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Fecha de actualización:
22/12/2008

 

MARCO DE ACCION REGIONAL DE LA EDUCACION DE PERSONAS
JOVENES Y ADULTAS (EPJA) EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE
UNESCO/Ministerio de Educación de Chile

 

INTRODUCCION

El Marco de Acción Regional considera un horizonte de 10 años en el que se da continuidad a los esfuerzos realizados en la década pasada, asumiendo los desafíos de la educación permanente.

El Marco de Acción se propone cumplir con compromisos aún pendientes: mejorar la desigual distribución de la oferta educativa para las personas jóvenes y adultas; contribuir a la creación de mecanismos que permitan la expresión de la demanda silenciosa; así como la satisfacción de la demanda efectiva.

Las tareas que se presentan se inscriben en un contexto regional que merece ser caracterizado.

La región de América Latina y el Caribe presenta un cuadro contradictorio. Los avances en materia macroeconómica producto de políticas de desregulación, mercados abiertos y énfasis en la privatización, aplicadas en la última década, se contraponen con un crecimiento alarmante de desigualdades sociales al punto que los índices de pobreza y de desempleo son considerados principales factores de riesgo para los procesos de democratización política y apertura económica emprendidos.

Según cifras de CEPAL de 1999 hay en la región 220 millones de pobres, de los cuales 90 millones están en situación de pobreza crítica. En América Latina, el 10% más rico ha incrementado sus ingresos treinta veces más que el 10% de los más pobres.

Con la mundialización el predominio de lo económico sobre lo político y social es un hecho del que la consecuencia más grave es la sobrevaloración social del trabajo-empleo. El desempleo crónico se traduce en una pérdida profunda de identidad y en la exclusión. En esta tribulación, la población se ve instada por razones efectivas a enfrentar la inestabilidad y nuevas formas cíclicas de pobreza.

Se puede señalar que estamos ante mayores exigencias educacionales que las brindadas por las tradicionales ofertas de los sistemas educativos. Hay creciente conciencia de la disminución de posibilidades de la educación como factor de quiebre de la desigualdad educativa en las vidas personales. Al reconocerse que la educación debiera desarrollarse a lo largo de la vida también se concluye que los programas clásicos que eran considerados ligados a una educación permanente (rehabilitación, recalificación, compensación de déficits) ya no son suficientes. Al mismo tiempo se constata que las instituciones educacionales de todo tipo van perdiendo sus funciones como instancias legitimadoras y normativas en la regulación de las competencias para la vida y el trabajo.

Las transformaciones en la vida de las personas, especialmente de los grupos más marginados de la zonas rurales, urbano marginales y de comunidades indígenas, no pueden realizarse desde la educación como una propuesta emanada sólo de los órganos públicos. La Educación con Personas Jóvenes y Adultas en una perspectiva de educación permanente y abierta a la intervención de otros sectores públicos y de entidades gremiales y de la de la sociedad civil, debiera constituirse como parte importante de la respuesta educativa a la situación descrita.

Habría que señalar igualmente que las reformas educativas promovidas durante la década de los 90’, si bien constituyen parte importante de las iniciativas para abordar desafíos del presente y demandas del futuro, enfatizan la calidad educativa y no presentan, sin embargo, logros suficientes en cuanto a mantener como eje de la discusión y praxis educacional el de la democratización efectiva de la igualdad de oportunidades para la eficiencia de los sistemas educativos. La opción en estas reformas por privilegiar de modo excluyente la educación básica de niños y por no incluir en sus prioridades de acción la EPJA, ya ha sido motivo de análisis crítico en la reunión regional de la evaluación de la década post Jomtien, celebrada en Santo Domingo en febrero del 2000.

La propuesta de Marco de Acción Regional incluye una breve presentación de los avances y tareas pendientes en la Educación de Personas Jóvenes y Adultas, así como los aspectos centrales de la Agenda regional, que se ha dividido en tres áreas principales: enfoques, estrategias y acciones programáticas.

En la parte III de este Marco de Acción Regional se presentan propuestas específicas considerándose los 4 grupos prioritarios identificados: indígenas, campesinos, jóvenes y mujeres así como las siete áreas de acción definidas como prioritarias para los países de la región. (3)

Finalmente se propone adaptar las propuestas del Marco de Acción a las características sociales, económicas y políticas de cada país, considerando en particular a los niveles de exclusión, pobreza y desempleo, así como las migraciones y desplazamientos por razones de violencia y la inestabilidad de los gobiernos.

 

3. Dichas siete áreas prioritarias de acción son: Alfabetización; Educación y Trabajo; Educación, Ciudadanía y Derechos Humanos; Educación con Campesinos e Indígenas; Educación y Jóvenes; Educación y Género; y Educación, Desarrollo Local y Sostenible.

Síntesis de avances y tareas pendientes en el campo de la EPJA

(Preámbulo) (Introducción) (Síntesis de avances y tareas pendientes en el campo de la EPJA) (Aspectos centrales de la agenda regional) (Estrategias de la EPJA) (Líneas de Acción) (Aspectos específicos de la agenda regional referidos a las siete líneas prioritarias de acción) (Educación y trabajo) (Educación, ciudadanía y derechos humanos) (Educación con indígenas y campesinos) (Educación y jóvenes) (Educación y género) (Educación, desarrollo local y sostenible) (A modo de consideración final)

 

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