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PREFACIO
En su discurso pronunciado el 23 de septiembre de 2003 ante la Asamblea
General de las Naciones Unidas, el Secretario General de las Naciones
Unidas, Kofi Annan, advirtió de
manera sucinta a ese organismo mundial que el mismo había llegado
a una encrucijada. Nosotros, los Copresidentes de la Comisión
Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización,
creemos que el mundo se encuentra en un momento histórico decisivo.
La Comisión se creó para abordar algunos de los desafíos
a los que se enfrenta el mundo al llegar a esa encrucijada.Como seres
humanos,de nosotros depende que tomemos la senda correcta, que haría
que este mundo fuera un lugar más seguro, justo, ético,
integrador y próspero para la mayoría, y no sólo
para unos pocos, tanto dentro de los países como entre los países.
También podemos decidir andarnos con rodeos, ignorar las señales
y dejar que el mundo que todos compartimos se vea sumido en nuevas espirales
de turbulencia política, conflictos y guerras.
Creemos que, en las páginas siguientes, se ofrecen suficientes
argumentos para que los dirigentes políticos de ámbito
tanto nacional como internacional se convenzan y escojan la senda adecuada.
En la actualidad, la globalización es un tema polémico.
Se trata prácticamente de un diálogo de sordos, tanto
en el plano nacional como en el internacional. Pese a todo, en aras
del futuro de nuestros países y del destino de nuestro planeta,
hemos de replantearnos todos juntos la cuestión de la globalización.
El presente informe resulta oportuno. El debate está evolucionando.
Las antiguas convicciones e ideologías se han contrastado con
la experiencia y se han modificado mediante el ejemplo. La gente está
dispuesta a empezar de nuevo. Ha llegado el momento del liderazgo y
de pasar del debate estéril a la acción práctica.
Creemos que, en el presente informe, hemos examinado la globalización
a través de la mirada de la gente, trascendiendo a nuestros mandantes
y captando fielmente las esperanzas y los temores de nuestra humanidad
compartida. Son muchos los que reconocen las oportunidades que presenta
la globalización para lograr una vida mejor.
Creemos que sus esperanzas pueden hacerse realidad, pero sólo
en la medida en que la globalización se vea sometida a una mejor
gobernanza en todos los planos. Nunca antes fueron tantos los que se
niegan a perder el tren de la globalización, pero quieren estar
seguros de la dirección que éste toma y de que se desplaza
a una velocidad a la que se pueda sobrevivir. La intención que
nos ha animado ha sido la de lograr que la globalización se convierta
en una fuerza positiva para todos los pueblos y países. Lo que
proponemos no son panaceas ni soluciones simples, sino una nueva perspectiva.
Creemos que la perspectiva dominante en lo que atañe a la globalización
debe dejar de ser una preocupación limitada a los mercados y
convertirse en una preocupación más amplia respecto de
la gente. La globalización debe apearse del elevado pedestal
de las salas de juntas de las empresas y de las reuniones gubernamentales
para satisfacer las necesidades de las personas en las comunidades en
las que viven. La dimensión social de la globalización
se refiere desde luego a los empleos, a la salud y a la educación;
pero va mucho más allá. Se trata de la dimensión
de la globalización que la gente experimenta en su vida diaria
y en su trabajo: la totalidad de sus aspiraciones a una participación
democrática y a la prosperidad material. Una mejor globalización
es la clave que permitirá lograr una vida mejor y segura para
la gente de todo el mundo en el siglo XXI.
También proponemos un proceso para llevar a la práctica
esta perspectiva en todos los planos, comenzando por unas comunidades
locales dotadas de mayor capacidad y por una gobernanza nacional más
responsable; normas globales justas y aplicadas de manera equitativa,
e instituciones globales que estén más orientadas a la
gente.
Proponemos una serie de medidas cada una de ellas de pequeño
alcance pero que en conjunto iniciarán un proceso para
lograr este objetivo mediante la motivación y la estimulación
de redes de personas e ideas y las interacciones económicas y
sociales de la propia globalización.
Nuestra experiencia en las labores de la Comisión nos permite
confiar en el futuro. La Comisión es como un microcosmos que
refleja la muy amplia diversidad de opiniones, inquietudes y perspectivas
del mundo real. Procedemos de algunos de los países más
ricos y más pobres. Contamos con sindicalistas y directivos de
empresas, parlamentarios y presidentes, dirigentes de poblaciones indígenas
y mujeres activistas, universitarios y asesores gubernamentales. En
el transcurso de nuestra labor hemos comprobado que, a través
del diálogo, es posible abarcar posiciones divergentes y hacer
que los intereses comunes desemboquen en una acción conjunta.
La Comisión fue creada por la OIT. Asumió con independencia
toda la responsabilidad respecto de su informe, y los miembros de la
Comisión actuaron a título individual. No todos y cada
uno de los miembros de la Comisión suscriben todas y cada una
de las afirmaciones que figuran, el texto, pero sí apoyan el
informe en su conjunto a fin de propiciar un proceso más amplio
de diálogo público y de esfuerzo común, que promueva
una globalización justa e integradora.
Para nosotros, los Copresidentes, constituyó un gran placer
y una experiencia excepcionalmente enriquecedora trabajar con una Comisión
integrada por un grupo tan distinguido, profundamente comprometido y
dinámico de ciudadanos globales. A ellos les damos las gracias
de todo corazón por su dedicación, su contribución
y su colaboración. También damos las gracias a la Secretaría,
que supo mostrarse eficaz y servirnos tan bien. Y expresamos nuestro
agradecimiento a la OIT por la decisión de crear esta Comisión
y de honrarnos con la responsabilidad histórica de presidirla.
Al mundo,y especialmente a los dirigentes políticos y empresariales
de todos los lugares, les presentamos estas indicaciones para lograr
una mejor globalización y un futuro mejor para la gente
para toda la gente.
|
Tarja Halonen,
Presidenta de la República de Finlandia
Copresidenta
|
Benjamin William Mkapa,
Presidente de la República Unida de Tanzanía
Copresidente
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ÍNDICE
Parte I: Globalización para la gente: una visión
del cambio
Parte II: La globalización y sus efectos
II.1. Opiniones y percepciones
II.2. Globalización: naturaleza e impacto
PARTE III: La gobernanza de la globalización
III.1. Empezar por la propia casa
III.2. La reforma de la gobernanza global
Parte IV: Movilización para el cambio
Anexo 1: Guía de propuestas y recomendaciones
Anexo 2: La Comisión Mundial: antecedentes y composición
Anexo 3: Reuniones, consultas e investigaciones de la Comisión
Indice analítico