V. Formación profesional para las ocupaciones agropecuarias
y rurales
26. La elaboración y desarrollo de los programas de formación profesional
para las ocupaciones rurales deberían concebirse dentro de un plan a
largo plazo, encuadrado en las políticas de educación y de desarrollo
económico adoptadas en el plano nacional.
27. Para ello, conviene crear, donde no exista, una comisión consultiva
nacional de formación profesional agropecuaria, compuesta por representantes
del gobierno, los empresarios agrarios y los trabajadores del campo
y, de ser necesario, de cualquier otro organismo interesado en la materia.
Dicha comisión debería cumplir las siguientes funciones:
- asesorar al gobierno en la determinación de una política nacional
de formación profesional agrícola y en la estimación de las partidas
presupuestales necesarias para el cumplimiento de dicha política;
- proponer medidas para mejorar el rendimiento de las instituciones
de formación profesional agropecuaria existentes, coordinar sus actividades
y crear los programas, medios y aun instituciones que se consideren
necesarios;
- organizar, en el plano nacional, la cooperación de los servicios
y organizaciones públicos o privados interesados en la formación profesional
agropecuaria;
- efectuar la evaluación periódica de la eficacia de las actividades
desarrolladas por las diversas instituciones de formación profesional
agropecuaria.
28. 1) Debería prestarse atención especial a la adecuación de los sistemas
de enseñanza a las diversas categorías de agricultores y personal para
otras ocupaciones rurales.
2) La formación profesional para Ias ocupaciones
agropecuarias y rurales debería comenzar en la escuela primaria rural,
la que debería ser concebida de manera que permita dar a la juventud
en las regiones rurales, no sólo educación elemental, sino también un
sentimiento de apego a la tierra y el deseo de participar personalmente,
en el desarrollo de su comunidad, como asimismo, los conocimientos básicos
para desempeñarse en sus trabajos futuros. Los maestros rurales deberán
ser seleccionados teniendo en cuenta esos objetivos y recibir una formación
adecuada que les permita comprender las necesidades educativas reales
de los pobladores de las regiones rurales.
3) El desarrollo y modernización de la agricultura
dependen en buena medida, del número y calidad del personal de nivel
intermedio con que puedan contar los empresarios agrarios y los organismos
agrícolas o paraagrícolas: mayordomos, agentes extensionistas, técnicos
de conservación de suelos, personal de cooperativas, etc. Al respecto,
se sugiere la adopción de las medidas siguientes:
- debería prestarse atención especial a la determinación de las necesidades
de dicho personal, a fin de establecer una relación adecuada entre
el número de personal formado disponible y las necesidades estimadas
en los planos nacionales o locales;
- los futuros técnicos de nivel intermedio deberían recibir una formación
básica en establecimientos apropiados de formación general o especial,
tanto públicos como privados;
- debería organizarse un sistema de instrucción complementaria para
técnicos agrícolas, a fin de que éstos puedan completar su formación
y mantenerse informados de los nuevos adelantos técnicos que se producen
en su campo especial de actividad;
- deberían organizarse programas especiales de formación destinados
a los trabajadores adultos, ya sean asalariados, semiindependientes
o independientes.
4) A fin de formar técnicos superiores competentes, deberían
tomarse medidas encaminadas a:
- realzar el prestigio de las ocupaciones agropecuarias de modo que
un mayor número de jóvenes escoja la carrera de agronomía;
- reducir la proporción de estudiantes que interrumpen sus estudios
antes de término y promover la utilización plena de los medios de
estudio de las instituciones de enseñanza agrícola existentes;
- alentar a los adolescentes de las regiones rurales a seguir estudios
superiores de agronomía y afines, poniendo, por ejemplo, un mayor
número de becas a su disposición;
- proporcionar a los técnicos agropecuarios condiciones de vida y
empleo que los alienten a trabajar en las regiones rurales con el
máximo rendimiento.
Difusión de información sobre los adelantos de la técnica agrícola
29. 1) El aumento de la productividad en la agricultura depende de
la difusión entre los agricultores, de conocimientos básicos de técnica
agrícola, mejores métodos de utilización de la tierra y medios de obtener
el máximo beneficio de las inversiones hechas.
2) Para ello, el refuerzo sistemático de los servicios
de extensión existentes debería ser uno de los puntos primordiales de
la política de los gobiernos en el campo de la formación profesional
agrícola. Los servicios de extensión agrícola existentes deberían ser
objeto de un examen a fin de determinar el efecto que producen en la
población agrícola y los problemas que confrontan, como, por ejemplo,
la insuficiencia numérica o cualitativa de los agentes extensionistas
y la insuficiencia de la educación elemental de los agricultores, como
asimismo, los que se derivan de ciertos aspectos de la estructura agraria,
ciertas tradiciones lugareñas, la disponibilidad de medios financieros,
las vías y medios de transporte, el bajo nivel de remuneración del personal
de los servicios de extensión, etc.
3) Habría que esforzarse por suministrar a los hombres
y mujeres jóvenes de las regiones rurales, formación acelerada para
ocupaciones agrícolas y oficios rurales, a fin de habilitarlos para
desempeñar en la comunidad, el papel de promotores que introduzcan paulatinamente,
técnicas modernas en la sociedad rural tradicional. Los agentes extensionistas
deberían colaborar con estos agricultores jóvenes que actúan como promotores
del progreso social y económico en las regiones rurales.
4) En los países de América Latina donde se están llevando
a cabo programas de colonización y reforma agraria habría que organizar
programas de formación especiales a objeto de habilitar a los agricultores
que se instalan en la tierra, para hacer frente con éxito, a sus nuevas
responsabilidades.
30. En las regiones donde haya o pueda producirse desempleo o subempleo,
debería examinarse la oportunidad y conveniencia de organizar cursos
sobre oficios rurales y de otras clases para personas de ambos sexos,
a fin de ponerlas en condiciones de aprovechar oportunidades de empleo
complementario o diferente del habitual.
Formación profesional para ocupaciones forestales
31. Vista la importancia económica de la explotación forestal en los
países de la región, deberían organizarse programas completos de formación
profesional que abarquen todos los niveles de calificación de las ocupaciones
forestales, a objeto de crear o consolidar un grupo de técnicos y trabajadores
calificados que sea capaz de desempeñarse eficazmente, con arreglo al
mejor interés del país.
