estas tendencias aumentará
espectacularmente el número de desempleados y de trabajadores
pobres. Una recesión global a gran escala podría tener
graves consecuencias para la estabilidad social y política de
importantes partes del mundo.»
Entre las principales
conclusiones a las que llega el informe cabe señalar las siguientes:
A finales de 2002
, el número de trabajadores pobres, o de trabajadores que sobreviven
con un dólar o menos al día , volvió a registrar
una tendencia ascendente, alcanzando el nivel de 1998 que se situó
en 550 millones;
Si bien el desempleo
aumentó en todo el mundo debido a la desaceleración de
la actividad económica mundial y a la evolución de la
situación después del 11 de septiembre, América
Latina y el Caribe fueron los más afectados, alcanzando el desempleo
un nivel sin precedentes de casi el 10 por ciento;
Para absorber a
los que ingresan por primera vez en el mercado de trabajo y reducir
el número de trabajadores pobres y de desempleados, es necesario
crear como mínimo mil millones de empleos durante el próximo
decenio con miras a lograr el objetivo de Naciones Unidas de reducir
a la mitad la pobreza extrema para 2015.
«Nuestras
medidas de desempleo tienen en cuenta en gran medida a los desempleados
que cuentan con algún tipo de protección social»,
dijo el Sr. Somavia. «El número récord de personas
en paro en todo el mundo es bastante preocupante, pero todavía
lo es más el empeoramiento de las condiciones de trabajo en la
economía informal de los países en desarrollo en donde
se está recrudeciendo la lucha para sobrevivir con salarios de
miseria.»
Mayor información:
http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/inf/pr/2003/1.htm
(1) Global Employment Trends, Oficina
Internacional del Trabajo, Ginebra, 2003, ISBN 92-2-113360-5. Precio:
35 francos suizos. La versión española del informe Tendencias
mundiales del empleo se publicará próximamente.