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Fecha de actualización:
28/11/2008

 

 

DOCUMENTOS Y RESOLUCIONES
SOBRE LA CONSTITUCIÓN DE CINTERFOR

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I. Séptima Conferencia de los Estados de América Miembros de la O.I.T.

En abril de 196l se realizó en Buenos Aires la séptima Conferencia de los Estados de América Miembros de la Organización Internacional del Trabajo, cuyo tercer punto del orden del día estaba dedicado a la formación profesional. La Comisión respectiva, integrada por. 28 miembros (12 gubernamentales, 10 empleadores y 6 trabajadores), examinó el Informe III, preparado por la Oficina Internacional del Trabajo (1). El anteproyecto, analizado párrafo a párrafo, fue finalmente aprobado por la Comisión. Después, la Comisión consideró cuatro proyectos de resolución que habían sido presentados por diferentes miembros, sobre los siguientes temas: formación profesional, creación de un Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre la Formación Profesional, asistencia técnica en materia de mano de obra, y evaluación y planeamiento de la mano de obra. Las resoluciones, sometidas a la Conferencia por la Comisión de Formación Profesional, fueron adoptadas por l a Conferencia a en su décima sesión, del 20 de abril. De inmediato se reproducen los cuatro textos.

1. Resolución sobre la formación profesional

La séptima Conferencia de los Estados de América Miembros de la Organización Internacional del Trabajo, reunida en Buenos Aires del 10 al 21 de abri1 de 1961:

Recordando que la Declaración de Filadelfia, adoptada por la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo en 1944, confiere a ésta la obligación solemne de fomentar entre todas las naciones del mundo programas que permitan garantizar a todos iguales oportunidades educativas y profesionales;

Considerando la evolución cumplida en el campo de la formación profesional desde la adopción de la Recomendación sobre la formación profesional, 1939, la Recomendación sobre el aprendizaje, 1939, y la Recomendación sobre la formación profesional (adultos), 195O, todas las cuales serán revisadas por la 45a. reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, y teniendo en cuenta las disposiciones contenidas en la Recomendación sobre la formación profesional (agricultura), 1956;

Considerando que los progresos realizados por los países americanos en la materia durante los últimos quince años justifican el reexamen de los grandes problemas de la formación profesional, tal como se plantean para cada nivel de calificación en la industria, el comercio y la agricultura, teniendo en cuenta la relación que guardan con la situación educativa, la situación del empleo, el grado de desarrollo económico y la dinámica demográfica de los países de la región, y

Considerando por esta razón, que los principios enunciados en la resolución sobre formación profesional adoptada por la tercera Conferencia de los Estados de América Miembros de la Organización Internacional del Trabajo (México, 1946) deben ser revisados a la luz de la experiencia acumulada y de las necesidades cambiantes del desarrollo económico y social de los países de la región,

Adopta la siguiente resolución:

I. Política Nacional de formación profesional

1. La política de educación y formación profesional de un país debería ser determinada sobre la base de un plan nacional que esté en armonía con una política nacional de desarrollo económico y social tendiente a elevar el nivel de vida mediante la utilización efectiva de todo el potencial de mano de obra del país en empleo productivo, puesto que el desarrollo económico a la vez hace posible y requiere:

a) que se eleve el nivel educativo de la población y en especial, que se combata el analfabetismo;

b) que sean satisfechas, tanto en cantidad como en calidad, las necesidades de mano de obra calificada, en todos los niveles de los diversos sectores de la economía.

2. Ante la importancia y la urgencia de las necesidades de mano de obra calificada que sienten los países que entran en la etapa de la industrialización y los cambios tecnológicos, la política de educación y formación profesional así fijada debería ejecutarse de acuerdo con programas coordinados y teniendo muy en cuenta la necesidad primordial de aprovechar todos los recursos disponibles para ese fin con la mayor eficacia, lo que exige:

a) esforzarse por adecuar la enseñanza, en todos los niveles, a la realidad económica y social, sin sacrificar la educación integral del alumno;

b) incorporar en los cursos de formación profesional, el tema de las relaciones humanas;

c) revisar las ideas relativas a sistemas y métodos de formación profesional teniendo en cuenta que la formación no es un fin en sí misma, sino un medio de desarrollar las aptitudes profesionales de una persona dentro de los límites de las posibilidades de empleo y de permitirle hacer uso de sus capacidades como mejor convenga a sus intereses y a los de la sociedad;

d) obtener la participación y cooperación continua de todos los organismos públicos o privados y de las organizaciones interesadas en los problemas de formación, especialmente las de empleadores, agricultores y trabajadores;

e) entender la formación como un proceso que debería continuar durante toda la vida profesional de un individuo, según sus necesidades;

f) considerar los tipos de formación profesional que sería apropiado dispensar a los reclutas durante el período del servicio militar;

g) planear la organización de programas de formación profesional sobre la base del conocimiento seguro de las necesidades y recursos de mano de obra, de conformidad con los planes de desarrollo económico del país.

II. Conocimiento de la situación de la mano de obra y el empleo

3. 1) Al planear la organización de programas de formación profesional, se debería prever la adopción de medidas concretas para adecuar esos programas a las necesidades cuantitativas y cualitativas de las diversas actividades económicas, determinadas mediante el estudio sistemático de las características y tendencias de la oferta y la demanda de mano de obra.

     2) Con ese fin, debería establecerse, mediante disposiciones legislativas apropiadas y otros medios, un sistema coordinado de reunión y análisis permanente de la información recopilada por distintos servicios estatales, paraestatales y privados, que pueda también disponer la realización de encuestas directas.

     3) Mientras no existiere tal sistema, sería oportuno establecer funciones adecuadas para tal finalidad dentro de los servicios nacionales de formación profesional.

 

 

 

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1. Véase séptima Conferencia de los Estados de América Miembros de la Organización Internacional del Trabajo. Informe III. Formación profesional. Ginebra, O.I.T., 1961, 136p. Este informe constituye el primer tomo de la presente obra.

 

 

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