| Formación y empleo
de jóvenes
La inversión en los jóvenes reporta beneficios
a las personas, las comunidades y las sociedades. El trabajo
decente para los jóvenes tiene efectos multiplicadores
en toda la economía y la sociedad, pues potencia la
inversión y la demanda de bienes de consumo y garantiza
relaciones sociales más estables y estrechas entre
las generaciones. También ayuda a los jóvenes
pasar de la dependencia social a la autonomía personal,
les ayuda a dejar atrás la pobreza y les permite contribuir
activamente a la sociedad.
El desempleo y el subempleo de los jóvenes imponen
elevados costos sociales y económicos que redundan
en la pérdida de oportunidades de crecimiento económico
y el desaprovechamiento de las inversiones en educación
y formación.
En este eje de acción se afrontará la problemática
relativa a la integración entre el sistema de la educación
básica, la educación técnica, la formación
profesional titularizada, la formación dual, el aprendizaje
en la empresa y la inserción laboral de los jóvenes.
|