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Género, formación y trabajo
 

 


EQUIDAD DE GENERO EN EL MUNDO DEL TRABAJO EN AMÉRICA LATINA. AVANCES Y DESAFÍOS 5 AÑOS DESPUÉS DE BEIJING

Indice

I.PROMOVER EL EMPLEO DE CALIDAD PARA LAS MUJERES

A. Evolución de la inserción laboral de las mujeres en América Latina en los años 90

B.   Temas especiales

II. PROMOVER LOS DERECHOS FUNDAMENTALES: IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE HOMBRES Y MUJERES EN EL TRABAJO

A. Los derechos de las trabajadoras y la Normalización Internacional

B. El principio de igualdad y no discriminación por razón de sexo en las Constituciones y legislaciones laborales

C.   Mecanismos y órganos de control de la normativa

III. PROMOVER EL DIÁLOGO SOCIAL EN TORNO A LA IGUALDAD DE GÉNERO

A. La creciente presencia de las mujeres en el mundo del trabajo: nuevos desafíos para la organización sindical

B. Negociación colectiva e igualdad de género

C. La experiencia de las Comisiones Tripartitas para la promoción de la Igualdad de Oportunidades en el Trabajo

IV. HACIA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y DE TRATO EN EL MUNDO DEL TRABAJO: APORTE DE LA OIT: ESTRATEGIAS, POLÍTICAS Y PROGRAMAS RECIENTES

A. La equidad de género y los mandatos de la OIT

B. Temas y áreas prioritarias de trabajo en América Latina

BIBLIOGRAFIA

 

B. Temas y áreas prioritarias de trabajo en América Latina (1)

1. Promover los derechos y los principios fundamentales en el trabajo

El objetivo general de esta área de actuación es aumentar el conocimiento, la visibilidad y la efectiva aplicación de las normas internacionales del trabajo relacionadas a la protección de los derechos de las mujeres trabajadoras, así como a la promoción de la igualdad de oportunidades y trato entre hombres y mujeres, en especial los convenios 100 (Igualdad de remuneración), 103 (Protección a la Maternidad), 111 (Discriminación en el empleo y la ocupación) y 156 (Trabajadores con responsabilidades familiares), en el marco de la Declaración de los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.

Los objetivos específicos son:

  • conferir especial atención al proceso de revisión del Convenio 103 (de protección a la maternidad) de la OIT, cuya finalización está prevista para la 88ª Conferencia Internacional del Trabajo (junio del año 2000). Las normas internacionales de protección a la maternidad están entre las preocupaciones centrales de la OIT (el primer Convenio en ese sentido fue aprobado en 1919, en la conferencia fundacional de la Organización) y constituyen una base fundamental para la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el trabajo. Aunque muchas legislaciones nacionales de América Latina reconocen derechos aun más amplios de los que están establecidos en el Convenio 103, éste constituye un marco de referencia de la más alta importancia, y su grado de ratificación en el Continente es bajo. Es importante que el actual proceso de revisión no signifique una reducción de los derechos establecidos en el Convenio 103;
  • en seguimiento a la Declaración de los Derechos y Principios Fundamentales en el Trabajo, promover la ratificación de los Convenios 100 y 111 en todos los países de la región que no lo hayan hecho. Aunque el grado de ratificación de ambos los Convenios sea alto en América Latina aun existen muchos países (principalmente en el Caribe) que no lo han ratificado;
  • promover la ratificación del Convenio 156. Ese Convenio, que tiene un bajo grado de ratificación en América Latina (hasta ahora sólo 8 países lo han aceptado), tiene el gran mérito de señalar una perspectiva de redefinición del lugar tradicionalmente asignado a hombres y mujeres en la esfera familiar y de promover una distribución más equilibrada de las responsabilidades familiares entre ambos, y, en ese sentido, mejorar las condiciones para una inserción más equitativa de trabajadores de ambos sexos en el mundo laboral. Hay una serie de medidas que se vienen implementando en algunos países (en especial los más desarrollados), en el espíritu del Convenio 156 de la OIT. Entre ellas se destacan: los permisos parentales compartidos, el derecho a la sala cuna no sólo para las mujeres sino también para los padres de niños pequeños, el derecho a licencias para padres y madres en caso de enfermedad de hijos/as. Como se ha visto en el Capítulo 3 de este documento, algunos de estos temas empiezan a ser considerados en las legislaciones laborales y en los procesos de negociación colectiva en algunos de los países de la región.

2. Combate a la pobreza y promoción del empleo de calidad para las mujeres

Las principales líneas de acción actualmente desarrolladas en América Latina por la OIT en el sentido del combate a la pobreza y a la promoción del empleo de calidad para las mujeres se traducen, en especial, en la existencia de 5 proyectos de carácter regional y/o subregional:

2.1. Programa de fortalecimiento institucional sobre "Género, pobreza y empleo"

La búsqueda de soluciones efectivas frente a la pobreza ha sido una preocupación constante de la OIT en toda su historia. Tanto la Cumbre Social de Desarrollo (Copenhaguen, 1995), como la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer (Beijing, 1995), abordaron de manera prioritaria el tema de las interrelaciones entre la pobreza y el género, contribuyendo a visibilizar la magnitud y las características de este fenómeno entre las mujeres y entregando lineamientos de política para enfrentarlo desde una perspectiva de género.

Como contribución a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, la OIT publicó una Guía para la Acción sobre "Género, pobreza y empleo: Convertir las capacidades en derechos". Se trataba de una publicación de difusión que entregaba orientaciones para la acción, basadas en los siguientes conceptos fundamentales: a) el fomento del empleo productivo es la estrategia clave para lograr una reducción sustentable de la pobreza; b) la organización y participación social son esenciales para romper el cerco de la vulnerabilidad y exclusión social; c) es necesario emprender "acciones positivas" para avanzar en la reducción de la pobreza basada en la discriminación por género.

La Guía, distribuida en la Conferencia, estimuló el interés y discusión del tema por parte de los constituyentes, lo que evidenció la necesidad de elaborar una estrategia de difusión más amplia, articulada en torno a áreas de formación, información y sensibilización. Nació así la idea de articular un "Programa de fortalecimiento institucional sobre género, pobreza y empleo", dirigido a mejorar las capacidades de un amplio espectro de actores e instituciones sociales para elaborar y ejecutar políticas y programas de generación de empleo, combate a la pobreza y promoción de la igualdad de género, estimulando acciones efectivas al nivel nacional y fortaleciendo la capacidad de la OIT para asesorar el diseño de esas políticas y estrategias.

Se decidió utilizar la Guía como base para la preparación de un material didáctico ("Paquete Modular sobre Género, Pobreza y Empleo"), que fue desarrollado durante 1997 y 1998 por el departamento de Políticas del Desarrollo de la OIT en Ginebra y el Centro Internacional de Formación de la OIT en Turín. En 1999 se logró llegar a la versión final en inglés y se realizó la traducción del Paquete modular al castellano y al árabe. Se realizaron tres Seminarios de Planificación Subregional (Santiago, Harare y Beirut).

En el seminario realizado en Santiago, con la presencia de representantes de los países del Cono Sur (gobiernos, sindicatos, organizaciones de empleadores y ONGs), se reconoció la utilidad del material elaborado y se entregaron insumos para adaptarlo a la realidad de la región. En la actualidad se encuentra en preparación la versión del Paquete Modular de Capacitación sobre Género, Pobreza y Empleo adaptada a la realidad de América Latina. En esta versión se identificarán los principales problemas que enfrentan las mujeres en situación de pobreza en América Latina, se recogerá información sobre políticas y programas existentes en los diversos países, incluyendo "buenas prácticas" susceptibles de ser replicadas y se entregarán orientaciones para la acción. El Ministerio de Trabajo de Brasil ha manifestado su interés en promover la traducción del "Manual" al portugués.

El Programa de Fortalecimiento Institucional sobre Género, Pobreza y Empleo que se pondrá en marcha en América Latina el año 2000, permitirá dotar de capacidades técnicas a las instituciones responsables de generar y ejecutar políticas de combate a la pobreza y de generación de empleo e ingreso para que incorporen una perspectiva de género a esas políticas. Está dirigido a diseñadores, gestores y evaluadores de políticas de nivel nacional y local, así como a organizaciones de empleadores, sindicatos, y en general a las organizaciones de la sociedad civil interesadas en estos temas.

2.2. Más y mejores empleos para las mujeres

Como otra forma de expresar el compromiso con la implementación de la Plataforma de Acción aprobada en Beijing, la OIT decidió crear un programa internacional de cooperación técnica, al que se le otorgó prioridad. El programa "Más y mejores empleos para las mujeres" /promueve la colaboración entre los distintos actores con el objetivo de generar más oportunidades de empleo productivo al que puedan acceder igualmente hombres y mujeres, así como mejores oportunidades de trabajos para las mujeres. Su objetivo es el de responder a la necesidad de mejorar la calidad de los empleos de las mujeres, hacer frente a los fenómenos de desempleo y subempleo (que afectan desproporcionadamente a las mujeres), abordar la persistente discriminación (que se expresa en la desigualdad de oportunidades y trato, acceso a la formación y recursos productivos, desigual participación en la toma de decisiones, etc), abordar la feminización de la pobreza, el peso de las responsabilidades familiares y, por último, revisar las políticas de empleo a la luz de los cambios en las relaciones económicas y laborales.

En América Latina está previsto el desarrollo de ese programa, en una fase inicial, en México. Sus objetivos específicos son: a) fortalecer las capacidades y estructuras institucionales existentes en el país para formular, instrumentar y evaluar las políticas para mejorar la cantidad y calidad de los empleos para las mujeres; b) mejorar las oportunidades de empleo y las condiciones de trabajo de dos grupos objetivos (en carácter de un plan piloto): las trabajadoras de la industria maquiladora de exportación del Estado de Coahuila y las mujeres en el sector informal urbano del Estado de Guerrero; c) establecer medidas para, a largo plazo, extender los beneficios del programa a un número muy superior de mujeres; d) desarrollar las aptitudes de los/as responsables de la planeación y ejecución de políticas y programas de empleo en los sectores público, privado y social, para integrar la perspectiva de género.

2.3. Mejoría de las condiciones de vida y trabajo de las trabajadoras de la maquila en Centroamérica

El objetivo de este proyecto es contribuir al mejoramiento de la condición y posición socio-laboral de las trabajadoras del sector de las maquilas o zonas francas de los países centroamericanos (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua). Las mujeres corresponden del 70% al 90% de los ocupados en esas industrias y, en su gran mayoría, no están afiliadas a sindicatos. Los sindicatos tienen poca o ninguna presencia en las empresas maquiladoras, con excepción de Honduras. Por otra parte, los mecanismos tripartitos que existen en la región son todavía débiles y poco operativos, así como los mecanismos bipartitos para la resolución alternativa de conflictos laborales que se han creado entre empleadores y trabajadores.

El proyecto se desarrolla en 4 ejes principales:

a) Desarrollo humano y de género de las trabajadoras de la maquila: fortalecimiento de las redes primarias de comunicación y solidaridad existentes entre las trabajadoras de la maquila; capacitación de las trabajadoras/es de la maquila en varios aspectos: derechos y obligaciones laborales, salud reproductiva y nutricional, autoestima, desarrollo de relaciones laborales y resolución alternativa de conflictos; desarrollo y fortalecimiento del liderazgo de las trabajadoras, promoción y ampliación de la presencia de las trabajadoras en los espacios de dirección y negociación de las organizaciones sindicales o en otras formas de participación compatibles con el mandato de la OIT, tales como comités de empresa, en las comunidades y en las oficinas gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil relacionadas con sus problemas y necesidades.

b) Incorporación y desarrollo de los intereses y necesidades de las mujeres al trabajo sindical: apoyar a los sindicatos en la búsqueda de nuevas formas de organización que incorporen los intereses y necesidades de las mujeres; ayudar a los sindicatos para que aumenten su membresía femenina y logren crear y fortalecer espacios de cooperación horizontal entre sindicatos y ONG´s de mujeres en la búsqueda común de mejorar las condiciones de trabajo y de vida de las personas trabajando en la maquila y de sus familias.

c) Mejoramiento del ambiente laboral en las empresas: buscar y propiciar espacios de concertación y colaboración con las cámaras, asociaciones y gremios de exportadores de la industria de la maquila, para desarrollar, fortalecer y mejorar relaciones laborales y humanas de mutuo beneficio.

d) Impulso a políticas publicas orientadas al mejoramiento de las condiciones laborales y de vida de las/os trabajadores de la maquila en particular y de las trabajadoras/es en general: coordinar acciones y apoyar procesos de formación desde la perspectiva de género con los Ministerios de Trabajo y las Oficinas, Institutos o Ministerios de la Mujer en cada país de la sub-región; difundir la normativa laboral y de derechos humanos de las mujeres; entregar capacitación en género y derechos de la mujer a los inspectores de trabajo y salud ocupacional de los Ministerios de Trabajo y, a su vez, solicitar capacitación a ambos tipos de inspectoría para mejorar las condiciones laborales y de salud ocupacional en las empresas; impulsar y colaborar con los esfuerzos que se realizan en los sistemas de estadísticas nacionales para incluir y/o ampliar la batería de indicadores sobre el trabajo y el empleo remunerado o no de las mujeres.

2.4. Formación profesional de mujeres de bajos ingresos

Con el propósito de apoyar la contribución femenina al desarrollo y sumarse a los esfuerzos de reducción de la pobreza mediante el mejoramiento y el incremento de la productividad y las oportunidades de empleo para las mujeres de bajos ingresos, en junio de 1998, se inició la ejecución de FORMUJER, programa co-financiado, mediante la modalidad de cooperación técnica no reembolsable, por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID/FOMIN). La coordinación regional y la supervisión técnica y metodológica está a cargo de CINTERFOR/OIT y la ejecución de los Proyectos nacionales por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Argentina, el INFOCAL de Bolivia y el INA de Costa Rica.

Los objetivos específicos del programa son: a) fortalecer la calidad, pertinencia y equidad de género de la educación técnico-profesional de la región; b) generar condiciones favorables para la participación igualitaria de la mujer en la formación técnica-profesional; c) ajustar la oferta de capacitación y formación a las demandas actuales del mercado de trabajo; d) elevar el nivel técnico de las mujeres así como las gamas de opciones de formación que se le ofrecen; e) diseminar los modelos y metodologías desarrollados en toda la región latinoamericana.

La población-meta del programa está compuesta por mujeres en edad de trabajar, preferentemente subempleadas, desempleadas, trabajadoras por cuenta propia, temporeras e inactivas, con bajos ingresos familiares y escasa calificación profesional y jefas de hogar. Sin embargo, como consecuencia de las acciones de modernización, mejoramiento metodológico y fortalecimiento de la capacidad institucional para la atención y abordaje de la formación e inserción laboral de las mujeres, se espera que los beneficios de su ejecución alcancen a la totalidad de los destinatarios de la formación, sus familias, el sistema de formación profesional y el sector privado empresarial.

Ante la convicción de que, en un escenario cambiante y complejo, la apuesta debe ser a lograr una integración estructural de la dimensión de género que sobreviva a los enfoques organizacionales más coyunturales y que trascienda a la institución involucrada, el proyecto pedagógico de FORMUJER ha adoptado las siguientes estrategias:

a) Enfoque integrador y sistémico: con inclusión del mayor número de factores intervinientes y atento a estimular en las instituciones el desarrollo de las articulaciones, aprovechando y complementando todas las disposiciones, experiencias e instrumentos ya desarrollados para incorporarles el enfoque de género. De igual modo, se ofrecerá a las instituciones metodologías e instrumentos que -siendo desarrollados por FORMUJER para atender las singularidades y necesidades de las mujeres- incrementarán al mismo tiempo la capacidad técnica y de innovación de la institución.

b) Desarrollo de experiencias pilotos nacionales: la ejecución de acciones en tres países (Argentina, Bolivia y Costa Rica) se propone probar, validar y evaluar metodologías y estrategias en situaciones diversas, pero con una unidad de criterio y de objetivos estratégicos y metodológicos, generando desarrollo incremental y sistematización permanente;

c) Actuación en un doble escenario, nacional y regional: como otra manifestación del enfoque integrador, FORMUJER otorga un rol preponderante a la recuperación permanente de experiencias, metodologías y herramientas ya probadas y desarrolladas a nivel regional y mundial. La pertenencia a CINTERFOR/OIT se constituye en el elemento clave para viabilizar esta retroalimentación entre países, instituciones y protagonistas de la formación profesional, porque faculta la circulación e intercambio de información, la participación en las actividades de asistencia técnica generadas por CINTERFOR, por la OIT o por cualquiera de las múltiples entidades asociadas, así como el acceso a asesoramiento y consulta con los principales centros de generación de conocimiento o con especialistas en la materia.

2.5. Programa inter-regional "Trabajadores a Domicilio en la Economía Global"

Los/as trabajadores/as a domicilio constituyen una categoría especialmente vulnerable debido a su insuficiente protección jurídica, aislamiento y escaso poder de negociación, lo que determina precarias condiciones de trabajo para la mayoría de ellos. La OIT ha recogido esta preocupación y ha desarrollado diversas iniciativas con el propósito de fortalecer la capacidad de negociación y mejorar el estatus de esta categoría de trabajadores y promover políticas y arreglos institucionales que les aseguren un tratamiento y protección adecuados y efectivos.

En este marco, la 84ª Conferencia Internacional del Trabajo adoptó, en 1996, el Convenio Número 177 y de la Recomendación Número 184. Ambos instrumentos expresan el esfuerzo a nivel internacional por adquirir una mejor comprensión de este fenómeno y promover las medidas más adecuadas para abordarlo.

Ese mismo año, el departamento de Políticas del Desarrollo de la OIT en Ginebra dio inicio al programa inter-regional Trabajadores a domicilio en la economía global, con acciones en Asia y América Latina. Dada la falta de conocimientos sobre las dimensiones y características del trabajo a domicilio en la región, lo cual era indispensable para orientar futuras acciones en este campo, se realizaron estudios de diagnóstico en ocho países: Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Paraguay y Perú. Estos estudios contribuyeron a identificar el perfil demográfico y socioeconómico de estos trabajadores, sus condiciones de trabajo, la importancia de las nuevas formas de organización del trabajo, la normativa que regula su relación de trabajo, el grado real de protección que tienen, y entregan recomendaciones para cada caso nacional.

A fin de discutir los resultados de estos estudios, y con el propósito de identificar posibles estrategias de acción a nivel nacional y regional, se realizó, en mayo de 1999, un Seminario Técnico Tripartito sobre trabajo a domicilio en América Latina. Representantes del sector gubernamental, empleador y trabajador de estos ocho países realizaron un ejercicio de diálogo social, reconociendo la nueva dimensión que ha adquirido el trabajo a domicilio en el marco de la reorganización de las relaciones laborales, la flexibilización del trabajo, la globalización de las economías y la proliferación de cadenas de subcontratación a nivel nacional e internacional. Los acuerdos logrados en el seminario, en materias de medición y registro, protección social, capacitación y diálogo social, constituyen las bases para el plan de seguimiento diseñado por la OIT. La principal actividad prevista para el año 2000 en el marco de este proyecto es la realización de un seminario técnico de expertos para discutir indiadores y formas de medición del trabajo a domicilio y otras formas de trabajo a tipico, como el subcontratado.

3. Sistemas de información y diagnóstico

La elaboración de políticas, programas y planes de acción capaces de promover la mejoría de la situación de las mujeres trabajadoras y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el trabajo supone la existencia de información adecuada. En ese sentido, es de especial importancia mejorar la capacidad de elaborar estadísticas desagregadas por sexo para toda la región latinoamericana y cada una de las distintas subregiones y países, así como desarrollar estudios y diagnósticos específicos. Mejorar la capacidad de las estadísticas nacionales para captar temas tales como costos laborales desagregados por sexo y tasas de ausentismo y rotación de hombres y mujeres es un elemento fundamental para promover la igualdad de oportunidades en el trabajo. La inexistencia de datos objetivos estimula la persistencia y reproducción de una serie de imprecisiones y estereotipos sobre el comportamiento de hombres y mujeres en el trabajo, que son, en general, francamente desfavorables a las mujeres y, en esa medida, inciden negativamente en sus posibilidades de acceder a un empleo de calidad y contribuyen a la reproducción de mecanismos de discriminación. Las prioridades de la OIT en ese sentido en América Latina son:

  • Desarrollar la dimensión de género en el Panorama Laboral, tanto por medio de la desagregación por sexo de los principales indicadores que componen su banco de datos, como de la introducción sistemática de análisis referidas a la situación de las mujeres trabajadoras y a las relaciones de género en el trabajo;
  • Promover una investigación sobre Costos Laborales diferenciados por sexo a nivel regional, con base en encuestas y estudios de caso realizados en algunos países;
  • Apoyar técnicamente el esfuerzo de algunos países de la Región en el sentido de mejorar los instrumentos capaces de captar estadísticamente formas de empleo y trabajo "a-típicas", entre ellas el trabajo a domicilio y las diferentes formas de subcontratación.
  • Construir un Indicador de Calidad del Empleo con dimensión de género;
  • Análisis de la situación y tendencias actuales relativas al fenómeno de la segmentación ocupacional por sexo y brechas de ingreso en el mercado de trabajo a nivel regional.

4. Fortalecimiento del diálogo social, negociación colectiva y sindicalización

La promoción de la equidad de género en el mundo del trabajo supone también el fortalecimiento de los actores sociales en su capacidad de representar a las mujeres y de incorporar los temas de género en sus agendas de acción y, en especial, en los procesos de negociación colectiva y de dialogo social bi y tripartito.

Como forma de contribuir a ese objetivo, la OIT viene apoyando técnicamente las estructuras de género de sus constituyentes y los espacios de diálogo social bi y tripartito en torno a ese tema, entre los cuales de destacan las Comisiones Tripartitas para la Promoción de la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (existentes actualmente en Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay), las Comisiones de Mujeres de las organizaciones de empleadores y la Comisión de Mujeres de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, así como estructuras similares existentes en las otras subregiones.

Se destaca también la importancia de promover la sindicalización femenina, la ampliación de la participación de las mujeres en la vida sindical y en sus estructuras de dirección y de ampliar la participación de las mujeres y la inclusión de los temas de género en los procesos de negociación colectiva.

   

(1) Esta sección recoge y actualiza las síntesis realizadas por Ulshoefer (1994), Valenzuela (1997) y Daeren (1998) sobre la actuación de la OIT en América Latina con relación a la promoción de la equidad de género en el mundo del trabajo.

  
Bibliografía

 

 

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