El crecimiento económico registrado el año
pasado no logró estimular una mejoría importante en el
mercado laboral mundial, donde se registraron variaciones positivas
pero marginales en los niveles de empleo y desempleo, dijo hoy la Oficina
Internacional del Trabajo (OIT) en su informe anual sobre Tendencias
Mundiales de Empleo.
El desempleo mundial bajó de 6,3 por ciento a
6,1 por ciento, o de 185,2 millones de personas en 2003 a 184,7 millones
de personas en 2004. En el área de Europa y Asia Central el número
total de desempleados se mantuvo sin cambios en 35 millones de personas,
según un análisis suplementario especial realizado este
año para la 7ª Reunión Regional Europea de la OIT,
que se realiza en Budapest del 14 al 18 de febrero.
La OIT destaca que a pesar de ser leve, este es el primer
descenso en el desempleo mundial desde el año 2000, y es la segunda
vez que esta tendencia se manifiesta desde 1994. La importante tasa
de crecimiento económico mundial alcanzada en 2004 de 5 por ciento
influyó en estos resultados. Sin embargo hubo escaso aumento
en el número de puestos de trabajo creados en el mundo, que alcanzó
a los 47,7 millones, o 1,7 por ciento, y no hubo cambios en el 61,8
por ciento de la población en edad de trabajar que está
en el mercado laboral.
"Es cierto que cualquier reducción en el
desempleo es positiva, pero no debemos perder de vista que la creación
de empleo continúa siendo un gran desafío para quienes
toman parte en la definición de políticas", dijo
el Director General de la OIT, Juan Somavia. "En otras palabras,
necesitamos contar con políticas enfocadas en la creación
de empleos", agregó.
En las Tendencias Mundiales de Empleo de la OIT
se destaca que además de crear nuevos empleos es importante enfrentar
el desafío de eliminar los "déficit de trabajo decente"
donde quiera que estos existan. Un descenso en el desempleo no es necesariamente
un indicador de que se están superando estos "déficits",
y por lo tanto el informe destaca que también es necesario contar
con políticas para mejorar las condiciones de vida de quienes
están empleados.
El documento hace mención a los desafíos
de mejorar las condiciones de vida de quienes trabajan en un sector
informal que es cada vez más grande en los países en desarrollo,
de poner en práctica mecanismos que permitan contar con una globalización
más justa, y de resolver el problema del alto desempleo juvenil.
También destaca la necesidad urgente de canalizar recursos de
ayuda internacional para recuperar los mercados laborales, la infraestructura,
el equipamiento y la salud de los trabajadores en las zonas afectadas
por el reciente maremoto y terremoto en el Océano Índico.
Además pide aplicar políticas eficientes para enfrentar
la pérdida de participantes de la fuerza de trabajo a causa del
VIH/SIDA.
Las tendencias del empleo por región mostraron
que la reducción más fuerte en la tasa de desempleo se
produjo en América Latina y el Caribe, donde pasó de 9,3
por ciento en 2003 a 8,6 por ciento en 2004. La variación fue
más modesta en otras zonas del mundo.
En las economías del mundo desarrollado hubo
una disminución leve de 7,4 a 7,2 por ciento. En Asia Sudoriental
y en el Pacífico la tasa de desempleo pasó de 6,5 por
ciento en 2003 a 6,4 por ciento en 2004, mientras que en Asia Meridional
la variación fue de 4,8 por ciento a 4,7 por ciento. La tasa
no registró cambios en Asia Oriental donde volvió a ser
de 3,3 por ciento, y en la zona de Medio Oriente y África del
Norte, donde fue de 11,7 por ciento. En cambio en África al sur
del Sahara hubo un leve aumento de 10,0 a 10,1 por ciento en el desempleo,
pese a que durante 2004 registró una tasa de crecimiento de 4,4
por ciento.
ANEXO:
Tabla 1: Desempleo en el mundo, 1994, 1999, 2002-2004 (millones)
Tabla 2: Indicadores del Mercado laboral
Tabla 3: Trabajadores pobres en el mundo 1994 to 2004